¿PUEDEN ESTAS CONDICIONES IMPULSAR LA MIGRACIÓN? 

Estado de Sitio: La pobreza y el silencio por miedo

Foto La Hora PDH/En la comunidad de Semuy II, en El Estor, Izabal, los niños no habían podido acudir a clases desde principios de septiembre.

Por Grecia Ortíz
gortiz@lahora.com.gt

El gobierno de Guatemala impuso tras la muerte de tres militares en Semuy II, El Estor, Izabal, un incidente por el que han surgido distintas versiones y que el MP investiga, un estado de Sitio en Izabal y algunos municipios de Alta Verapaz, Zacapa, El Progreso, Baja Verapaz y Petén, medida ratificada por el Congreso que estará vigente por treinta días dentro del territorio en donde se promulgó.

Migrantes originarios del departamento de Izabal refieren que lo que ha prevalecido en la localidad donde sucedieron los hechos es un constante abandono del Estado, y advirtieron que a largo plazo y de no buscarse soluciones a las adversidades que enfrentan los pobladores se verá reflejado en la migración irregular.

La situación de estos departamentos ha estado marcada por diferentes situaciones, entre pobreza, inseguridad alimentaria y falta de oportunidades, que continuarán, incluso, después de que termine el estado de Sitio, aseguraron varios de los entrevistados.

Mientras que los comunitarios expresan miedo ante la llegada de elementos del Ejército al área y aunque La Hora Voz del Migrante buscó comunicación con varios de los familiares, amigos y conocidos de migrantes en El Estor, Izabal, estos explicaron que guardan temor ante lo que pueda significar dar declaraciones en medio del estado de Sitio.

Además, se intentó por medio de personas de la localidad realizar entrevistas a pobladores, utilizando medidas de seguridad contempladas para trabajos periodísticos y que representan riesgo para las fuentes, sin embargo, insistían en las consecuencias que podría traer para ellos relatar su realidad, incluso si decidían en un futuro migrar a Estados Unidos de forma irregular.

Las condiciones en cuanto a pobreza, desnutrición y migración también denotan principalmente en el área de Izabal y Alta Verapaz un abandono del Estado, que el director de la Escuela de Nutrición de la Universidad Panamericana, Jorge Pernillo, considera no cambiarán después del estado de Sitio.

En tanto, Luis Linares de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), agregó que la corrupción está detrás del abandono de un área en el que el narcotráfico ha prevalecido.

Por años, pobladores de Semuy II, en El Estor, Izabal han vivido en el abandono, y la pobreza en el sector es un común denominador, los niños apenas si tienen acceso a una escuela primaria y recién ocurrido el incidente en el que murieron tres militares las clases habían sido suspendidas.

Al contar únicamente con un centro educativo a nivel primario, los niños que terminan esa etapa no tienen la oportunidad de completar su educación en su comunidad y si desean hacerlo deben viajar a otros lugares.

La delegada de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) en Izabal, Astrid Franco, indicó que se esperaba que, tras dos semanas de suspensión de clases, los niños volverían a las aulas nuevamente, aunque el temor por la presencia del Ejército aún se percibe.

La entrevistada explicó a La Hora Voz del Migrante, que en el lugar viven alrededor de 110 familias, la mayoría en condiciones precarias, no tienen acceso a un centro de salud y el más cercano está a unos dos kilómetros, que en caso de necesitar asistir deben viajar a pie en un camino de terracería, que durante la época de invierno se complica todavía más transitar en este.

“El puesto de salud que puede atenderlos a ellos es una comunidad que les queda por lo menos a un poco más de dos kilómetros de distancia… el camino es de terracería y ellos no cuentan con vehículo”, explicó.

En Semuy II, las personas viven del cultivo de maíz y otros pocos laboran para una empresa en el lugar, las casas son de madera y muy pocos tienen techo de lámina, “son personas muy de escasos recursos, algunos de sus cultivos de maíz, más que todo de lo que trabajan”.

Desde que se estableció el estado de Sitio, Franco indicó que las personas han tratado de colaborar con las autoridades, pero el temor para mujeres y niños es evidente, puesto que en ese lugar es donde permanece la mayoría de los elementos del Ejército.

En general, el municipio de El Estor, según explicó la entrevistada, es uno de los que tiene mayor pobreza en el departamento de Izabal, principalmente en las áreas rurales.

El idioma también se ha convertido en una barrera en ocasiones, pues la mayoría de las personas hablan el idioma q´eqchi y solo algunos de los líderes hablan español, quienes apoyan como intérpretes. La Hora Voz del Migrante intentó comunicarse con uno de los líderes locales que habla en español, sin embargo, su teléfono sonaba apagado en las llamadas que se realizaron durante varios días.

