En un mundo donde la interacción humana es cada vez más palpable en la aldea digital, el papa León XIV ha difundido un mensaje sobre hasta dónde pueden llegar los efectos de una sociedad «que vive dentro de burbujas impermeables los unos con los otros», expuestas cada vez más a la inteligencia artificial.
«Cuando la simulación se convierte en norma, debilita la capacidad humana de discernir. Y como resultado, nuestros vínculos sociales se cierran en sí mismos, formando circuititos autorreferenciales que ya no nos exponen ante la realidad. Por ende, llegamos a vivir dentro de burbujas, impermeables los unos con los otros. Sintiéndose amenazados por cualquiera que sea diferente, y crecemos desacostumbrados al encuentro y al diálogo».
Partiendo de esto, la polarización, el conflicto, el miedo y la violencia se propagan, advirtió el sumo pontífice por medio de sus redes sociales la última semana.
«Lo que está en juego no es únicamente el riesgo al error, sino cómo se transforma nuestra relación con la verdad», añade en referencia a los mecanismos sintéticos informáticos.
When simulation becomes the norm, it weakens the human capacity for discernment. As a result, our social bonds close in upon themselves, forming self-referential circuits that no longer expose us to reality. We thus come to live within bubbles, impermeable to one another.…
— Pope Leo XIV (@Pontifex) April 17, 2026
El Vicario de Cristo observa que la inteligencia artificial y sus sistemas, que cada día cobran más fuerza, dan forma y penetran en las mentes y ecosistemas de los usuarios, y que, como cada histórica transformación, no solo llama a competencias técnicas para su adaptación, sino también a labores humanísticas que sean capaces de visibilizar la lógica detrás de lo económico, los sesgos arraigados y las formas de poder que configuran la percepción de la realidad de las personas.
«Dentro de estos ecosistemas digitales —diseñados para persuadir—, la interacción se optimiza al punto de representar encuentros reales superfluos. La otredad de las personas se neutraliza y las relaciones humanas se reducen a respuestas funcionales. Queridos amigos, ustedes, por el contrario, son personas reales. La creación tiene cuerpo, aliento y vida que debe ser escuchada y salvaguardada», escribe el papa.








