Pedro Pablo Marroquín

pmarroquin@lahora.com.gt

Esposo, papá, abogado y periodista. ¡Si usted siempre ha querido un mejor país, este es su momento de actuar!

post author

Pedro Pablo Marroquín Pérez
pmarroquin@lahora.com.gt
@ppmp82

Cuando uno en la vida tiene ciertas tareas que “no muy sabe cómo entrarles” las va dejando por un lado hasta que llega un punto en que se vuelve insostenible no atender lo que se debe.

Algo así nos está pasando como ciudadanos de este país. Volteamos a ver el desmadre que tenemos, lo que aún nos falta y mucha gente opta por mejor ver hacia otro lado. Muchos sienten la ruta tan empinada, que prefieren ignorarla mientras sea posible.

Pero lo malo es que la realidad de Guatemala está en una etapa acelerada para llegar a la situación de Nicaragua, país en el que el jueves encarcelaron a dos miembros del sector privado organizado. Según ha explicado Carlos Fernando Chamorro, en ese país pactaron Gobierno y Sector Privado Organizado con el afán de dar estabilidad económica, pero el experimento salió caro porque ya no hay tales en términos económicos y Daniel Ortega usó el empoderamiento para una causa principal: la propia.

La realidad de Guatemala es que poco a poco han ido controlando todo y es que una de las cosas que para Alejandro Giammattei es muy, muy importante, es asegurar que quien hoy es el Centro de su Gobierno y de su vida, Miguel Martínez, pueda disfrutar de los negocios en paz. Tanto los que han hecho en el poder, como los que terminaron de amarrar entre primera y segunda vuelta, más todos los meses que ya era Presidente electo.

Entonces Giammattei y Cía. desean tener el control absoluto de todo, pero miran hacia El Salvador porque sienten que Nayib Bukele hace las cosas un poco más “matalascallando” y no como la dupla Ortega-Murillo en Nicaragua.

En ese contexto es que se deben entender unas declaraciones de Blanca Alfaro, ex vicepresidenciable de Edwin Escobar y hoy magistrada del Tribunal Supremo Electoral (TSE), publicadas por Prensa libre en las que le pide a los alcaldes que apoyen a Giammattei.

Con alguien del TSE en el barco del Presidente y con la Corte de Constitucionalidad (CC) en la bolsa (el martes Leyla Lemus llegó a Casa Presidencial a pactar con el Presidente los próximos pasos), quizá ya es válido empezarse a preguntar si en algún punto los magistrados de la máxima corte dirán que la no reelección presidencial viola derechos humanos de Giammattei.

Ese fue el camino que se han dispuesto en El Salvador y por eso digo, en Guatemala desean tener el pleno control que tienen Ortega y Murillo, aspiran a poder perseguir penalmente y encarcelar a quienes les son incómodos porque tocan fibras del sistema (no a los que antes defendían a Consuelo Porras y ahora medio la señalan), pero con la “sutileza” con la que actúa Bukele.

De lo que más le quiere aprender Giammattei a Bukele es la forma en la que se está “agarrando” con Estados Unidos, puesto que el Presidente de Guatemala se ha llegado a convencer que una, si no la piedra más importante en el zapato, es el Gobierno de los Estados Unidos.

Es fácil entenderlo, puesto que quien ha evidenciado ante el mundo a la Fiscal General que le da Consuelo a Giammattei y a Miguel Martínez, es Estados Unidos con las decisiones que ha tomado. Y cuando alguien siente que le atacan a su seguro de impunidad, más la volátil personalidad del mandatario, la relación está en una peligrosa ruta que nos puede traer consecuencias a todos los guatemaltecos si Giammattei sigue tensando la pita.

No hay más vacunas estadounidenses porque el inquilino de Casa Presidencial se rehusa a comprárselas. Pide a COVAX, al que tanto ha criticado, que nos las vendan o peor aún, pide que alguien las done porque al parecer en Guatemala el dinero de las vacunas era solo para los rusos que nos vieron cara de “majes”.

Cerrar filas en torno a la vacunación y las reformas para elegir diputados por nombre y no por medio de listados cerrados, sigue siendo la opción para enderezar el rumbo.

Pedro Pablo Marroquín
Esposo, papá, abogado y periodista. ¡Si usted siempre ha querido un mejor país, este es su momento de actuar!
Artículo anteriorDesalojos: la otra cara del genocidio (Primera parte)
Artículo siguientePNC en otros menesteres