ASÍ ES PANZÓS

Panzós, Alta Verapaz, es uno de los municipios en donde el Gobierno también impuso estado de Sitio y es precisamente el lugar en el que SESAN reportó el año pasado la muerte de nueve niños por desnutrición aguda.

Desde ese lugar, Mario*, un profesor de educación primaria explicó a La Hora Voz del Migrante, las condiciones en que sobrevive la población, entre precariedad que asegura demuestran un evidente abandono del Estado, aunque con contrastes entre el área rural y urbana.

“En el casco urbano la situación es bastante bien, tienen oportunidades en educación, programas escolares, excepto becas. Pero en las áreas rurales es donde se vive con grandes problemas, en la mayor parte solo existen el nivel primario no hay acceso a una buena atención en salud. Además, existen muchos jóvenes con ese sueño de seguir estudiando”, contó.

“Muchos temen, ya que en la mayor parte de este municipio fue lugar de la masacre y campamentos del Ejército que provocó muchas violaciones masacrando personas inocentes violando jovencitas”.

MARIO**

VIVEN CON EL SALARIO DE JORNALERO

Si bien la migración pareciera una salida a esta problemática, Mario** explicó que la mayoría no lo hace porque no tiene recursos para realizar el viaje hacia EE. UU., así que la única opción es hacerlo a otro departamento.

El entrevistado apunta a que hay muchas familias que viven solo con el salario de jornalero, es decir unos Q40 diarios y si es en la cosecha de Palma Africana, se logran Q72 diarios, que asegura no alcanzan para sufragar los gastos del hogar.

Asimismo, recordó que anteriormente llegaba la ayuda de la “Bolsa Solidaria”, a más 360 familias en la comunidad de San Luis, pero ahora eso ya no ocurre. La Bolsa Solidaria era un programa social que impulsó el Gobierno del presidente Álvaro Colom entre 2008 y 2011, en especial la entonces primera dama de la Nación, Sandra Torres, sin embargo, fue cuestionado por su posible finalidad electoral y por no proporcionar a las familias los insumos para subsistir por sí mismos.

La llegada del Ejército, a decir del comunitario, despertó el temor en el municipio rememorando épocas en que muchos familiares fueron masacrados.

“Muchos temen, ya que en la mayor parte de este municipio fue lugar de la masacre y campamentos del Ejército que provocó muchas violaciones masacrando personas inocentes violando jovencitas”, contó.

Además, contó que la mayoría no quiere hablar sobre lo que ocurre, por el temor a lo que pueda ocurrir.

“A nuestras autoridades no les interesa este tema ya que a ellos les interesa más el tema de cómo desviar fondos a otros rumbos”, explicó.

Foto La Hora PDH /Tras lo ocurrido en el lugar, las fuerzas de seguridad y del Ejército permanecen en su mayoría concentradas en Semuy II, de El Estor.

GOBIERNOS NO HAN QUERIDO VER LOS PROBLEMAS DE ESTAS COMUNIDADES

A la opinión del comunitario, se suma la del guatemalteco Aroldo Ramírez, un guatemalteco que tiene treinta años vivir en Estados Unidos pero que por varios años vivió en la comunidad de Semuy, en El Estor, Izabal, Ramírez explica las condiciones en las que la población sobrevive.

Las carencias, pobreza, falta de oportunidades y temor por lo ocurrido durante el Conflicto Armado Interno, afirmó que aún están presentes en la población que vive bajo el olvido del Estado.

“La comunidad ha sido muy sufrida desde hace muchísimos años, desde los terratenientes… porque extorsionaron a los campesinos de la región por un salario mísero por su día de trabajo”, indicó.

“Los están dejando sin nada, no hay hospitales equipados, las mujeres se mueren por partos, hay muchas cosas. El problema social que hay es grande y los Gobiernos nunca lo han querido ver, especialmente este de Jimmy Morales”.

AROLDO RAMÍREZ –MIGRANTE-

COMUNITARIOS TIENEN TEMOR ANTE POSIBLES REPRESALIAS

Ramírez, aunque lejos de su comunidad no olvida a sus amigos y comenta que cada vez que viaja al país, trata siempre de visitar el lugar en donde creció, que explica se encuentra en condiciones de abandono.
“Los están dejando sin nada, no hay hospitales equipados, las mujeres se mueren por partos, hay muchas cosas. El problema social que hay es grande y los Gobiernos nunca lo han querido ver, especialmente este de Jimmy Morales”, relató.

Sin dudarlo, cree que la conflictividad que se ha generado tendrá consecuencias negativas en la población pues al final impulsará la migración como ocurrió hace varios años.

El guatemalteco entregó en una oportunidad sillas de ruedas y también se han proporcionados becas a estudiantes de la localidad, enfocándose principalmente en niños.

