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Otto Pérez Molina: Despenalizar no es la única alternativa; se deben discutir nuevas rutas

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Otto Pérez Molina: Despenalizar no es la única alternativa; se deben discutir nuevas rutas

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Previo a su partida hacia Cartagena, Colombia, para participar en la VI Cumbre de las Américas, el Presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, concedió una entrevista a La Hora, a fin de ahondar en su propuesta para dialogar sobre nuevas estrategias contra el narcotráfico, entre las que sobresale la despenalización de las drogas.

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LUIS ARÉVALO
larevalo@lahora.com.gt

Sobre el tema de despenalización de las drogas, ¿Por qué lo propuso, aún sin figurar en su plan de gobierno?
La decisión de proponerlo, fue precisamente después de que empezamos a conocer de nuevo y más a fondo, cómo están las estructuras del crimen organizado y especialmente del narcotráfico.
Ese tema lo conozco desde hace muchos años y, uno de los motivos que me permitió promover esto, es que hace veinte años yo fui director de Inteligencia y me tocó trabajar con las agencias de inteligencia de Estados Unidos, México, El Salvador y Honduras para la lucha contra el narcotráfico.
Hoy, veinte años después, ya de Presidente, encuentro que todo está peor. Es decir, avanzaron y crecieron los cárteles, hay más violencia conexa al narcotráfico y después de estarlo discutiendo, después de darle seguimiento por las primeras tres o cuatro sesiones que tuve con todo el equipo de seguridad, la decisión es que dije: “Miren, no podemos seguir haciendo más de lo mismo”.
Porque en lo que yo conozco el tema, dos décadas después, lo que he visto es un crecimiento de la producción, tránsito y consumo de drogas. Entonces, tenemos que tener ideas diferentes.
Sobre este análisis, yo llamo a un debate, a un diálogo para encontrar rutas alternas y nuevas para luchar contra el narcotráfico. Que sean diferentes propuestas, no nos centramos únicamente en la despenalización. Es una de las opciones, que ha sido investigada y analizada por diferentes sectores a nivel mundial.
Nosotros, lo que sí necesitamos es buscar una alternativa diferente y no seguir haciendo lo mismo, que por lo menos, yo puedo dar testimonio que en los últimos veinte o veinticinco años, esa lucha prácticamente ha fracasado, porque el narcotráfico y el crimen organizado conexo, crecieron. Eso lo tengo más que constatado.

¿Cuál es su opinión sobre la iniciativa del presidente Lobo de reunirse en el marco del SICA, minutos previos a la Cumbre de las Américas?
Aunque es algo corrido, porque es hora y media antes de la inauguración de la Cumbre, pienso que es bueno que se haga ese último esfuerzo en el SICA, donde creo que sí podemos lograr un acuerdo y estar unificados.
Creo que la propuesta que de alguna manera pone nervioso a alguno de los presidentes, como a Lobo y al presidente (Daniel) Ortega –de Nicaragua–, es hablar directamente de la despenalización. Pero la propuesta que yo hice cuando estuvimos en Antigua, fue buscar alternativas, nuevas rutas para la lucha contra el narcotráfico. Eso abre el abanico de estrategias que podrían surgir.
La propuesta que voy a llevar nuevamente, en la reunión con ellos, es la que hice en La Antigua: Buscar nuevas rutas que sean más eficientes y que den los resultados que nosotros esperaríamos en todos los países.
Si es alrededor de eso, donde ellos se den cuenta que no solo estamos hablando de despenalización, creo que podemos unificar la posición de llamar al debate y al diálogo, y que esa sea la propuesta de Centroamérica.
Seguramente ellos van a insistir, porque SICA lo ha hecho, en que se cumplan con compromisos que se adquirieron desde el año pasado, cuando yo todavía no estaba en la Presidencia. Es decir, de países que se comprometieron a traer recursos para luchar contra el crimen organizado en el área centroamericana. Que es algo que yo también estaría dispuesto a apoyar, pero que llevemos también la propuesta de invitar al debate planteado de nuevas rutas de combate contra el narcotráfico.

¿Estaría proponiendo usted el tema de despenalización de las drogas, para a la larga obtener mayores recursos de los países cooperantes en la lucha contra el narcotráfico?
No. Ahora que yo estuve en dos reuniones con el SICA, puedo decir que esa es la gran lucha de ellos. Eso es lo que se ha hecho a través de la Secretaría de ese organismo, estar luchando para que vengan más recursos a los países de Centroamérica para el combate al crimen organizado.
Lo que yo puedo decir es que, en la última reunión que realizamos en La Antigua –el balance fue que– ni siquiera el 10 por ciento de los recursos que se comprometieron han llegado después de nueve meses.
Ellos van a seguir insistiendo en eso. Pero la propuesta que estoy haciendo, la baso en mi experiencia, en el conocimiento que comentaba observé hace veinte años y lo que vengo a encontrar ahora.
Aquí, aunque haya más recursos, como le pusieron al Plan Colombia, que fue una cantidad grande. Sin embargo, en ese país, la producción de la cocaína sigue exactamente igual que previo al plan. Hubo éxito en Colombia pero en otras áreas, como seguridad ciudadana. Incluso éxito en combatir a los grandes cárteles, pero lo que ocurrió fue que en lugar de tres o cuatro cárteles y tres o cuatro capos grandes que había anteriormente, se convirtieron en 100 o 150 cárteles y capos pequeños.
La producción sigue siendo la misma y la ruta que siguen utilizando es la que pasa por los países de Centroamérica. La cocaína que se produce en Colombia o Perú, sigue llegando a Estados Unidos a través de nuestra región.
Eso demuestra que lo que hemos hecho no ha tenido éxito y hay que buscar nuevas formas, pero no es que necesariamente estemos proponiendo esto para ver si nos dan más recursos de parte de Estados Unidos.

