Oslo,
Agencia dpa

Ambos fueron premiados «por su lucha para evitar que los niños y jóvenes sean explotados y en favor del derecho de todos los niños a la educación», explicó en Oslo el presidente del Comité Nobel, Thorbjørn Jagland.

_Inter26_1b«A pesar de su juventud, Malala Yousafzai lleva luchando años por el derecho de las niñas a la educación y ha demostrado con su ejemplo que los niños y jóvenes pueden luchar para mejorar su situación personal», dijo Jagland. «Lo hizo en las condiciones más peligrosas. A través de su heroica lucha se convirtió en una importante portavoz para los derechos de las niñas a la educación».

Hace dos años Malala sobrevivió a un intento de asesinato talibán en represalia por su lucha por la educación de las niñas y fue trasladada a un hospital de Reino Unido, donde se recuperó. El año pasado ya fue una de las candidatas al galardón y ahora se convirtió en la persona más joven en recibir un Premio Nobel en cualquiera de las áreas en las que se otorga.

«Esto no es el final, es el principio. Quiero ver a todos los niños yendo al colegio y recibiendo educación», dijo hoy la joven desde Birmingham, donde se enteró de la noticia mientras estaba en clase. «Este premio es para todos los niños cuyas voces necesitan ser escuchadas. Tienen derechos: a recibir educación de calidad, a tener una vida feliz», agregó.

Respecto a Satyarthi, el Comité Nobel destacó que, «mostrando gran valor personal y manteniendo la tradición de Gandhi, encabezase varias formas famosas de protesta, todas pacíficas, centradas en la grave explotación de los niños para obtener beneficios financieros».

«Con este premio se prestará atención a las voces de millones de niños, voces que hasta ahora no fueron escuchadas», dijo Satyarthi en sus primeras declaraciones.

Este activista indio es el fundador de la organización Bachpan Bachao Andolan (Movimiento para la liberación de la infancia), que rescató a miles de niños de la esclavitud y la servidumbre por deudas. En varias ocasiones denunció haber sufrido graves brutales agresiones corporales debido a su trabajo.

Según datos oficiales, en India se ven obligados a trabajar 12,6 millones de niños, que recogen basura, pican piedras, sirven té o venden fruta en los mercados, entre otros. En el mundo hay un total de 168 millones de niños que trabajan, 78 millones menos que el año 2000, apuntó el Comité Nobel. «El mundo se ha acercado al objetivo de eliminar el trabajo infantil», destacó.

El Comité Nobel también resaltó la importancia de que «un hindú y una musulmana, un indio y una paquistaní, se unan en una lucha común por la educación y contra el extremismo».

En ese sentido, Satyarthi invitó a Malala a unir sus manos «en una nueva lucha por la paz» entre India y Pakistán, potencias nucleares enfrentadas desde su fundación. Malala lanzó un mensaje de amor a ambos países y pidió públicamente a los primeros ministros de ambas naciones que asistan junto a ella y Satyrthi a la entrega del Nobel, el próximo 10 de diciembre en Oslo.

«Toda la nación está orgullosa por este importante éxito», dijo el primer ministro indio, Narendra Modi. «Kailash Satyarthi dedicó su vida a una cuestión extremadamente importante para toda la humanidad», destacó. El primer ministro paquistaní, Nawaw Sharif, felicitó por su parte a Malala por convertirse en la primera paquistaní en recibir el galardón.

En el pueblo natal de Malala, Mingora, situado en el noroeste del país, la gente está celebrando la noticia y se felicitan unos a otros, informó Geo TV. «Todo el mundo en el valle del Swat parece estar de celebración», contó a dpa un primo de la joven. «Es realmente un gran día para todos nosotros en Pakistán. Sobre todo para las niñas, que pueden perseguir sus sueños», afirmó Mahmood ul Hassan Yousafzai.

«Son dos grandes luchadores por los niños», afirmó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. «Malala es una hija de las Naciones Unidas, una valiente defensora de la paz que se convirtió en maestra para el mundo sencillamente por ir a la escuela».

«En un momento en que el mundo se enfrenta a muchos retos, desde la crisis del ébola a la ‘limpieza cultural’ en Irak y Siria, este premio supone una luz de esperanza para el futuro», apuntó por otro lado la Organización de la ONU para la educación, la ciencia y la cultura (UNESCO). También la canciller alemana, Angela Merkel, tuvo palabras de reconocimiento. «Es un buen día para los niños del mundo», dijo en Berlín. Desde París, el presidente francés, François Hollande, recordó que los menores «son los primeros en ser masacrados o tomados como rehenes» en los conflictos.

«La decisión de hoy rinde homenaje al indiscutible derecho a la educación de todos los niños, la igualdad de derechos para las mujeres y la importante campaña contra la opresión», afirmaron además desde Bruselas, los presidentes del Consejo y de la Comisión Europea.

«Creemos que fueron premiadas dos personas importantes. Nos alegramos de que reciban este galardón y confiamos en que sea un apoyo para lograr cosas buenas», dijo por otro lado el portavoz del papa Francisco, Federico Lombardi.

Entre los favoritos de este año también estaban el pontífice argentino, así como el informante estadounidense Edward Snowden. En 2013 el galardón fue a parar a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas(OPAQ), por su trabajo en la destrucción y abolición de este tipo de armamento.

El Nobel de la Paz está dotado con ocho millones de coronas suecas (unos 874.000 euros/1,1 millones de dólares) y es que no se concede en Estocolmo, sino en Oslo, por un comité compuesto por representantes del Parlamento noruego.

Artículo anteriorONU alerta de posible masacre inminente en Siria, por islamistas
Artículo siguienteCooperantes alertan de propagación de ébola: más casos en Guinea