ENTORNO HUMANO

El juez y el derecho

Rolando Alfaro Arellano

“Es necesario difundir en el pueblo conocimientos elementales de higiene”. Francesco Carnelutti.

I

Esta serie de artículos conlleva la necesidad de ofrecer ideas para los señores interesados en la Reforma Judicial que por su importancia no puede ser precipitada, sino éticamente consensuada.

El insigne tratadista Francesco Carnelutti, en su interesante libro que se titula COMO NACE EL DERECHO, recomienda que si la instrucción jurídica superior debe reservarse a los juristas, no puede menos de impartirse a todos los ciudadanos una instrucción inferior.

Luego agrega Carnelutti, que la posición anterior es análoga en el campo del derecho y en el de la medicina: a los abogados y los jueces se los llama, como a los médicos, cuando se declaran las enfermedades, pero a fin de que no se declaren, es necesario difundir en el pueblo conocimientos elementales de higiene. Después de todo, una cierta educación jurídica extendida a los no juristas, es un medio para combatir las dos plagas sociales que son la delincuencia y la litigiosidad.

En efecto, durante varias décadas, hemos tenido la intención de que las autoridades respectivas reformen el sistema escrito por el oral. Siendo esta columna y La Hora, testigos de mis sugerencias. Lamentablemente las diferentes administraciones judiciales, no han podido, en verdad, lograr que los juicios sean orales y públicos, tal y como ya se vienen practicando en otros países de habla hispana.

No está demás, señalar que en los años dos mil cuatro al nueve, la Corte Suprema de Justicia estuvo intentando la iniciativa anterior y de la cual tuve la ocasión de coordinar durante mi carrera judicial.

En ese sentido todavía es tiempo que los señores legisladores y entidades cooperantes, nacionales o no, cooperen con la ética del caso respaldar a los juristas de mayor experiencia en lugar de improvisar con profesionales de reciente graduación.

Lo últimamente recomendado es producto de una experiencia judicial de más de veinte años, y de no tener la voluntad política de los señores legisladores, los hábitos elementales de higiene no podrán realizarse.

Sigue.

Diario La Hora
Visión: Realizar un trabajo periodístico que contribuya a la consolidación de la democracia en Guatemala, a partir del periodismo investigativo y de opinión.Misión: Ser un medio de comunicación imparcial, veraz y responsable, dirigido a líderes de opinión con incidencia en los círculos de pensamiento y en el ámbito político guatemalteco.
Artículo anteriorConvenio 175, trabajo y cesantía
Artículo siguienteEn memoria de Carlos Guzmán Böckler