Inicio Opinión Opinión Orden Ixmukane´ (II)

Orden Ixmukane´ (II)

por -
0 1114
Orden Ixmukane´ (II)

Grecia Aguilera

Amigos lectores, en esta segunda parte continúo publicando el discurso que pronuncié la noche del 31 de agosto de 2007: “Confirmó su teorí­a aquel individuo y sí­, era el cuerpo de un hombre de raza negra torturado y quemado, que habí­a sido ahorcado en ese árbol. Estos asesinatos, antes y después de la esclavitud, en aquellos tiempos, eran algo que se consideraba “normal”. Por ello en el año de 1939, la composición musical titulada “El fruto extraño”, se convirtió en un verdadero testimonio, un sí­mbolo de protesta contra la discriminación racial y talvez uno de los más significativos y reveladores en la historia de la esclavitud. A enterarme de esta terrible historia escribí­ el siguiente poema que titulé “Bucólica escena” y dice así­: “Mece el viento/ cual péndulo/ sin tiempo/ el cuerpo/ devorado/ calcinado/ despojado/ mutilado/ que pende del árbol/ como fruto extraño./ Ser indigno/ dolido/ señalado/ consumido/ y condenado/ por pieles superiores/ protervas y sanguinarias./ Quebrantado esqueleto/ sin carne/ ni color/ así­ aniquilado/ ya sin existencia/ sin prohibiciones/ sin fantasí­as/ ni ilusiones/ pende del árbol/ el fruto extraño.” El 26 de septiembre de 1937, la cantante Bessie Smith sufrió un grave accidente automovilí­stico cuando se dirigí­a a un concierto en el estado de Misisipi. Nunca se supo la verdadera versión de lo sucedido, pero siempre se dijo que murió desangrada en las gradas de un hospital que era solamente para personas “blancas”… -eso fue en 1937-. El titular de Diario elPeriódico de Guatemala del sábado 3 de julio de 2004 documenta: “Relator constata racismo en el paí­s”; en ese año vino a Guatemala el senegalés, doctor Doudou Diéne, Relator Especial de las Naciones Unidas contra el racismo, la discriminación y la intolerancia, quien en su visita confirmó segregación y racismo en Guatemala para el sector indí­gena y garí­funa del paí­s. Así­ que en el siglo pasado o en el presente, siguen afectando a la humanidad estos terribles males alrededor del mundo. Realmente creo que todos los seres humanos tenemos los mismos derechos; la diversidad de culturas y nacionalidades no debe ser motivo para menospreciar a mujeres y hombres por su idioma, por vestir su traje regional o por el color de su piel, por ejemplo. El respeto, la actitud e inteligencia de cada persona son la clave para que realmente exista una dinámica de convivencia, armoní­a y comprensión entre un grupo determinado de ciudadanos. No debemos permitir que en pleno siglo XXI renazcan grupos que destruyan los grandes logros y la convivencia entre los seres humanos. Martin Luther King, frente al monumento a Lincoln en la ciudad de Washington, D.C., durante la marcha por el trabajo y la libertad el 28 de agosto de 1963, pronunció su célebre discurso “Yo tengo un sueño”, cito: “Sueño que un dí­a los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano. Esta es nuestra esperanza.” Me siento muy orgullosa de haber podido ayudar a construir puentes entre las personas, a que cada quien pueda vivir una reconciliación, y hacerlo de una forma pací­fica como lo he realizado en mi espacio radiofónico “Tribuna del Jazz” en el que he difundido y fomentado los valores de la interculturalidad, la tolerancia y la no-discriminación en Guatemala, dando a conocer la música de grandes maestros de la improvisación, de diferentes pueblos, culturas y nacionalidades, en un ambiente de música académica. Las mujeres debemos siempre dar un paso adelante, me siento muy orgullosa de recibir esta noche la “Orden Ixmukane´” y de representar con tal presea al género femenino que a través de la historia de la humanidad ha dado el ejemplo, de una forma o de otra, de ser fuerte e inteligente, desde la actual primera presidenta de la India, Pratibha Patil, en este año 2007, hasta la poeta griega, la divina Safo, que vivió en Mitilene en la Isla de Lesbos, hacia fines del siglo séptimo A.C.” (Sigue)

Recomendados