El temor, según Ramírez persiste y aunque muchos de sus conocidos son líderes comunitarios, ahora mismo prefieren no hablar, porque creen que habrá represalias para quienes conversen con la prensa.

Foto La Hora PDH/En la foto un campamento del Ejército.

CARRANZA: POBREZA NO VA A CAMBIAR

Desde Nevada, la guatemalteca Miriam Carranza*, contó que tiene treinta años de vivir en Estados Unidos y en Morales Izabal, explicó que se encuentra la mayoría de su familia que ahora está afectada por el estado de Sitio.

“En Morales sí hay educación para los diferentes niveles, pero la pobreza siempre está, pero eso no va a cambiar”, explicó.

El trasiego de droga a decir de la entrevistada también se ha convertido en un problema frecuente y presente en muchos departamentos del país, especialmente en Izabal.

“Mi familia no se mete en problemas porque se dedican a estudiar, pero a la vez les preocupa a ellos que tanta gente muera. Cada presidente que entra en nuestros países entra pobre y sale rico, con todo y familiares y amigos”, dijo.

La guatemalteca, aunque quisiera volver a Guatemala, explica que de momento no se siente segura de que en su comunidad tenga toda la seguridad que EE. UU., sí le ofrece.

“La mayoría de población de Alta Verapaz tiene un grado de inseguridad alimentaria”.

JORGE PERNILLO –EXPERTO-

A ESTO SE ENFRENTA LA POBLACIÓN EN LOS DEPARTAMENTOS CON ESTADO DE SITIO

El estado de Sitio estará vigente por treinta días en Izabal, en algunos municipios de Alta Verapaz, Zacapa, El Progreso y también en Purulhá Baja Verapaz y San Luis Petén.

Como una muestra de la situación de ese sector, el Sistema de Información Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SIINSAN), reporta en estos departamentos más de 1 mil 400 casos de desnutrición aguda moderada, siendo Alta Verapaz (con nueve municipios con estado de Sitio) el que reporta la mayoría de los niños menores de 5 años que sufren de este padecimiento.

Mientras la Evaluación de Seguridad Alimentaria y Nutricional 2018 (ESAN), destaca que en el departamento de Izabal hay más de 251 mil personas viviendo en condición de pobreza, es decir un 78.4 por ciento de la población.

Sin embargo, Alta Verapaz, a nivel de departamento sigue mostrando niveles incluso más preocupantes, pues se estima que la pobreza alcanza a gran porcentaje de la población y la inseguridad alimentaria severa, el índice más alto, alcanza a 221 mil 259 personas.

Es decir, la región en donde ahora se desplazan fuerzas de seguridad y elementos del Ejército, ha estado marcada por condiciones complicadas.

Hablando de índices de pobreza, departamentos como Izabal y Alta Verapaz cuentan con altos porcentajes, (departamentos en los que más impacto tiene el estado de Sitio), seguido del resto como Zacapa, Baja Verapaz y El Progreso, que, aunque con menos números, todos van por el 58 por ciento.

En cuanto a cifras de retornó de migrantes, tanto procedentes de México como de Estados Unidos, nuevamente son Alta Verapaz e Izabal, los que se ubican al frente dentro de las localidades bajo estado de Sitio, seguidos de Baja Verapaz, Zacapa y el Progreso. De enero a junio de este año, en la región fueron 5 mil 594 los adultos retornados.

La principal actividad económica de los departamentos está relacionada a la agricultura mientras que en Izabal también destaca la pesca.

Foto La Hora PDH/De acuerdo con la PDH, las personas para recibir atención de salud deben viajar a otras aldeas puesto que el lugar no cuenta con un lugar propio en donde reciban estos cuidados.

MUCHAS DE LAS COMUNIDADES HAN ESTADO EN EL OLVIDO

El coordinador de la Escuela de Nutrición de la Universidad Panamericana Jorge Pernillo, dijo que uno de los municipios que llama la atención es Panzós, por las muertes de desnutrición aguda ocurridas el año pasado.

“La mayoría de población de Alta Verapaz tiene un grado de inseguridad alimentaria”, incluyendo a muchas que están bajo estado de Sitio y que han estado siempre olvidadas, expresó.

Durante varios años, el experto explicó que las familias se han enfrentado a inundaciones, además, que muchos menores de edad, anotó, sufren de enfermedades y con esta disposición del Gobierno no se avizora un mejor panorama para ellos.

Pernillo conoce el área porque ha trabajado varios informes en estos municipios, específicamente en el lugar en donde ocurrió el incidente y destaca que la población se caracteriza por ser pacífica.

