Inicio Deportes Otros deportes Tomizawa deja la vida en Misano

Tomizawa deja la vida en Misano

por -
0 313
Tomizawa deja la vida en Misano

Shoya Tomizawa, motociclista japonés, se encuentra en el asfalto, resguardado por personal de la pista de Montmeló. í‰l morirí­a después, producto del politraumatismo. FOTO LA HORA: AFP JOSEP LAGO

La jornada arrancó en Misano con un minuto de silencio por la muerte, en Indianápolis, de un chaval canadiense de 13 años, llamado Peter Lenz, en el trofeo Moriwaki de 250cc y 4T, y acabó en drama. Shoya Tomizawa, una promesa de 19 años que se habí­a convertido en el primer ganador de la historia de Moto2, dejó la vida en el asfalto de Misano, el mismo en el que Rainey se quedó paralí­tico en 1993.


Tras llegar a liderar la prueba en los primeros compases, el japonés marchaba cuarto cuando se cayó en la duodécima vuelta al pasar por el “Curvone”. Lo hizo en uno de los puntos más delicados del trazado, a 240 por hora, y por pisar la hierba artificial con su rueda trasera. Su verdadera mala fortuna fue que no le pudieron esquivar los dos pilotos que vení­an tras él. De Angelis le golpeó en la cabeza y salió catapultado por los aires al pisar con su Motobi la Suter de Tomizawa, y Redding, que rodaba sexto, también se fue al suelo, pasando antes por encima del cuerpo tendido de su compañero.

La gravedad era patente, con tres pilotos caí­dos, y habí­a restos de moto por el asfalto, pero inexplicablemente no se optó por detener la carrera. La muerte del piloto se certificó a las 14:20 horas, desde el hospital de Riccione, pero inmediatamente se supo que su estado era más que crí­tico. Llegó en coma al centro médico del circuito y allí­ se comprobó que sufrí­a lesiones de suma gravedad: traumatismos en cráneo, tórax y zona abdominal, además de hemorragias internas. Antes de que fuera oficial, Carmelo Ezpeleta ya se barruntaba lo peor: “Está vivo, pero está muy mal”.

Claudio Macchiagodena, director médico del Mundial, explicó después que “un fuerte hematoma tení­a comprimido el corazón y eso complicaba la reactivación de su débil frecuencia cardí­aca. Iba y vení­a. Estaba muy grave y desgraciadamente no ha sobrevivido”.

Los rostros desencajados en el podio de Pedrosa, Lorenzo y Rossi, así­ como las banderas a media asta, pusieron fin a un negro dí­a de carreras que duele a todos por igual, pero que hurga especialmente en la herida de la afición japonesa. De las 103 ví­ctimas mortales que acumula el Mundial a lo largo de su historia (arrancó en 1949), tres de los cuatro últimos son nipones. A las pérdidas de Kato (Suzuka 2003) y Wakai (Jerez 1993) se une ahora la de Tomizawa. Descanse en paz.