Muchas veces no es sencillo mantener una rutina de ejercicio o movimiento de manera habitual por diversos factores. Diseño La Hora/Alejandro Ramírez


Uno de los propósitos más comunes que nos planteamos al iniciar un nuevo año es hacer ejercicio, comenzar una rutina o ir al gimnasio, y así podemos seguir listando diversas acciones que recaen en el mismo objetivo: movernos más con el fin de llevar un estilo de vida más saludable para nuestro cuerpo.

Muchas veces no es sencillo mantener una rutina de ejercicio o movimiento de manera habitual, diversos factores como el tiempo, lesiones o dolencias, el ámbito económico o la falta de motivación y equipo se vuelven obstáculos potenciales que nos impiden mantener el rumbo y desmotivan.

Sin embargo, es valioso recalcar que la actividad física es muy beneficiosa para mejorar el bienestar en general, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) ésta contribuye a la salud del corazón, cuerpo y mente, la prevención de enfermedades no transmisibles, y ayuda a mejorar la salud mental.

Las actividades físicas son ineludibles para aspectos de salud y manejo de la presión. Diseño Roberto Altán/La Hora

Por eso la importancia de las actividades físicas, ya que nuestro cuerpo está diseñado para estar en movimiento, es por lo que incluso la actividad física moderada mejora nuestra salud al mantener nuestro cuerpo activo y en circulación, lo que ayuda también a evitar caer en un estilo de vida de sedentarismo.

Desde 1994 la organización declaró al sedentarismo como una enfermedad; ésta se define según la RAE como un oficio o modo de vida de poca agitación o movimiento, lo que conlleva a experimentar distintos problemas y enfermedades no transmisibles y que son el mayor problema de salud pública en casi todos los países del mundo.

 

Por ello empezar a introducir pequeñas maneras de moverse y ejercicio en nuestra vida cotidiana es una opción y método muy importante, que nos ayudará no solo a mejorar la salud y bienestar, sino que también puede ser un impulsor para comenzar a introducir el hábito del ejercicio a nuestras vidas.

Algunas estrategias para realizar actividad física en lo que hacemos día con día, que brinda un artículo publicado por la Universidad de Harvard son:

  • Caminar durante cinco minutos cada dos horas.
  • Levantarse y caminar o marchar en el lugar durante los comerciales de televisión.
  • Mientras te cepillas los dientes o preparas la comida puedes hacer series de elevaciones de talón, donde te paras sobre los dedos de los pies.
  • Siempre párate y camina cuando estés hablando por celular.
  • El peso del cuerpo es una gran manera de fortalecer los músculos, por lo que hacer una o dos series de flexiones contra la encimera de la cocina es muy beneficioso.
  • Realiza hasta 10 repeticiones de ejercicios de pie y sentado, donde te levantas de una silla sin usar los brazos y luego te sientas de nuevo para completar una repetición.
  • Lavar los platos que usamos en los tiempos de comida es un excelente ejercicio para nuestras manos y dedos.
  • Limpiar nuestros automóviles nosotros mismos de vez en cuando durante los fines de semana, en lugar de hacerlo siempre en un car wash.
  • Al ir al supermercado, centro comercial o cualquier lugar parquearse lo más lejos posible de la entrada, ya que nos ayudará a caminar un poco más.

Aunque parezcan pequeñas acciones resultan siendo una manera fácil y provechosa de introducir a nuestra vida diaria la actividad física, porque, aunque no sudemos estamos trabajando y estimulando nuestros músculos y articulaciones.

Incluso transportarte en bicicleta puede representar una actividad física. Foto La Hora

DESDE CASA

La casa es un lugar perfecto para iniciar a hacer ejercicio ya que nos da una serie de espacios y elementos diversos con los cuales nos podemos apoyar para entrenar día con día, sin la necesidad de salir o gastar más de la cuenta.

Nos da lugar a iniciar con los primeros pasos, algunas recomendaciones útiles son: caminar con frecuencia, subir las escaleras por lo menos 10 veces al día, saltar la cuerda o bailar.

Diseño Roberto Altán/La Hora

COMENZAR DE A POCO Y SIN PRESIONARNOS MÁS DE LA CUENTA

Lo ideal es establecer metas y rutinas de actividad física que nos hagan sentir bien a nosotros, tener en mente que empezar por pequeños pasos nos ayudará a enfocarnos en metas a corto plazo primero, con las cuales iremos estableciendo una rutina y hábitos.

La prueba y el error son parte de comenzar algo nuevo, habrá días donde nos sentiremos más motivados, otros donde no tanto, pero lo primordial es establecer una rutina y apegarse.

 

 

 

María José Aresti
Licenciada en Ciencias de la Comunicación de la Universidad Rafael Landívar. Entusiasta del cine, libros y el fútbol. Creo en la importancia de generar espacios que permitan compartir contenidos de valor para la construcción de una sociedad más consciente y autónoma.
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