LA PORTE, Indiana, EE.UU.
DPA

Donald Trump confía en que le ganará a Ted Cruz en las primarias de Indiana y que con eso lo dejará finalmente fuera de la contienda por la candidatura presidencial republicana. Impulsado por las apabullantes victorias de la semana pasada en los estados nororientales del país, el magnate inmobiliario parece haber aprendido algunas lecciones tras su derrota en el cercano Wisconsin el mes pasado.

No ha habido errores en sus entrevistas radiales ni mensajes contrarios a las posiciones seguidas por los sectores de derecha. Trump llegó a Indianápolis a hacer campaña al día siguiente de haber ganado en su estado natal de Nueva York y empezó a invertir dinero en anuncios televisivos mucho antes de cuando lo hizo en Wisconsin.

Ante una entusiasta multitud en Terre Haute, Trump fue inequívoco: «Si ganamos aquí, se acabó la contienda, ¿cierto?»

En realidad no, pues Trump aun si gana en Indiana no tendrá la cantidad de delegados suficientes para asegurarse la nominación. Sin embargo, ante la cadena de victorias acumuladas la semana pasada, Trump ya no necesita ganar la mayoría de los delegados que quedan en las futuras competencias para llevarse la candidatura.

Cruz no tiene esa ventaja. Descartada la posibilidad de obtener los mil 237 delegados necesarios antes de la convención, necesita inexorablemente ganar en Indiana para impedirle el paso a Trump y obligar a los republicanos a decidir la pugna en la convención en Cleveland.

«Este largo y tortuoso camino de campaña electoral ha culminado con el país entero contemplando al estado de Indiana», declaró Cruz en un evento de campaña tarde el domingo. «Le digo a los habitantes de este magnífico estado: el país confía en que ustedes nos alejarán del precipicio».

Artículo anteriorLlega a La Habana el primer crucero entre EE. UU. y Cuba en más de medio siglo
Artículo siguienteKerry intenta evitar un baño de sangre en Alepo, bajo intensos bombardeos