Milicianos de un grupo de Misrata en los combates en los alrededores de la capital de Libia, Trípoli. FOTO LA HORA/DPA/STRINGER.

MADRID
Agencia DPA/Europa Press

Naciones Unidas ha aplaudido hoy los llamamientos a un alto el fuego en Libia y ha reclamado a las partes implicadas en el conflicto que «respondan de forma positiva» a los mismos y «cesen todas las operaciones militares».

El representante especial de la ONU para Libia, Ghasán Salamé, ha manifestado que ello «evitaría inmediatamente un mayor derramamiento de sangre en el país y daría alivio a la población, que sufre las calamidades de la guerra».

Salamé ha pedido en su comunicado a la comunidad internacional, y «especialmente a los países preocupados por la crisis libia», que «aprovechen el impulso actual y hagan avanzar el Proceso de Berlín para lograr un consenso internacional».

«El éxito del Proceso de Berlín garantizará un paraguas internacional para dar apoyo y protección al proceso interno de tres vías, lanzado por la Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) y destinado a abordar la crisis libia en todos sus aspectos, económico y financiero, militar y de seguridad, y político», ha remachado.

El comunicado de Salamé ha sido publicado después de que los presidentes de Rusia y Turquía, Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan, respectivamente, pidieran declarar un alto el fuego en el país africano a partir del próximo domingo.

Según explicó ayer en rueda de prensa en Estambul el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, los dos mandatarios han trasladado a «todas las partes libias» un llamamiento a «cesar las hostilidades y declarar un alto el fuego a partir del domingo 12 de enero».

Por su parte, su homólogo turco, Mavlut Cavusoglu, confirmó que tanto Ankara como Moscú abogan por el cese de hostilidades en Libia y las negociaciones que están manteniendo buscan «establecer la paz» en este país africano, según informó la agencia rusa Sputnik.

El Parlamento de Turquía aprobó la semana pasada, a petición de Erdogan, el despliegue de tropas en Libia con el fin de apoyar al Gobierno de Fayez Serraj, que trata de frenar el avance de las fuerzas del mariscal de campo Jalifa Haftar, que cuenta con el respaldo del gobierno libio afincado en el este del país.

A su vez, Moscú ha venido respaldando a Haftar e incluso se ha denunciado la presencia de mercenarios rusos en apoyo a su Ejército Nacional Libio.

Putin y Erdogan se han reunido ayer en Estambul en el marco de la puesta en marcha del gasoducto Turk Stream. Según Lavrov, ambos están dispuestos a «contribuir al éxito del Proceso de Berlín» que tiene por objetivo hacer avanzar la solución de la situación en Libia.

LA OFENSIVA DE HAFTAR

Haftar lanzó su ofensiva en abril de 2019, durante una visita al país del secretario general de la ONU, António Guterres, y diez días antes del inicio de una conferencia nacional que estaba en el centro del proceso de paz impulsado por el enviado especial del organismo internacional para Libia, Ghasán Salamé.

Asimismo, anunció a mediados de diciembre el inicio de la «batalla final» y la «hora cero» por Trípoli y ordenó a sus fuerzas avanzar hacia la ciudad. En este contexto, las fuerzas de Haftar tomaron por sorpresa el lunes la ciudad de Sirte, en un duro golpe al gobierno de unidad.

Es por ello que, en los últimos días, tanto la UNSMIL como la Unión Europea han dado la voz de alarma ante la escalada del conflicto en el que está sumido el país desde la muerte del sátrapa Muamar Gadafi en 2011 y la guerra contra Estado Islámico.

Desde el inicio de las hostilidades, el Consejo de Seguridad de la ONU no ha logrado acordar ningún comunicado o resolución sobre la campaña, que se ha saldado hasta ahora con cientos de civiles muertos y heridos y más de 120 mil desplazados.

Artículo anteriorEl Parlamento polaco condena los comentarios «provocativos y falsos» de Rusia
Artículo siguientePortugal incauta 825 kg de cocaína proveniente de Sudamérica