¿Con qué presidentes sostendrá reuniones bilaterales, durante la Cumbre?
Son varias. Comienzo mañana –hoy– a las dos de la tarde, con el presidente anfitrión, Juan Manuel Santos. Posteriormente tendré reuniones con el presidente de México, Felipe Calderón; con el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza. También con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno; el presidente de Chile, Sebastián Piñera; con el presidente de Perú, Ollanta Humala y con senadores de Estados Unidos que también van a llegar a la Cumbre y reuniones con miembros del sector privado.   
Antes de ir a la inauguración de la Cumbre, también está la reunión del SICA, donde esperamos se agreguen los presidente de Colombia y México.
Esperamos muchas reuniones, está bien cargada la agenda que tenemos y esperamos que las citas sean de apoyo y de ver con mucho positivismo las relaciones que podamos fortalecer a futuro.

Después de la Cumbre en Antigua, y la posición de otros presidentes, usted dijo que todos tienen presiones de varios sectores ¿Cuáles sectores, internos y externos, lo han presionado para desistir de la propuesta?
Yo me refería a que siempre hay presiones en el sentido de los que están a favor o en contra, porque es un tema muy complicado.
Nosotros podríamos tomar como presiones, si así lo quisiéramos, la llegada del Vicepresidente de Estados Unidos –Joseph Biden– a Honduras, por ejemplo. Donde él sí se refirió a que su país no está a favor de la despenalización. Y lo dijo clarísimo.
Sin embargo, cuando habló conmigo, me dijo: “Mire, usted está en todo su derecho y es totalmente legítimo lo que está haciendo, y va ir encontrando argumentos en el camino que le van dar la dirección de qué será lo más correcto a seguir”.
Cuando vino la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos –Janet Napolitano–, igual. Ella me lo dijo, aquí en la oficina, “mire, nosotros no estamos con el tema de la despenalización. No lo vamos apoyar”.
Eso lo puedo tomar yo –como presión–, puesto que están fijando una posición… Pero también uno puede decir, bueno, para qué me voy a ir en contra de Estados Unidos. Sin embargo, a pesar de lo que ellos dijeron, nosotros mantenemos nuestra posición, porque creemos que no se trata necesariamente del tema de la despenalización, como lo dijeron. Pero ir al debate de nuevas rutas, creo que sí es necesario.
Me alegraron mucho después las declaraciones, incluso, del presidente –Barack– Obama, donde dijo que hay que poner más atención a lo que está pasando en Centroamérica, donde ellos se hacen responsables de ser el mayor mercado de drogas y el país que más consume. Dijeron que hay que sentarse a dialogar. Eso me parece que va en la línea correcta.
Me alegra que en poco tiempo, la posición de ese país, que a las 24 horas que yo propuse esto, y ellos lo rechazaran, haya ido caminando en la línea de que por lo menos están dispuestos a dialogar sobre el tema, aunque no estén de acuerdo con la despenalización.
En el debate interno, aquí en Guatemala, no hemos tenido todavía pronunciamiento de sectores importantes de la sociedad. Esperamos que al regresar de la Cumbre, empecemos a propiciar ese debate en nuestro país, que creo va ser muy importante.
Presiones internas, en este momento, yo no he tenido, pero esperaríamos que también haya sectores que no estén de acuerdo y que querrán tener más información de la propuesta que estamos haciendo. Para eso, vamos a hacer invitaciones, en los próximos días, para que se discuta más sobre el tema y ver qué propuestas pueden salir, que sé que van a ser valiosas.

La propuesta lo catapultó a nivel internacional y lo ven como el promotor, Presidente en funciones, que se atrevió a plantear el tema.
La verdad no lo hicimos con la intención de ir a buscar protagonismo internacional. Lo hice por el conocimiento que tengo, por lo que me ha tocado vivir y la experiencia que tengo. Y realmente sí ha tenido eco.
Fue un riesgo muy grande el que corrimos, desde las primeras 24 horas, cuando se pronunció muy rápido la Embajada de Estados Unidos –en Guatemala–, que estaban totalmente en contra y que quisieron, de una vez, que no tuviera mayor eco la propuesta.
Yo me siento muy contento realmente, de que a estas alturas, hoy este sea un tema debatido no solo en la región, sino a nivel mundial. Hemos escuchado propuestas, recibido cartas de apoyo de Inglaterra, de países de Europa. Creemos que es muy importante, porque está poniendo el nombre de Guatemala también, como el país que está atreviéndose a hacer una propuesta a nivel mundial, pero una que ha llamado la atención y levanta la discusión también a nivel mundial; unos a favor, otros en contra, pero la discusión está puesta sobre la mesa. Y nosotros esperaríamos que esto tenga un verdadero producto y que una política que se ha seguido ya por 51 años, en Naciones Unidas, se atrevan también a ir a la discusión y ojalá a hacer cambios en esa política.

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“…yo llamo a un debate, a un diálogo para encontrar rutas alternas y nuevas para luchar contra el narcotráfico. Que sean diferentes propuestas, no nos centramos únicamente en la despenalización”.
Otto Pérez Molina
Presidente de Guatemala