Washington/Managua
DPA
Estados Unidos advirtió que está «profundamente preocupado» por el cierre de los espacios democráticos en Nicaragua, y urgió al Gobierno del país a asegurar «elecciones justas y transparentes» el próximo 6 de noviembre.
En un comunicado, el Departamento de Estado estadounidense reprobó la exclusión de una coalición opositora de los próximos comicios por parte del Poder Judicial nicaragüense, así como la destitución de 28 diputados opositores en el Parlamento ocurrida la semana pasada.
«Urgimos de manera categórica al Gobierno de Nicaragua a crear un entorno más propicio para la realización de elecciones libres y justas que permitan al pueblo de Nicaragua decidir el futuro de su país», señaló el comunicado, firmado por el secretario adjunto y portavoz del Departamento de Estado, John Kirby.
«Estados Unidos se encuentra profundamente preocupado por las acciones del Gobierno de Nicaragua y de la Corte Suprema de Justicia que han cerrado los espacios democráticos previo a la realización de las elecciones presidenciales y legislativas el próximo 6 de noviembre», advirtió el informe.
La Asamblea Nacional de Nicaragua (Parlamento) oficializó el viernes la remoción de 28 diputados de la alianza Partido Liberal Independiente (PLI), cuya representación legal le había sido retirada el 8 de junio al líder opositor Eduardo Montealegre, impidiéndole a esa fuerza política participar en los comicios.
La oposición calificó la destitución de los parlamentarios como «un golpe de Estado» por parte del presidente Daniel Ortega, quien también controla los poderes Ejecutivo, Judicial y Electoral, además de ser «jefe supremo» del Ejército y de la Policía.
El Departamento de Estado recordó que el pluralismo político y las elecciones libres son «fundamentales para que exista una democracia sólida», como lo reconocen también la sociedad civil, la empresa privada y los líderes religiosos nicaragüense.
«Exhortamos al Gobierno de Nicaragua a que respete las voces de su pueblo y dé los pasos necesarios para la realización de elecciones justas y transparentes que permitan la plena participación de todos los ciudadanos nicaragüenses, incluyendo la participación independiente de los partidos de oposición», agregó el texto.
El presidente Daniel Ortega, de 70 años, gobernó Nicaragua de 1985 a 1990 y regresó al poder en 2007. Tras haber sido reelegido en 2011, volvió a ser postulado por el Frente Sandinista como candidato para las próximas elecciones, en las que buscará su cuarto mandato, el tercero en forma consecutiva.








