Emprendió cuando no encontró suficiente de lo que buscaba y se capacitó

Sus productos han cobrado auge dentro de sus clientes. Foto La Hora/Cortesía

POR MARGARITA GIRÓN
jgiron@lahora.com.gt

Para Heidy Gabriela Juárez, una joven emprendedora, implementar un cambio en su estilo de vida, a través de la dieta Keto, que tiene como característica un consumo muy moderado de carbohidratos y azúcar, les abrió la puerta a las posibilidades, no solo de crear su propia empresa, sino de crecer e incluso generar empleo.

En una entrevista para La Hora Mujer, Heidy compartió su experiencia con “Ketolicius de Amanda”, un emprendimiento que, tras pocos años de existencia, se perfila como una microempresa en crecimiento.

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¿CÓMO SURGIÓ LA IDEA?

Gabriela comentó que cuando empezó con el estilo de vida Keto, pudo ver que la disponibilidad de productos era limitada y existían dos o tres tiendas que ofrecían ese tipo de productos y eran costosos. Además, comentó que la necesidad de encontrar opciones la llevó a investigar y a lanzarse como emprendedora en un giro de negocio que parecía poco usual.

“Decidí empezar cocinando pasteles, viendo si salía bien, compartiendo con mis papás, luego inicié un curso en Intecap de panadería y repostería, también estudié en otras academias de Guatemala y acá no hay cursos específicos de panadería y pastelería Keto, o al menos cuando yo empecé”, añadió.

Heidy comentó que empezó a experimentar sabores y opciones de harinas, como coco, almendra, linaza y otras, hasta llegar a los resultados deseados. “Probaron las recetas mis amigos y mi familia, luego de algunas pruebas los sabores fueron un éxito y en muy poco tiempo, porque pasé alrededor de un año vendiendo alimentos bajos en azúcar y aderezos, pero en marzo de este año pude sacar a la venta todas las opciones keto”, dijo.

La emprendedora precisó que, un mes después de haber lanzado las opciones Keto, la variedad se convirtió en la parte fuerte de su emprendimiento y actualmente son una tienda especializada en productos 100 % KETO, low carb, shugarfree, glutenfree y bajo contenido de carbohidratos. Ideales para personas diabéticas, celíacas y alérgicas al gluten.

Sus productos representan el esfuerzo y dedicación de la emprendedora. Foto La Hora/Cortesía

“Todas las personas que me compran quedan encantados porque poco a poco hemos ido incluyendo más opciones en nuestro menú, empezamos con un cheesecake y pan normal y luego experimentamos más y ahora tenemos hasta helado y se produce todo en familia”, puntualizó.

Según explicó, su esposo, su hermano y su mamá preparan las harinas y se convirtieron en sus proveedores y ahora, además de productos preparados, ahora también vende insumos para preparar las recetas en casa.

“En mayo de este año empezamos a vender de todo –productos Keto- y me ha ido súper, y eso es bueno, no solo por mí y mi negocio, sino porque muchas personas están incursionando en este estilo de vida”, enfatizó.

Además, Heidy comentó que su empresa está inscrita legalmente a sugerencia de su esposo, decidió hacerlo con todos los requerimientos de ley y sanitarios, para dar una imagen más sólida del negocio.

“Por qué no hacer lo mejor que uno puede las cosas, eso nos da más seguridad de que la empresa está creciendo y no solo tener algo por tenerlo y que se vaya como se vaya y pensar en grande”, detalló la entrevistada.

Heidy Gabriela Juárez no tuvo temor de emprender. Foto La Hora/Cortesía

EMPRENDER IMPLICA UN CAMBIO DE RUTINA

Heidy comentó que antes de ser emprendedora, trabajó 10 años para una empresa y aunque actualmente, además de trabajar maneja su propio negocio, hubo días en los que las jornadas se limitaban a unas horas de descanso y labores de más de 12 horas, en donde el tiempo para compartir con su familia era limitado.

“Mi esposo siempre me ha apoyado, al igual que mis papás y mi mamá se levantaba de madrugada a ayudarme, mi hermano también me ayudaba y mi esposo se encargaba de repartir porque aún no teníamos el servicio de motoristas para entregar y fueron meses duros, pero valió la pena”, enfatizó.

De acuerdo con la entrevistada, cuando inició con su empresa nadie le creía y con el tiempo les demostró a los demás y a sí misma, de lo que era capaz.

Para Heidy, haber estudiado psicología clínica fue una herramienta que le sirvió para poder definir colores atractivos para su publicidad, así como las palabras, pero sobre todo para mantener una actitud positiva ante los retos que implica empezar un negocio propio.

“Si hubiese seguido con mi profesión, a lo mejor tendría un trabajo, pero emprender realmente es gratificante, cuando se tiene la posibilidad de generar oportunidades y crecer a través de una empresa propia”, añadió.

Los productos han cautivado a sus clientes. Foto La Hora/Cortesía

TRABAJO EN EQUIPO

Según comentó Heidy, emprender le enseñó que, aunque a veces las personas piensan que pueden con todo, es bueno dejarse acompañar y asesorar para obtener mejores resultados.

“A veces uno comete errores por eso, porque trata de acaparar todo y no pide ayuda, pero me aconsejaron que contratara a alguien para que me ayudara y pudiéramos trabajar más en equipo, además, contratamos servicio de motoristas para poder cumplir con las entregas”, agregó.

Tras nueve meses de haber cambiado el giro de su emprendimiento y enfocarlo directamente en los productos Keto, su familia continúa siendo esencial, ya que su mamá y su hermano continúan a cargo de determinadas áreas y ha logrado generar empleo directo e indirecto a través de Ketolicius de Amanda.

“Yo me siento realizada al poder ayudar a más personas porque durante la pandemia hubo muchas personas que se quedaron sin empleo y de alguna forma podemos aportar y es gratificante. Este año que pasó ha sido uno de los mejores en mi vida porque entendí muchas cosas, sobre todo que, cuando uno quiere, sea lo que sea, es posible”, precisó.

Agregó que en la empresa todos aportan ideas y le han ayudado a mejorar, porque en ocasiones le cuesta tomar decisiones, pero todas las personas que trabajan con ella le han aportado y han logrado que Ketolicius de Amanda, sea lo que es en la actualidad.

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PROYECTOS CONTINÚAN

Heidy comentó que además de poder concretar el proyecto de una tienda física de productos Keto, o incluso un restaurante, lo que más la motiva es poder escribir un libro de recetas Keto con toque chapín.

“Muchas de las personas que me compran me preguntan si no puedo hacer un libro de recetas o abrir un canal o incluso dar clases de cocina Keto o libre de gluten y eso es lo que más ilusión me da, hacer una escuela de cocina, en donde pueda enseñar a las personas que también pueden hacerlo ellos”, apuntó.

Sus alimentos pueden ser consumidos por todos. Foto La Hora/Cortesía

LO MÁS IMPORTANTE ES ATREVERSE

Heidy comentó que al momento de emprender lo más importante es “aventarse”, porque no se pierde nada con intentar y creer en sus capacidades.

“Yo empecé este proyecto con casi nada de capital, compré un poco de todo con Q200, pero lo importante es intentarlo y atreverse, la mayoría de las personas en nuestro país no trabajan para vivir, sino que viven para trabajar y si yo abrí mi tienda de cocina, cualquier sueño es posible”, puntualizó.