Estrategia errónea

Ayer, el presidente Jimmy Morales envió un mensaje a la nación sobre los logros que su gobierno, en su criterio de manera muy eficiente, habría reencauzado al país en 100 días con una serie de medidas de las que, según él, tendríamos que sentirnos absolutamente satisfechos y obligados a apoyar la gestión del actual gobierno.

En 100 días de una administración, cualquiera que entienda la situación del Estado de Guatemala, no podría plantearse logros. Un estadista tendría que plantear, con dramatismo, el reto que tiene al frente para transformar un sistema que sigue siendo un monstruo de cien cabezas y tamaño descomunal.

Claro que es importante que se atiendan algunos asuntos de administración pública de los que recordó ayer el Presidente, pero mientras se renuncie al liderazgo de hacer los cambios de raíz que necesitamos, los logros se seguirán marcando en acontecimientos pequeños comparados con el gran reto que se tiene al frente.

Al presidente Morales le encanta hablar de la independencia de poderes y eso ha sido un excelente argumento para mantenerse alejado de cualquier esfuerzo real de transformación y rescate de las instituciones. Pero tampoco podemos seguir en esa falsa actitud de no querer denunciar, señalar, a quienes han sido los chantajistas del poder y de la vieja política que se sigue aprovechando de la “bondad” que en algunas actitudes quiere proyectar el mandatario.

Es errónea la estrategia que está utilizando el Ejecutivo porque, incluso si es que el Presidente no tiene ni idea del reto que se le plantea al frente, no se puede salir con la bandera del éxito cuando las situaciones de profunda crisis no se han querido enfrentar.

El tema del diálogo para la Reforma de la Justicia sí quiso Morales ponérselo en los hombros como un logro propio. Aunque no es así, queremos aprovechar para sumarnos al interés del Presidente en el tema para que nos ayude a darle una garantía de funcionamiento a dicha reforma por medio de impulsar una eficiente, tajante y contundente modificación al sistema de financiamiento de los partidos políticos porque, él lo debe haber experimentado, es el método con el que los poderes fácticos se convierten en propietarios de los gobernantes.

Mientras no sea el caso, queremos reiterar que es muy frustrante que la estrategia del gobierno sea salir a querer plantarse orgulloso y victorioso sin que haya una señal que nos diga que el Presidente entiende que el sistema nos sigue ahorcando como sociedad y como estructura estatal para mantener el control de los privilegios. Ojalá, en los próximos 100 días se entienda el reto.