FILE - In this Sept. 14, 2007 file photo, Brazil's President Luiz Ignacio Lula da Silva, left, walks with his wife Marisa Leticia upon arrival to a military airbase in Torrejon de Ardoz, Spain. Doctors and the former president said Thursday, Feb. 2, 2017 Brazil's former first lady no longer has brain function and they are preparing to donate her organs. The 66-year-old former first lady had been hospitalized in Sao Paulo since Jan. 24 after suffering a stroke. (AP Photo/Paul White, File)

DPA

La esposa del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, Marisa Letícia Rocco, quedó en situación de virtual muerte cerebral tras sufrir un derrame días atrás, según comunicó hoy el hospital Sirio-Libanés de Sao Paulo.

La familia Lula da Silva autorizó la donación de órganos después de que los médicos constataran la «ausencia de flujo cerebral».

El hospital no dio detalles sobre planes para retirar los aparatos que mantienen con vida a la ex primera dama. La muerte cerebral debe ser formalmente constatada en otra prueba.

Marisa Letícia, de 66 años, había sido ingresada de urgencia el 24 de enero tras sufrir un derrame cerebral por la rotura de un aneurisma.

Su salud empeoró el miércoles, después de que los médicos hubiesen constatado un día antes una leve mejoría y la sacasen incluso de un coma inducido. Tras la recaída, el médico de la familia, Roberto Kalil Filho, dijo a medios brasileños en la noche del miércoles que la situación era «irreversible».

Marisa Letícia se casó con Lula en segundas nupcias en 1974 y acompañó al ex presidente durante toda su trayectoria política en las últimas décadas, desde sus inicios como obrero y sindicalista metalúrgico hasta su llegada a la presidencia en 2003.

En los últimos meses, Lula, de 71 años, ha sugerido en varias ocasiones que podría presentarse a las elecciones de 2018, después de que su Partido de los Trabajadores (PT) perdiera en agosto de 2016 el poder tras más de 13 años. El ex mandatario sigue siendo muy popular en círculos de izquierda y entre las clases más pobres.

Lula, sin embargo, debe afrontar en breve varios juicios en el caso conocido como «Lava Jato», que investiga una enorme trama de corrupción política en torno a la petrolera estatal Petrobras.

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