En esta imagen de archivo, Juan Guaidó, trepa la cerca en un intento fallido para ingresar al complejo de la legislatura. Foto La Hora/AP/Matías Delacroix.

Por SCOTT SMITH y RAF CASERT

CARACAS

Agencia AP

Críticos internacionales del gobierno socialista de Venezuela se unieron en un rechazo al recién elegido congreso por considerarlo ilegítimo, pero usaron un lenguaje notablemente diferente el miércoles para referirse al líder opositor Juan Guaidó, al que reconocen desde hace tiempo como el presidente legítimo del país, en un indicio de potenciales divisiones.

La Unión Europea emitió una declaración en la que promete continuar sus contactos con Guaidó «y otros representantes de la Asamblea Nacional saliente».

Pero no se refirió a él como «presidente interino», como lo ha hecho previamente, ni mencionó el reclamo de la asamblea anterior, dominada por la oposición, de que sigue en el poder. Esa afirmación, basada en la idea de que la nueva legislatura fue elegida ilegítimamente, ha sido respaldada explícitamente tanto por Estados Unidos como por el Grupo de Lima, formado por más de una decena de países del continente americano.

Ello muestra que la comunidad internacional está cada vez más dividida en torno a la legitimidad de Guaidó, dijo Geoff Ramsey, director de estudios de Venezuela para la Washington Office on Latin America, una organización no gubernamental de promoción de los derechos humanos y la democracia.

«Mientras más dure esto, más vamos a ver a países perdiendo entusiasmo hacia Guaidó y tratando de encontrar formas de contacto con el régimen de facto en Caracas», dijo, y añadió que la gran interrogante será cómo responderá la oposición.

«Si ellos continúan colocando un mayor énfasis en el reconocimiento internacional en lugar de en el apoyo interno, eso podría marcar el fin para Guaidó y su coalición», añadió.

Un funcionario de la UE, no obstante, insistió en que no había cambio en la posición oficial del bloque sobre Guaidó, diciendo que la declaración se enfocó meramente en el rechazo a «la elección no democrática» de la nueva legislatura, que fue juramentada el martes.

«Actualmente, 25 países miembros de la UE apoyan y reconocen al presidente de la Asamblea Nacional Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, con la mira en organizar elecciones presidenciales libres e imparciales», dijo el funcionario, que habló a condición de preservar el anonimato porque carecía de autorización para comentar públicamente.

La declaración del bloque dice: «la UE mantiene sus contactos con todos los elementos políticos y de la sociedad civil que buscan el regreso de la democracia a Venezuela, incluyendo en particular a Juan Guaidó y otros representantes de la Asamblea Nacional saliente».

El secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo emitió una declaración mucho más severa sobre el papel de Guaidó y la nueva Asamblea Nacional, compuesta mayormente por partidarios del presidente Nicolás Maduro.

«Consideramos que ese grupo es ilegítimo y no lo reconoceremos ni reconoceremos sus pronunciamientos», dijo el martes sobre la nueva asamblea. «El presidente Guaidó y la (vieja) Asamblea Nacional son los únicos representantes democráticos del pueblo venezolano como lo reconoce la comunidad internacional, y deberían verse libres del hostigamiento, las amenazas, la persecución y otros abusos de Maduro».

Guaidó era — o es — el líder de la vieja asamblea y eso llevó a Estados Unidos, la UE y dos decenas de países más a reconocerle como presidente interino a principios del 2019 cuando declararon ilegítima la reelección de Maduro. Pero aunque representantes de Guaidó ocupan muchas de las embajadas del país, él no tiene autoridad real dentro de Venezuela.

Una amplia coalición de opositores a Maduro, encabezada por Guaidó, boicoteó las elecciones del 6 de diciembre de escaños en la Asamblea Nacional, argumentando que el resultado fue manipulado. El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, pro Maduro, había nombrado a miembros del Consejo Nacional Electoral — legalmente una tarea de la asamblea — y también sacó a los líderes de tres partidos, incluyendo el de Guaidó.

El Grupo de Lima emitió también una declaración el martes en rechazo a la nueva asamblea, de denuncia a la «dictadura» de Maduro y en reconocimiento del liderazgo establecido por la vieja Asamblea Nacional.

Aunque no le llama explícitamente presidente interino, dijo que Guaidó «presidía» al liderazgo.

Estados Unidos, la UE y el Grupo de Lima han llamado reiteradamente a que haya nuevas elecciones en Venezuela.

Artículo anteriorDecretan estado de emergencia en Tokio ante repunte de casos de coronavirus
Artículo siguienteMéxico registra alza sin precedentes en casos de coronavirus