En cuarentena barco de Iglesia de Cienciología por sarampión

El crucero Freewinds, propiedad de la Iglesia de la Ciencología, permanece amarrado en el puerto de Willemstad, Curazao. Foto la hora: Dick Drayer/AP.

Por DICK DRAYER
WILLEMSTAD, Curazao
Agencia (AP)

Diecisiete miembros de la tripulación de un crucero y 11 pasajeros deben permanecer a bordo del barco, propiedad de la Iglesia de la Cienciología, que fue puesto en cuarentena por un caso confirmado de sarampión, informaron las autoridades de Curazao.

Las personas se quedarán en el barco Freewinds, de 134 metros (440 pies) de eslora, dado que persiste el riesgo de que contraigan el sarampión, como ocurrió a una integrante de la tripulación, afirmó el médico Izzy Gerstenbluth.

El resto de la tripulación y los pasajeros, un total de 318 personas, podrán abandonar la nave, agregó.

“Estas personas ya no constituyen una amenaza para nadie, y no podrán enfermarse”, apuntó.

Representantes de la Iglesia no han contestado los mensajes para que brinden información. Según la página de internet de la Iglesia, el barco funciona como “retiro religioso que ministra el nivel más avanzado de orientación espiritual”.

El crucero estuvo antes en cuarentena en Santa Lucía y hace una semana llegó a Curazao, su puerto sede. Las autoridades tomaron 277 muestras de sangre a quienes no pudieron mostrar que estaban vacunados y las enviaron a Holanda.

Gerstenbluth dijo que una integrante de la tripulación se infectó en Europa y llegó el 17 de abril a Curazao con síntomas de resfriado. Las autoridades le realizaron una prueba para detectarle el sarampión, pero la mujer ya andaba en Santa Lucía para cuando llegaron los resultados. Las autoridades de Curazao alertaron entonces al gobierno de Santa Lucía.

Los síntomas del sarampión incluyen escurrimiento nasal, fiebre y sarpullido. La mayoría de las personas se recuperan pero el mal puede causar neumonía, encefalitis e incluso la muerte en algunos casos.

Más de 700 personas han enfermado de sarampión este año en 22 estados de Estados Unidos, donde las autoridades federales han atribuido el brote a desinformación sobre las vacunas.