MOSUL, Irak
AP
Cientos de civiles iraquíes hacían fila hoy para recibir comida en vecindarios del este de Mosul recuperados recientemente de manos del grupo extremista Estado Islámico, mientras los alimentos son cada vez más escasos, señaló un oficial iraquí.
Unos 700 residentes se reunieron en tres zonas de los vecindarios de Zahra y Qadisiya — este último escenario de una fiera contraofensiva de EI un día antes —, dijo el comandante Salam al-Obeidi.
«Esto es un problema para nosotros porque la comida que tenemos no es suficiente para ellos y estamos esperando a que el gobierno mande más alimentos», señaló al-Obeidi. «Ahora el soldado iraquí le está dando su comida a los civiles».
Irak lanzó una gran ofensiva el mes pasado para expulsar a la milicia radical de la ciudad norteña, la más grande del país, y donde todavía viven más de un millón de civiles.
Fuerzas especiales han capturado una parte del este y en la última la semana avanzaron lentamente para evitar bajas y la muerte de civiles mientras los combatientes de EI les atacan desde el denso paisaje urbano, a menudo con coches bomba blindados.
Los extremistas respondieron a las fuerzas especiales el lunes en Qadisiya, apuntó el general Sami al-Aridi. Dos docenas de hombres con chalecos suicidas cargaron contra la línea del frente, desencadenando una batalla de tres horas en la que murieron 20 insurgentes y varios soldados sufrieron heridas graves.
Las fuerzas armadas iraquíes no ofrecen cifras de fallecidos, pero médicos que trabajan sobre el terreno hablan de docenas de muertos y heridos desde el inicio de la ofensiva para liberar Mosul el pasado 17 de octubre.
Desde el rápido avance de la semana pasada hacia el interior de la ciudad, las fuerzas iraquíes han enfrentado problemas para mantener sus territorios ante los importantes contraataques de la milicia.
En una conferencia de prensa a las afueras de Mosul, el coronel John Dorrian, portavoz de las fuerzas lideradas por Estados Unidos que respaldan la operación, señaló que hasta el momento los ataques aéreos destrozaron 59 coches bomba y más de 80 túneles.








