España recupera dos cañones sumergidos a un kilómetro de profundidad 

Madrid
Agencia (dpa)

España recuperó dos cañones del siglo XVI del pecio Nuestra Señora de las Mercedes, una fragata de la Armada Española que cubría la ruta comercial entre España y América y que en 1804 fue hundida en el Atlántico en una batalla naval.

Los cañones, de cuatro metros de longitud y más de dos toneladas de peso, se encontraban a una profundidad récord de 1,137 metros, según informó el Ministerio de Cultura en un comunicado.

Sus características supusieron un reto para los expertos que se encargaron de su recuperación, para la que se utilizó un vehículo submarino no tripulado instalado en un buque de investigación.

Los dos cañones aparecen citados en un escrito que en su momento documentó la carga de la fragata, custodiado actualmente en el Archivo General de Indias, en Sevilla (sur).

La expedición, la tercera realizada al pecio, permitió recuperar también un grifo en bronce, una plancha de cobre perforada a modo de respiradero y tres roldanas de bronce con restos de madera.

Está previsto que todas estas piezas, junto a las recuperadas en las expediciones de 2015 y 2016, sean incorporadas en dos años a la exposición del Museo Nacional de Arqueología Subacuática de España, situado en la localidad de Cartagena (sureste).

Uno de los cañones, que data de 1586, fue encargado por Fernando de Torres y Portugal, conde de Villar Don Pardo y virrey del Perú. El otro, de 1601, se hizo por orden de Luis de Velasco y Castilla, virrey de Nueva España (México).

Hasta la fecha ningún país había conseguido realizar una excavación arqueológica sistemática en un pecio por debajo de los 100 metros de profundidad ni había extraído piezas tan pesadas y voluminosas, descataron desde el Ministerio de Cultura español.

La fragata Nuestra Señora de las Mercedes fue hundida el 4 de octubre de 1804 en un combate naval con la flota inglesa frente a las costas de Portugal. En el naufragio perecieron más de 200 marinos y sus familias, según documentos de la época.

En 2007, su pecio fue descubierto por una empresa “cazatesoros” de Estados Unidos. La compañía se llevó a este país 500 mil monedas de oro y plata extraídas del buque hundido, pero España batalló en los tribunales hasta conseguir su devolución.