PUNTO DE VISTA

Con qué facilidad nos vamos de boca

Francisco Cáceres Barrios
fracaceres@lahora.com.gt

Ni bien se había terminado de dar la noticia que una empresa guatemalteca había tenido que pagar bajo presión varios millones de quetzales por la evasión del pago de impuestos, para que los chapines ya anduviéramos diciendo que eso vendría a eliminar la mentada “brecha fiscal” y por ende ya no serviría de argumento o excusa del actual gobernante para cumplir con la ejecución presupuestaria aduciendo falta de recursos. Y si a lo anterior le sumamos el manejo amarillista de la noticia de que muchos guatemaltecos para evadir impuestos u ocultar sus intereses habían creado empresas “off shore” en países llamados paraísos fiscales, como que serían puestos en la picota pública para llamarlos al orden, no es otra cosa que precipitarnos a tomar o asumir decisiones o conclusiones erróneas.

Basta con dar una vuelta por diversas zonas, centros, lugares o plazas, como usted prefiera llamarlas, para percatarse que el contrabando de todo tipo de mercadería sigue siendo la causa fundamental por la que el fisco siga sin percibir el dinero que realmente le corresponde pagar a sus importadores. ¿O usted sigue creyendo en Santa Claus para asegurar que la inmensa cantidad de mercadería que abunda en la llamada economía informal, en donde ni por asomo se encuentra una factura, mucho menos una póliza o una caja registradora debidamente controlada y auditada por la SAT, la recaudación camina sobre ruedas?

Lo de las “líneas uno y dos” son casos paradigmáticos que vinieron a demostrar que la corrupción había llegado, en materia de importaciones, a un punto de ignición tal que sería necesario detenerlo de una vez por todas, pues la práctica ha venido ocurriendo desde hace más de treinta años atrás, pero por favor, no seamos tan ingenuos de creer que la maquiavélica operación montada por el dúo Pérez Molina-Baldetti era o es la única que existe, cuando bien sabemos que gente de todos los oficios, desde militares, abogados, vistas y revisores, han vivido como reyes desde hace muchos años sin que nadie les ponga un solo en dedo encima.

Sigo siendo del criterio entonces que los chapines ya estamos grandecitos para dejarnos ir de boca a la primera de cambios. La verdadera causa de la brecha fiscal no está solo en uno o dos factores, depende de una política de Estado empezando por contar con una institución honesta y eficaz cumpliendo sus deberes pues los delitos fiscales ocurren no solo en las grandes empresas, ni en los puestos fronterizos del país; siguen estando en todos los departamentos y municipios; en todas nuestras calles y avenidas, en las tiendas y hasta en los más humildes puestos de la llamada economía informal.

Diario La Hora
Visión: Realizar un trabajo periodístico que contribuya a la consolidación de la democracia en Guatemala, a partir del periodismo investigativo y de opinión.Misión: Ser un medio de comunicación imparcial, veraz y responsable, dirigido a líderes de opinión con incidencia en los círculos de pensamiento y en el ámbito político guatemalteco.
Artículo anteriorHonor a quien honor merece
Artículo siguienteEn el país de los chapuces, un chapuz político