Puertorriqueños marchan para pedir la renuncia del gobernador, Ricardo Rosello. Foto La Hora: AP/ Dennis M. Rivera Pichardo

Por MICHAEL WEISSENSTEIN
SAN JUAN
Agencia AP

Karla Villalón tiene tres niños en edad primaria y una abuela de 81 años.

Sus hijos han tenido que desplazarse dos veces en dos años debido a que una escuela y luego otra, cerraron por recortes presupuestales durante el gobierno de Ricardo Rosselló. A su abuela, una maestra retirada, le angustia la posibilidad de perder su pensión en futuras reducciones presupuestarias.

Villalón estaba indignada cuando la exsecretaria de educación de Rosselló fue arrestada y acusada de desviar millones de dólares a contratistas políticamente conectados para trabajos inadecuados. Luego se filtraron cientos de páginas de chats entre Rosselló y miembros de su gobierno en que hombres se burlaban de mujeres, discapacitados y víctimas del huracán María.

Villalón ya está harta.

Es “la gota que colmó la copa”, dijo el ama de casa de 31 años mientras se preparaba para marchar con miles de puertorriqueños a la residencia del gobernador la tarde del miércoles. “En el plantel en donde están ahora hay hongo en los salones… Es mucha la indignación y hace tiempo que viene subiendo”, agregó.

Ese sentimiento de personas que están hartas de la negligencia de Washington y del propio gobierno del territorio estadounidense se propagó en Puerto Rico ayer.

La isla está sumida en crisis. Batalla para salir de una quiebra económica provocada por una pesada deuda, y ansía recibir fondos federales para la recuperación del huracán María. La tormenta de septiembre de 2017 dejó miles de muertos debido al colapso de la red eléctrica y la falta de atención a ancianos y enfermos que duró meses. Desde entonces, para ahorrar dinero se han cerrado cientos de escuelas y una gran variedad de servicios sociales y pensiones han sido recortados o corren el riesgo de serlo.

“Puerto Rico ha sufrido muchísimo y no podemos más con el cinismo de estos líderes”, dijo el cantante Ricky Martin en un video publicado en internet. “Basta ya, basta ya”.

Martin dijo que iba rumbo a Puerto Rico para unirse la marcha con otras celebridades musicales de la isla, entre ellos el cantante y productor Benito A. Martínez Ocasio, conocido como Bad Bunny, y el rapero René Pérez, conocido como Residente, quien lanzó ayer por la mañana una canción en internet haciendo un llamado a la gente para que saliera a las calles.

“Esto salió temprano para que te lo desayunes”, rapea Residente en la canción. “Afilando los cuchillos… La furia es el único partido que nos une”.

En comentarios hechos a The Associated Press poco antes del comienzo de la protesta, Residente dijo: “La molestia es tan fuerte que es la primera vez que veo que Puerto Rico se ha levantado y se ha manifestado”.

En el colonial Viejo San Juan, la policía erigía barreras de concreto y los propietarios de tiendas cubrían las ventanas de sus locales con láminas de metal o madera como si estuviera por llegar un huracán. Se quitaron las sombrillas multicolor que formaban una marquesina sobre la calle frente a la mansión del gobernador.

El escándalo surgió cuando la exsecretaria de educación de Rosselló y cinco personas más fueron arrestadas bajo cargos de desviar fondos federales a contratistas no calificados, pero políticamente conectados. A partir del jueves, fuentes anónimas filtraron los chats a dos medios noticiosos. El sábado, el Centro de Periodismo Investigativo de Puerto Rico publicó 889 páginas.

Los miembros del chat eran Luis Rivera Marín, secretario de Estado; Christian Sobrino, quien se desempeñó en una serie de importantes puestos económicos; Carlos Bermúdez, quien fuera asistente de comunicaciones; Edwin Miranda, un consultor de comunicaciones; Ricardo Llerandi, secretario del Interior; Anthony Maceira, secretario de Asuntos Públicos; y Elías Sánchez, quien en algún momento fue representante en la junta que supervisa la bancarrota de Puerto Rico.

El grupo menciona a la entonces presidenta del Concejo Municipal de la Ciudad de Nueva York Melissa Mark-Viverito, quien había criticado al líder del Partido Demócrata Tom Pérez por apoyar la estadidad de Puerto Rico, y a la que Rosselló se refiere como “puta”.

En referencia a Carmen Yulín Cruz, alcaldesa de San Juan que anunció su intención de postularse en contra de Rosselló en los comicios de 2020, el gobernador dijo que “dejó de tomar sus medicamentos”.

“Es eso o es tremenda HP”, agregó, utilizando las iniciales para un insulto.

Uno de los miembros del chat se refiere a la directora de la junta federal de supervisión como “gatita”. Otro bromea que una senadora de la isla debería estar en un burdel. Junto a una fotografía suya en la que saluda a un hombre con sobrepeso, el gobernador escribe: “Todavía estoy ahí; es mi cuarta rotación. Genera un campo de gravedad muy fuerte”. Al discutir sobre la falta de patólogos forenses en la principal morgue de Puerto Rico, Sobrino dice: “¿No tenemos algún cadáver para alimentar a nuestros cuervos?”

Rivera Marín, Sobrino, Bermúdez y Miranda ya renunciaron o fueron despedidos.

Nicole Howard Arroyo, una gerente de tienda de 36 años, dice que el chat reveló “una falta total de ética política y social por parte de un gobernante”.

“Creo que el chat se desató y es algo más a nivel isla”, agregó. “Ahora hay un despertar”.

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