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Reconocen independencia de Osetia del Sur y Abjasia

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Reconocen independencia de Osetia del Sur y Abjasia

Unos habitantes de Gori cargan sus pertenencias para huir del lugar, luego de que una bomba destruyera sus hogares.

El Parlamento ruso se pronunció hoy a favor del reconocimiento de las dos regiones separatistas georgianas pro rusas de Osetia del Sur y Abjasia, mientras los paí­ses occidentales mantení­an la presión sobre Moscú para que retire totalmente sus tropas de Georgia.


Un niño de Abjasia permanece en un edificio que sirve como refugio temporal antibombas.

El Consejo de la Federación (cámara alta) adoptó por unanimidad (130 senadores) una declaración que llama al presidente ruso, Dimitri Mevdeved, a reconocer la independencia de los dos territorios, en una sesión extraordinaria transmitida por televisión.

Poco después, los 447 diputados presentes en una sesión de la Duma votaron una moción que insta a Medvedev a “reconocer a Osetia del Sur y Abjasia”.

Ahora, la decisión última corresponde al ejecutivo ruso, que tiene una serie de opciones que incluyen el reconocimiento o a la anexión lisa y llana de esos dos territorios, lo cual impedirí­a, según lo expertos, que Georgia adhiera a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

“Rusia ha respetado durante más de 15 años la integridad territorial de Georgia”, declaró el presidente del Consejo de la Federación, Serguei Mironov, al inaugurar la sesión.

“Hoy, después de la agresión de Georgia contra Osetia del Sur, las relaciones nunca volverán a ser las mismas”, añadió, calificando de “genocidio” la ofensiva lanzada el 7 de agosto por las fuerzas georgianas contra esa región separatista.

El presidente abjaso, Serguei Bagapch, sostuvo que “ni Abjasia ni Osetia del Sur volverán a vivir en el mismo Estado que Georgia”.

Su homólogo oseto, Eduard Kokoiti, afirmó que Tsjinvali, capital de Osetia del Sur, se ha “convertido en el Stalingrado caucásico” en una alusión a la batalla de Stalingrado de 1943 que frenó la ofensiva alemana.

Muchos dirigentes rusos vinculan la ofensiva en territorios de su área tradicional de influencia al reconocimiento por parte de Estados Unidos y muchos paí­ses europeos de la independencia de la provincia serbia de Kosovo, en febrero pasado.

“Abjasia y Osetia del Sur tienen más razones que Kosovo para reclamar la independencia”, afirmó el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la Duma, Konstantin Kosachev.

La votación del Parlamento ruso carece de “importancia real”, dijo el afirmó el ministro georgiano de Integración de esos territorios, Temur Yakobashvili.

“No veo una importancia real de esta decisión ni qué efecto, desde un punto de vista legal, tendrá en el futuro de Abjasia y Osetia del Sur”, afirmó.

En una entrevista publicada hoy por el diario francés Liberation, el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, advertí­a que un eventual reconocimiento serí­a “un intento de cambiar las fronteras de Europa por la fuerza”, que tendrí­a “resultados desastrosos”.

Tras la votación parlamentaria, Alemania e Italia pidieron prudencia al gobierno ruso.

Francia, que ejerce la presidencia semestral de la Unión Europea (UE), manifestó su “preocupación” por informes de saqueos, destrucciones e intimidaciones en regiones surosetas de Tsjinvali y Ajalgori.

Rusia retiró el viernes tanques, artillerí­a y cientos de efectivos del centro de Georgia y aseguró haber cumplido al pie de la letra el acuerdo de paz presentado por Francia para poner fin al conflicto.

Pero las tropas rusas siguen controlando el acceso al puerto occidental de Poti y establecieron un puesto de control a sólo 10 kilómetros al norte de la ciudad clave de Gori, en el centro de Georgia y la más próxima a la frontera con Osetia del Sur.

Hoy, todaví­a “nada ha cambiado”, dijo el portavoz del ministerio georgiano del Interior.

El presidente francés Nicolas Sarkozy convocó ayer una cumbre de la UE el 1 de septiembre en Bruselas, para discutir “el futuro de las relaciones” de la UE con Rusia.

La degradación de las relaciones entre Rusia y los paí­ses occidentales dio nuevos pasos hoy.

El presidente ruso Dimitri Medvedev afirmó que su paí­s estaba preparado para romper sus relaciones con la OTAN, si la Alianza Atlántica rehusaba mantener la cooperación.

El ex presidente y actual primer ministro Vladimir Putin, dijo por su lado que Rusia podrí­a romper algunos acuerdos concluidos con vistas a adherir a la Organización Mundial de Comercio (OMC).

En otro frente de los conflictos heredados del derrumbe de la ex Unión Soviética (a la cual pertenecí­a Georgia), Medvedev afirmó hoy que ve “buenas posibilidades” de solución a la situación de Transdniestria, una región separatista pro rusa de Moldavia.

Los últimos acontecimientos en Osetia del Sur “demuestran hasta qué punto los presuntos conflictos congelados pueden convertirse en peligrosos debido a que los dirigentes georgianos han, como quien dice, perdido la cabeza”, apuntó Medvedev tras reunirse con el presidente moldavo Vladimir Voronin.

SIN IMPORTANCIA


La votación del Parlamento ruso a favor del reconocimiento de la independencia de las regiones separatistas georgianas pro rusas de Abjasia y Osetia del Sur carece de “importancia real”, estimó hoy el ministro georgiano de Integración de esos territorios, Temur Yakobashvili.

“No veo una importancia real de esta decisión ni qué efecto, desde un punto de vista legal, tendrá en el futuro de Abjasia y Osetia del Sur”, declaró el ministro georgiano.

Yakobashvili reaccionaba así­ a la votación, hoy, en el Consejo de la Federación Rusa (cámara Alta del Parlamento) de una moción que reconoce la independencia de estas dos regiones.

La Duma, cámara Baja del Parlamento ruso, aprobará una moción similar esta misma mañana.

Yakobashvili fue más allá al afirmar que el reconocimiento de esos dos territorios por parte de Rusia serí­a “un intento de legalizar los resultados de una limpieza étnica”.

Georgia acusa a los rusos y los a los del Sur de haber expulsado a los georgianos de Osetia del Sur, luego de la contraofensiva rusa lanzada el 8 de agosto después de la operación militar georgiana para recuperar el control de esa región.