
EE. UU. requisó este miércoles dos nuevos petroleros ligados a Venezuela, uno de ellos con bandera rusa, mientras el Gobierno de Donald Trump comenzó a ofrecer detalles sobre cómo Washington planea comercializar crudo venezolano en la era pos-Maduro.
Hoy se anunció que la Guardia Costera estadounidense interceptó en el Caribe el ‘M/T Sophia’, petrolero sancionado que, según Washington, operaba ilícitamente en aguas internacionales y que la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, indicó que «había atracado por última vez en Venezuela o se dirigía hacia allí».
Algunos analistas apuntan que este buque cisterna podría estar transportando unos 2 millones de barriles de crudo.
El mismo día, el Pentágono confirmó la incautación del tanquero ‘Marinera’, antes conocido como ‘Bella 1’, buque que Washington persiguió desde el Caribe hasta el Atlántico norte durante tres semanas y que durante la huida declaró tener bandera rusa después de que la Guardia Costera considerara que navegaba con una enseña no válida.
In two predawn operations today, the Coast Guard conducted back-to-back meticulously coordinated boarding of two “ghost fleet” tanker ships— one in the North Atlantic Sea and one in international waters near the Caribbean. Both vessels —the Motor Tanker Bella I and the Motor… pic.twitter.com/EZlHEtcufX
— Secretary Kristi Noem (@Sec_Noem) January 7, 2026
Según la Casa Blanca, ambos navíos pertenecen a la llamada «flota fantasma» que el chavismo empleaba hasta ahora para vender su producción de hidrocarburos.
Tras la operación que el fin de semana capturó en Caracas al presidente venezolano, Nicolás Maduro, Washington ha insistido en que seguirá confiscando petroleros ligados al transporte de crudo del país caribeño como ha venido haciendo desde diciembre.
PLANES PARA VENDER CRUDO VENEZOLANO
Coincidiendo con las dos incautaciones realizadas hoy, el Gobierno Trump empezó a arrojar luz sobre el marco que está intentando acordar con la Administración de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, para el sector petrolero venezolano.
La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) confirmó este miércoles que negocia la venta de «volúmenes» de crudo, después de que Trump asegurara el miércoles que el Ejecutivo de Caracas está dispuesto a entregarles de 30 a 50 millones de barriles de petróleo para que EE.UU. los procese y comercialice.
Desde hace días el republicano ha insistido en que grandes petroleras estadounidenses retornarán de nuevo al país para reparar la infraestructura nacional y volver a bombear como antaño, escenario que los expertos consideran, de momento, poco probable ante la enorme inversión y riesgos financieros que significa.
“We are going to take between 30 and 50 million barrels of oil. We’re going to sell it in the marketplace at market rates, not at the discounts Venezuela was getting. That money will then be handled in such a way that we will control how it is dispersed in a way that benefits the… pic.twitter.com/HdUEYRi8zO
— Department of State (@StateDept) January 7, 2026
Por su parte, el secretario de Energía, Chris Wright, precisó hoy que EE.UU. controlará la venta de petróleo venezolano por tiempo «indefinido» y depositará el dinero que resulte de esas transacciones en cuentas controladas por Washington, que luego transferirá los fondos a Venezuela.
EFE: Petroleras rusas son sancionadas por EE. UU. en medio de negociaciones de nuevo plan de paz
«Vamos a poner en el mercado el crudo que esté saliendo de Venezuela, primero este petróleo atascado, y entonces, indefinidamente, hacia adelante, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado», declaró Wright en una conferencia energética de Goldman Sachs en Miami.







