Supporters of opposition presidential candidate Salvador Nasralla throw rocks at police as they clash near the institute where election ballots are stored in Tegucigalpa, Honduras, Thursday, Nov. 30, 2017. Protests are growing as incumbent President Juan Orlando Hernandez emerged with a growing lead for re-election following a reported computer glitch that shut down vote counting for several hours. (AP Photo/Rodrigo Abd)

TEGUCIGALPA
AP

Las protestas en Honduras iban en aumento el jueves luego de que el presidente Juan Orlando Hernández apareció ligeramente a la cabeza de los conteos de los comicios presidenciales, en medio de señalamientos de su contrincante de que se habría cometido un fraude.

Salvador Nasralla, candidato de la Alianza Opositora contra la Dictadura, quien inicialmente tenía una ventaja de cinco puntos porcentuales en los conteos, ha dicho que desconocerá los resultados y llamó a sus partidarios a movilizarse en las calles. Hernández estaba a la cabeza el jueves por más de 35.000 votos, con cerca del 91% de las boletas contabilizadas. Tenía 42,7% de los sufragios frente a 41,5% de Nasralla.

Desde los comicios del domingo, ambos candidatos se han proclamado ganadores.

Las autoridades reportaron movilizaciones en diferentes puntos de la capital y en el territorio hondureño, donde los partidarios de la alianza opositora bloquearon carreteras y anunciaron que continuarán con las protestas en apoyo a su líder.

Más tarde, Juan Barahona, líder de la Alianza Opositora, denunció que un hombre murió y otros tres quedaron heridos en el barrio El Pedregal al ser baleados por militares.

«El ejército realiza en esta zona una cacería humana porque persigue de casa en casa a los manifestantes», afirmó.

Ninguna autoridad se ha referido al caso.

La policía reportó que uno de sus agentes y un militar fueron atacados por simpatizantes de la Alianza Opositora en Santa Rita, a unos 160 kilómetros al norte de Tegucigalpa. Al Hospital Escuela Universitario de esta capital ingresaron al menos cuatro hombres con golpes en la cabeza y el tórax a causa de los enfrentamientos violentos ocurridos en numerosos puntos de la capital y el resto del país, según informó el vocero Miguel Osorio de esa institución.

En las calles y bulevares de casi todo el país se observan enormes columnas de humo de los neumáticos que queman los manifestantes y los gases lacrimógenos que les lanza la policía.

Los simpatizantes de Nasralla prendieron fuego a una bodega de madera y láminas, que ardió por diez minutos, en el bulevar Centroamérica de Tegucigalpa. Tanquetas militares arrojaron fuertes chorros de agua a las llamas y las apagaron.

La Secretaría de Seguridad señaló que acciones violentas similares se registran en las ciudades de San Pedro Sula, La Ceiba, Villanueva y Choloma en la costa atlántica; Santa Bárbara y Ocotepeque, al oeste; Catacamas al este, y Choluteca, al sur.

«Este caos lo genera el afán desmedido de poder de Juan Orlando Hernández”, dijo Juan Salinas, uno de los manifestantes.

El presidente del tribunal electoral, David Matamoros, dijo a periodistas que las autoridades aún no terminaban de contabilizar las actas, en parte porque tuvieron que abandonar las instalaciones después de que se filtrara al interior el gas lacrimógeno lanzado a los manifestantes.

Indicó que alrededor de 2.000 actas tenían “inconsistencias”, como falta de firmas de los funcionarios de casilla o de sellos. Comentó que necesitarán hacer un conteo especial en esos lugares y no mencionó cuántos votos estarían en juego.

El Consejo de la Empresa Privada, que agrupa a los hombres de negocios de Honduras, pidió al organismo electoral publicar los resultados de los comicios hasta escrutar el último voto.

“Por la paz y tranquilidad de todos hondureños, y ante la situación política que atraviesa Honduras, exigimos al Tribunal la importancia de brindar los datos del proceso hasta contar la totalidad de las actas de las mesas receptoras», expresó en un comunicado el presidente de la institución, Luis Larach.

Por su parte, representantes de la Organización de los Estados Americanos pidieron transparencia en el conteo.

Varias escuelas y universidades en la capital anunciaron que cerrarían para evitar exponer a los estudiantes, mientras que la Asociación de Instituciones Bancarias recomendó a los bancos cerrar el jueves a más tardar a las tres de la tarde ante posibles disturbios.

Cáritas de Honduras, el brazo de acción social de la Iglesia católica, criticó a los partidos y el gobierno por llamar a la gente a salir a protestar.

“Esa situación hace cada día más lejana la integración de la sociedad y la recuperación de la gobernabilidad», señaló en un comunicado.

El jefe de operaciones del tribunal electoral, Terencio Huete, ha dicho que la cuenta de los votos avanza lentamente “por dificultades técnicas». El personal del organismo está vigilado por un circuito cerrado de televisión y no puede ingresar con metales, celulares, armas o lápices, informó.

Matamoros dijo en rueda de prensa que el resultado definitivo de la elección se sabría la tarde del jueves.

El retraso en la proclamación del vencedor es polémico e inédito en los al menos nueve procesos electorales celebrados en Honduras en los últimos 32 años. Siempre se habían publicado los resultados casi recién concluida la votación.

En un intento por impedir un posible fraude electoral, Nasralla pidió en rueda de prensa a los más de 500 observadores internacionales que desde hace dos semanas están en Tegucigalpa que designen un grupo especial para investigar el caso.

«El gobierno adulteró las actas electorales, pero defenderé los votos en la calle y donde sea», advirtió el izquierdista sin presentar pruebas, y convocó a sus seguidores a protestar en el país.

Nasralla firmó una Declaración por la Democracia donde los dos contendientes se comprometieron con la OEA a esperar y respetar los resultados oficiales, pero tras la repentina caída del sistema digital del tribunal dijo que no reconoce el documento.

La OEA lamentó en su cuenta de Twitter la decisión de Nasralla y calificó el documento como «un compromiso con el pueblo, que facilitó OEA de buena fe para que en calma e imparcialidad se cuenten todos los votos de forma transparente. La OEA seguirá trabajando a favor de la justicia, en las elecciones en Honduras».

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