Por Martin Bialecki/dpa
Washington, EE. UU.
El Senado de Estados Unidos dio hoy un paso clave para liquidar el sistema de salud implantado por el presidente Barack Obama en 2010, al aprobar con apenas un voto de mayoría la celebración de un debate que conduzca a la derogación del llamado «Obamacare».
En una tensa sesión, los republicanos necesitaron del voto de calidad del vicepresidente, Mike Pence, para sacar adelante la tramitación, ya que había 50 votos a favor y 50 en contra por el voto negativo de dos senadoras republicanas. Todos los 48 senadores demócratas votaron en contra.
Incluso, acudió a votar el senador John McCain, pese al tumor cerebral que le fue detectado recientemente. Al final, los republicanos se impusieron por 51 a 50 votos.
¿QUÉ DICE TRUMP?
El presidente, Donald Trump, quien durante la campaña electoral había prometido eliminar el «Obamacare», agradeció a sus senadores. El sistema sanitario aprobado en su día por su antecesor es «un desastre», reiteró. La alternativa que su gobierno implantará será mucho mejor, afirmó.
Sin embargo, tras la victoria llegó un nuevo revés, porque en una segunda votación una mayoría de los senadores rechazó una propuesta que habría anulado y sustituido amplias partes de «Obamacare». Votaron en contra 57 senadores, entre ellos nueve republicanos, y 43 a favor, incluyendo a McCain, que horas antes había dicho que no lo apoyaría.
El Senado tiene vía libre para un debate que se presume complejo y que se espera dure hasta finales de esta semana con varias rondas de votación. El nuevo sistema deberá posteriormente ser discutido en la Cámara de Representantes.
Varios republicanos que la semana pasada habían votado en contra de una ley alternativa por diversos motivos apoyaron ahora la apertura formal del debate, pero de ello no se puede derivar cuál será el resultado final, sobre todo porque por el momento el contenido de la futura ley está en el limbo.
En un conmovedor y apasionado discurso, McCain, de 80 años y con una larga cicatriz sobre el ojo tras su operación, llamó a todos los senadores a trabajar por un resultado más allá de los enfrentamientos partidistas. «¡Amigos, así no conseguiremos regular nada!»
A sus compañeros republicanos los instó a no trabajar con secretismos.
FUERTE OPOSICIÓN
El senador demócrata Bernie Sanders aseguró que todo el proceso parecía una sátira. La ley fue escrita a puertas cerradas y no ha habido ni una audiencia pública. Varios demócratas protestaron en duros términos contra la decisión.
La cúpula republicana en torno a Trump había presentado en los últimos días la situación como un todo o nada: quien votara contra la eliminación del «Obamacare» estaba apoyando la labor del antecesor de Trump, Barack Obama.
La cobertura sanitaria aprobada en la anterior Administración es una de las medidas más detestadas por los republicanos. La consideran una excesiva intervención estatal cercana al socialismo. Sin embargo, no han conseguido ponerse de acuerdo para presentar una alternativa propia.








