EL DEBATE

El financiamiento ilícito

Cartas del Lector

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Wálter Juárez Estrada

Los partidos políticos que participarán en las elecciones generales de junio y los aspirantes a cargos de elección popular no podrán recibir del sector privado y grupos de dudosa credibilidad millonarias sumas de dinero, so pena que se accione por la vía penal, hay antecedentes de los comicios pasados que aspirantes y dirigentes, obtuvieron aportaciones no registradas en el Tribunal Supremo Electoral. Ejemplos contra el presidente Jimmy Morales, cuando fue secretario General del Partido FCN-Nación, librándose en dos ocasiones de no ser juzgado, al exculparlo diputados, en votos divididos.

El organismo rector de los procesos comiciales ha promulgado severas disposiciones y ha puesto en antecedentes a los fiscales de las instituciones de derecho público, que patrocinarán las candidaturas presidenciales, de diputados y alcaldes, habilitándose una oficina específica, donde los dirigentes políticos deben registrarse, para evitar que se les sindique de financiamiento ilícito o anónimo.

Varios de los que participaron en las elecciones de 2015 no han solventado su situación jurídica, y otros ya fueron condenados, confiscándoles bienes inmuebles, fondos bancarios y vehículos, al no desvanecer en la fiscalía específica del Ministerio Público el financiamiento, debe tomar en cuenta las severas restricciones, porque varios partidos fueron cancelados, al no demostrar cómo y quiénes los habían financiado, correr ese riesgo con antecedentes, sería “jugar con fuego”, hay que saber que hay dirigentes que se involucran en los procesos, como que fuera una maquinaría para hacer “dinero a manos llenas”.

Alcaldes de varias corporaciones, se han perpetuado en las alcaldías, con testaferros que le cubran las espaldas, siendo dueños de empresas de cartón y cable, es aconsejable que la inspección electoral y la auditoría del TSE abran una investigación acompañados por la Contraloría de Cuentas para descubrir a los alcaldes y diputados mafiosos que con engaños a sus electores, por años se han perpetuado en las corporaciones ediles y el Congreso, que la población abra los ojos, no se engañe por esos caciques que deben dar la oportunidad y ceder espacios a ciudadanos honrados, que quieren un cambio para Guatemala y con éste proceso con severas restricciones, es momento decir presente y rechazar las corrupción, porque Guatemala, tiene ahora la oportunidad de cambiar el rumbo de la política cimarrona que tanto daño ha hecho.

La Unidad de Control y Fiscalización de las Finanzas de las Organizaciones Políticas del órgano rector electoral, habilitó libros para el control del dinero que recibirán los dirigentes y los aspirantes a cargos de elección. Quien quebrante esas normas podría ser en enjuiciado y con esas prevenciones no hay quién se pierda, pero debemos saber que la mafia en los partidos políticos por años ha existido y las habilidades de los dirigentes y muchos aspirantes, sería cuesta arriba, que se logre llevar un control, pero por algo hay que empezar, en caso contrario seguiremos igual y eso es lo que hay que evitar, pero es el pueblo el responsable de llevar a los puestos públicos por elección a presidentes, diputados y alcaldes mafiosos y estamos en contra de la reelección. Hay que llevar rostros nuevos y no con cuero de danta.