“No hay Estado, no tienen presencia las entidades públicas o esta es muy débil porque incluso los servicios de salud y educación no cubren a todas las comunidades que son los servicios básicos y aparte de eso son servicios de mala calidad que funcionan con muchas carencias”.

LUIS LINARES –ANALISTA ASIES-

ASIES: EN EL FONDO DE MUCHOS PROBLEMAS ENCONTRAMOS A LA CORRUPCIÓN

Asimismo, el analista político de la Asociación de Investigación en Estudios Sociales (Asies), Luis Linares, indicó que en el sector en donde se impuso el estado de Sitio, existe una combinación de una zona en donde la presencia del Estado en todo sentido es insuficiente.

“No hay Estado, no tienen presencia las entidades públicas o esta es muy débil porque incluso los servicios de salud y educación no cubren a todas las comunidades que son los servicios básicos y aparte de eso son servicios de mala calidad que funcionan con muchas carencias”, explicó.

A decir de Linares, lo que existe es un campo de actuación favorable para los grupos de narcotráfico como resultado de lo anterior, pero que tiene como antecedente además de la poca presencia del Estado y poca seguridad a la corrupción.

“Entonces lo que hemos tenido también es unas fuerzas de seguridad que no es tanto que tengan presencia como que están en complicidad e incumpliendo sus tareas y eso pasa por la corrupción… en el fondo de muchos problemas de Guatemala encontramos la corrupción”, anotó.

Foto La Hora PDH /La presencia de fuerzas de seguridad ha generado temor en los comunitarios, por lo que evitan hablar sobre lo que ocurre.

ESTADO DE SITIO

El Gobierno justificó el estado de Sitio, porque en los últimos días se han suscitado en El Estor una serie de hechos violentos que han cobrado la vida de los ciudadanos y puesto en peligro el orden constitucional, la gobernabilidad y la seguridad del Estado “afectando a personas y familias”.

Los acontecimientos se cree que están vinculados con la presencia del narcotráfico y la medida se originó tras la muerte de tres miembros de la Marina del Ejército, en Semuy II, El Estor, Izabal, incluyendo el asesinato del alférez de fragata Carlos Mayén Cabrera y los dos sargentos segundos César Augusto Leonel Seb e Isaías Beleu Caal.

El estado de Sitio restringe los derechos ciudadanos de acción, locomoción, derecho de reunión y manifestación, portación de armas, detenciones legales, así como la interrogación a detenidos y personas en condición de prisión.
Además, el Gobierno tiene la facultad de actuar en casos en donde considere que hay peligro de actividades terroristas, sediciosas o de rebelión.

*Se utilizó un nombre ficticio para proteger la identidad de los entrevistados.
**Con información de Margarita Girón.

FOTO LA HORA/ EFE/ESTEBAN BIBA/Familiares de tres soldados muertos en El Estor, Izabal, en una supuesta emboscada de narcotraficantes durante una operación.

¿EN QUÉ LUGARES SE APLICA EL ESTADO DE SITIO?

Izabal: En todo el departamento.

Alta Verapaz: Tactic, Senahú, Tamahú, Tucurú, Panzós, Santa María Cahabón, Santa Catalina la Tinta, Chahal y Fray Bartolomé de las Casas.

Baja Verapaz: Purulhá.

Zacapa: Gualán, Río Hondo, Teculután y Usumatlán.

El Progreso: San Agustín Acasaguastlán y San Cristóbal Acasaguastlán.

Petén: San Luis Petén.

¿CUÁNTO SE HA INVERTIDO DEL PRESUPUESTO EN ALTA VERAPAZ E IZABAL?

De acuerdo con el Programa de Inversión Física y Transferencias de Capital e Inversión Financiera correspondiente a 2019, se tienen asignados Q131 millones 598 mil 141 al departamento de Izabal, mientras que Alta Verapaz, con los índices más preocupantes a nivel de país, tenía asignado el segundo presupuesto más alto solo detrás del departamento de Guatemala con Q514 millones 819 mil 242.

Específicamente en Panzós, los proyectos para este año incluían la construcción de dos escuelas del nivel primario, un sistema de agua, dos Centros Comunitarios de Salud, así como la ampliación de una escuela primaria, entre otros.

De lo asignado a Izabal, en El Estor este año se tenían contemplado Q20 millones 271 mil 547 para la construcción de escuelas primarias y una preprimaria, institutos y otros que incluían mejoramientos, construcción de pozos y otros, pero ningún proyecto aparece asignado para Semuy II, que según los relatos presenta graves condiciones.

En cuanto a El Progreso, se tienen asignados Q322 millones 304 mil 788, Zacapa cuenta con un presupuesto de Q117 millones 525 mil 069 y Baja Verapaz 152 millones 187 mil 060.