Estudio: encuentra un vínculo entre una dieta poco saludable y la degeneración macular asociada a la edad

Revisión de degeneración macular asociada a la edad. FOTO LA HORA: ANGEL CARBONELL/IMO / EUROPA PRESS/DPA.

MADRID
Agencia dpa / (Europa Press)

Las personas que siguen una dieta occidental, basada en alto consumo de carne roja y procesada, comida frita, granos refinados y lácteos ricos en grasa, son tres veces más propensos a desarrollar degeneración macular asociada a la edad (DMAE) grave, una afección ocular irreversible que daña la retina y puede limitar la capacidad de conducir o realizar otras actividades diarias habituales, según los resultados de un estudio de la Universidad de Buffalo (Estados Unidos).

“El tratamiento para la DMAE es invasivo y costoso, y no existe tratamiento para la atrofia geográfica (GA), la forma más avanzada de la enfermedad, que también causa pérdida de la visión. Nos conviene detectar esta afección a tiempo y prevenir el desarrollo de la enfermedad en su etapa tardía”, explica Shruti Dighe, autor principal del estudio, que se ha publicado en la revista British Journal of Ophthalmology.

Los autores estudiaron la aparición de DMAE temprana y tardía durante aproximadamente 18 años de seguimiento entre los participantes del Estudio del Riesgo de Aterosclerosis en las Comunidades de Estados Unidos. Usaron datos sobre 66 alimentos diferentes que los participantes consumieron entre 1987 y 1995, e identificaron dos patrones de dieta en esta cohorte, la occidental y la que los investigadores comúnmente llaman ‘rudente’ (saludable).

“Lo que observamos en este estudio fue que las personas que no tenían DMAE o una DMAE temprana al comienzo de nuestro estudio y que informaron consumir con frecuencia alimentos poco saludables eran más propensas a desarrollar una enfermedad en estado avanzado aproximadamente 18 años después”, detalla otra de las autoras del trabajo, Amy Millen.

La DMAE en sus primeras etapas es asintomática, lo que significa que las personas a menudo no saben que la tienen. Para identificarla, un médico tendría que revisar una foto de la retina de la persona, buscando cambios en la pigmentación y el desarrollo de drusas maculares, unos depósitos amarillos formados por lípidos. Al comienzo de la DMAE, puede haber atrofia o una acumulación de nuevos vasos sanguíneos en la parte del ojo conocida como la mácula.

“Cuando las personas empiecen a desarrollar estos cambios, comenzarán a notar síntomas visuales. Su visión comenzará a disminuir. Esto es DMAE avanzada o tardía”, detalla Dighe. Pero no todos los que tienen DMAE temprana progresan a la etapa más debilitante y tardía