Hijo de Trump y exagentes de FBI declaran ante legisladores

Donald Trump Jr., hijo del presidente Donald Trump, arriba a una reunión a puertas cerradas con miembros de la Comisión de Inteligencia del Senado en Washington. FOTO LA HORA/PABLO MARTÍNEZ/AP

POR ERIC TUCKER, MARY CLARE JALONICK Y LISA MASCARO/AP
WASHINGTON

Legisladores demócratas que buscan llevar los reflectores hacia las afirmaciones perjudiciales del informe del fiscal especial Robert Mueller se concentraban hoy en los contactos en 2016 y Rusia entre el equipo de la campaña presidencial de Donald Trump.

La Comisión de Inteligencia de la Cámara Baja invitó a dos exaltos funcionarios del FBI a declarar sobre las implicaciones de la investigación de Mueller en materia de contrainteligencia. Mueller no halló que hubiera una asociación penal entre la campaña y Rusia, pero detalló una serie de interacciones y comunicaciones que han alarmado a los demócratas, algunos de los cuales han pedido que se inicien los trámites para un juicio político y se profundicen las investigaciones.

El informe detalla más de 100 contactos entre Rusia y socios de Trump, tanto en público como en privado, dijo el representante demócrata Adam Schiff, presidente de la comisión. Entre ellos está la reunión de junio de 2016 en la que Donald Trump Jr., hijo mayor del entonces candidato, esperaba recibir información perjudicial de Rusia sobre su adversaria demócrata, Hillary Clinton.

Trump hijo preveía declarar a puertas cerradas ante la Comisión de Inteligencia del Senado, de acuerdo con dos fuentes familiarizadas con el encuentro. Los senadores quieren analizar las respuestas que dio a colaboradores del panel en una entrevista en 2017 y a otro panel del Senado ese año.

Michael Cohen, exabogado del presidente, dijo a una comisión de la Cámara Baja en febrero que había informado a Trump hijo una decena de veces sobre un plan para construir una Torre Trump en Moscú antes de la elección presidencial. Trump hijo declaró ante la Comisión Judicial que tenía apenas un “conocimiento periférico” de la propuesta inmobiliaria.

Los dos exagentes del FBI que declaran en la audiencia en la cámara, Robert Anderson y Stephanie Douglas, se retiraron de la agencia antes de que comenzara a investigar la campaña de Trump a mediados de 2016. Al invitarlos a ellos en lugar de los agentes que participaron de la investigación, los demócratas ceden el escenario a funcionarios de carrera que aparecen como más neutrales, sin el bagaje político que cargan los críticos del presidente republicano, como el exsubdirector Andrew McCabe y el exagente Peter Strzok, ambos despedidos el año pasado.