El presidente Donald Trump alza un diario con el titular "Trump absuelto" durante el 68vo Desayuno Nacional de Oración en Washington. Foto La Hora/AP/Evan Vucci.

Por JILL COLVIN, JONATHAN LEMIRE y ZEKE MILLER
WASHINGTON
Agencia AP

Regocijándose por quedar absuelto en su juicio político, un desafiante Donald Trump aprovechó su victoria desatando su furia contra aquellos que trataron de destituirlo y apuntando a su campaña de reelección.

En un mensaje que dio desde la Casa Blanca y con gesto triunfal, el Presidente alzó un ejemplar de un diario que en la portada titulaba «ABSUELTO». Trump declaró que el proceso de juicio político fue una «desgracia» y se dijo víctima de enemigos políticos a los que tachó de «escoria», «sinvergüenzas» y «horribles». Horas antes, dio un mensaje similar durante un desayuno anual de oración.

«Fue malévolo, fue corrupto», declaró Trump. «Esto no le debe ocurrir a otro presidente, jamás».

El mandatario no mencionó nada sobre los cargos en su contra por retener inapropiadamente ayuda militar para presionar a Ucrania a investigar a su rival político, el exvicepresidente demócrata Joe Biden.

«Pasamos por un infierno, injustamente», insistió. «No hicimos nada malo».

Hablando más de una hora, Trump arremetió contra el proceso y reprendió a la gente «mezquina y mala» que según él actuó en su contra, entre ellos la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi; el presidente de la Comisión de Inteligencia de la cámara baja, Adam Schiff, y el exdirector del FBI, James Comey. Luego se regocijó con la votación 52-48 que hubo sobre la acusación de abuso de poder el miércoles en el Senado, donde los republicanos son mayoría.

«Ahora que tenemos esta maravillosa palabra. Nunca pensé que sonara tan bien», declaró. «Se dice ‘absolución total'».

Mientras el presidente hablaba, la Sala Este de la Casa Blanca estaba repleta de decenas de simpatizantes, entre ellos senadores republicanos que votaron a favor de absolverlo, miembros del gabinete y aliados en la Cámara de Representantes.

A diferencia de hace dos días, cuando Trump dio el discurso anual del Estado de la Unión apegado al guion y sin hacer mención alguna sobre el juicio político, el jueves, sin usar teleprompter, el mandatario divagó en sus declaraciones mientras saludaba a «un gran grupo de guerreros» y decía el nombre de legisladores republicanos que lo apoyaron tanto en el Congreso como en televisión.

Declaró que el Partido Republicano nunca había estado más unido y predijo que el resultado en el juicio le permitirá reelegirse en noviembre.

Horas antes, Trump destrozó el clima de bipartidismo que suele reinar en el Desayuno Nacional de Oración en Washington.

En un escenario en el que también se encontraba Pelosi, quien encabezó el juicio político en su contra, Trump dijo: «Como todos saben, mi familia, nuestro gran país y vuestro presidente han pasado por una prueba terrible debido a algunas personas muy deshonestas y corruptas».

«Han hecho todo lo posible por destruirnos y al hacerlo han dañado gravemente a nuestra nación», dijo Trump, quien con gesto triunfal alzó ejemplares de dos diarios con los grandes titulares «Trump ABSUELTO» antes de tomar la palabra.

Un orador previo, el profesor Arthur Brooks de la Universidad de Harvard, habló de la «crisis de desdén y polarización» en el país y exhortó a los presentes a «amar a vuestros enemigos».

«Creo que no estoy de acuerdo con usted», dijo Trump al tomar el micrófono, y a continuación explicó por qué.

«No me gusta la gente que usa su fe para justificar lo que hacen sabiendo que está mal», dijo en aparente alusión al senador Mitt Romney, el único republicano que votó por la destitución de Trump, quien habló de su fe al justificar su voto.

«Tampoco me gusta la gente que dice, ‘rezo por usted’ cuando uno sabe que no es así», aludiendo a Pelosi, que lo ha dicho en enfrentamientos públicos con el presidente.

La dirigente demócrata meneó la cabeza varias veces durante el discurso del presidente. Previamente, ella oró por los pobres y perseguidos.

Trump también habló de los esfuerzos de su gobierno en apoyo a la libertad de expresión religiosa, un asunto importante para los cristianos evangélicos que valora como parte importante de su base. Eso incluye proteger la oración en las escuelas públicas y reducir los fondos federales a organizaciones que ofrecen servicios de aborto.

Sus declaraciones, que incluyeron la letanía consabida de logros económicos, emitieron una señal clara de que el Trump tras el juicio político está más envalentonado que nunca al encarar su reelección con el respaldo de todo el Partido Republicano.

Para Trump, el mensaje central de su absolución es que, incluso en momentos de máximo peligro político, el Partido Republicano es suyo.

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