Alfonso Mata

¡Claro! es el ejercicio. Al igual que la ingesta de alimentos, el cumplimiento del ejercicio debe ser constante y consistente. El ejercicio mejora la aptitud aeróbica, lo que tiene implicaciones cardiovasculares y metabólicas importantes e influye en su composición corporal y el gasto de energía en lugar de su acumulación. Qué ejercicio, cuánto, como, por cuanto tiempo usted al respecto de esas preguntas, encuentra miles de consejos y explicaciones en medios e internet pero diga lo que digan ellos o lo que le cuentan gente que sabe y que no, un programa adecuado de dieta y ejercicio sigue siendo trabajo de especialistas que son los únicos que realmente resuelven en la mayoría de las personas, su problema nutricional y corporal relacionado con la obesidad y sus complicaciones. El problema de obesidad es multifactorial y eso quiere decir que para su solución necesita de varios expertos: nutricionistas, psicólogos, médicos, expertos en el ejercicio.

Tanto con la dieta, como con el ejercicio, existen una serie de mitos que hay que romper y esto va tanto para hombres como para mujeres. Presentamos algunos de los que son más comunes y de los que han tratado expertos como el Baylor Health Care System. Sabemos que hay otros más, pero el que mejor puede orientarlo al respecto es el especialista.

  1. La grasa es mala para usted, no importa de qué tipo. Falso. Contrariamente a la creencia popular, existen muchas «grasas buenas» que son esenciales para promover el buen trabajo del organismo y para la buena salud y ayudar en la prevención de enfermedades. Son buenas las que se encuentran naturalmente en alimentos como aguacates, nueces y pescado, a diferencia de los que se fabrican. Incluirlas en pequeñas cantidades a la hora de las comidas puede ayudarlo a sentirse satisfecho por más tiempo y, por lo tanto, a comer menos.
  2. Restringir las calorías es la mejor manera de perder peso. Falso. Tanto reducir las calorías como moverse más es lo que verdaderamente le va a ayudar a perder peso y a mantener la masa muscular magra necesaria para impulsar el metabolismo. Sin embargo, a menudo las personas piensan que deben tomar medidas drásticas para perder peso (por ejemplo, comer menos de 1200 calorías), pero esto generalmente no proporciona el combustible adecuado para el cuerpo y puede relentizar el metabolismo. «Las medidas drásticas rara vez equivalen a resultados duraderos, así que comience con poco, elimine de poco las calorías, pero hágalo constantemente diariamente y obtendrá la recompensa, recomiendan algunos.
  3. Siempre que coma alimentos saludables, podrá comer tanto como desee. Falso. Una caloría, es una caloría. Aunque la avena es saludable, si tiene 4 tazas de avena, las calorías se acumulan. Saludable o no, aún debe conocer y controlar el tamaño de las porciones. Debe limitar su ingesta calórica para perder peso; sin embargo, comprender cómo equilibrar la ingesta calórica a lo largo del día puede ayudarlo a evitar sentimientos de privación, hambre y desesperación y en eso es que debe ayudarle el nutricionista.
  4. El ejercicio convierte la grasa en músculo. Falso. La grasa y el tejido muscular están compuestos por dos tipos de células completamente diferentes. Si bien puede perder uno y reemplazarlo por otro, los dos nunca se convierten en formas diferentes. Así que la grasa nunca se convertirá en músculo.
  5. Comer tarde en la noche le hará subir de peso. Falso. No hay horas mágicas. Asociamos comer a altas horas de la noche con el aumento de peso porque generalmente consumimos más calorías por la noche. Hacemos esto porque generalmente privamos a nuestros cuerpos de las calorías adecuadas la primera mitad del día. Comience el día con el desayuno y consulte un nuevo habito de comidas con el especialista. Mantenga el tamaño del almuerzo del mismo tamaño que la cena y será menos probable que se exceda en la noche, pero podrá disfrutar de un pequeño refrigerio nocturno sin temor a que se le pegue a la cintura.
  6. Nunca debe comer antes de hacer ejercicio. Falso. Se requiere combustible proveniente de los alimentos y los líquidos para proporcionar la energía necesaria para que sus músculos funcionen de manera eficiente, incluso si está haciendo un entrenamiento temprano por la mañana. Considere comer una comida pequeña o un refrigerio una a tres horas antes del ejercicio. Cargue su tanque con combustible premium y ello se lo dirá mejor el nutricionista.
  7. Estirar antes del ejercicio es fundamental. Falso. Algunos estudios han sugerido que el estiramiento en realidad aumenta la susceptibilidad de los músculos a sufrir lesiones. Afirman que al estirar, nuestras fibras musculares se alargan y desestabilizan, haciéndolas menos preparadas para la tensión que les impone el ejercicio. Es posible que desee calentar y estirar antes de correr, pero si está levantando pesas, la cosa es diferente, lo mejor: consulte con el experto médico al respecto sobre lo que hacer antes y después del entrenamiento para sus músculos.
  8. Los abdominales eliminarán la grasa del vientre. Falso. No puede elegir las áreas donde le gustaría quemar grasa dicen los que saben. Para quemar grasa, debe crear un entrenamiento que incluya elementos de entrenamiento cardiovascular y de fuerza. Esto disminuirá su contenido total de grasa corporal.
  9. Levantar pesas hará que las mujeres sean voluminosas. Falso. La mayoría de los cuerpos de las mujeres no producen suficiente testosterona para volverse voluminosos como los culturistas de la televisión. Si se encuentra cada vez más grande, simplemente le gustaría usar menos peso y mayores repeticiones.
  10. Tienes que sudar para hacer un buen entrenamiento. Falso. La sudoración no es necesariamente un indicador de esfuerzo; la sudoración es la forma en que su cuerpo se refresca. Es posible quemar una cantidad significativa de calorías sin sudar: intente dar un paseo, hacer algo de entrenamiento con pesas livianas o hacer ejercicio en una piscina.

No hay absolutamente ninguna duda de que perder peso requiere que se gasten más calorías de las que se consumen. Por consiguiente los malos hábitos no hacen buenas correlaciones para que ello se logre. Debería ser obvio para todos que no puede hacer ejercicio y luego disfrutar de atiborradas de comidas como muchos lo hacen. Entendamos: El ejercicio NO es un castigo y la comida NO es una recompensa. El objetivo es equilibrar no substituir. Si no puede darse cuenta de que la comida chatarra es mala para usted, entonces no hay nada que pueda ayudarlo. De igual manera, es fundamental entender que la grasa y el alcohol tienen más calorías que los carbohidratos y las proteínas, así que haz los cálculos.

De manera similar, no se puede hacer dieta y lograr ningún tipo de resultado sin la actividad correspondiente para desarrollar músculo y redirigir el metabolismo en apoyo del músculo.

Los especialistas como su guía son fundamentales. Una razón fuerte de ello: un ejemplo ayuda: La masa muscular y el agua que contiene pueden ser más pesados que la grasa, por lo que la báscula no es un verdadero indicador de cómo está uno entonces ¿Cómo estoy?.

Alfonso Mata
Médico y cirujano, con estudios de maestría en salud publica en Harvard University y de Nutrición y metabolismo en Instituto Nacional de la Nutrición “Salvador Zubirán” México. Docente en universidad: Mesoamericana, Rafael Landívar y profesor invitado en México y Costa Rica. Asesoría en Salud y Nutrición en: Guatemala, México, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Costa Rica. Investigador asociado en INCAP, Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubiran y CONRED. Autor de varios artículos y publicaciones relacionadas con el tema de salud y nutrición.
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