Efectos del COVID-19 han derivado en aumento de inseguridad alimentaria

La pobreza impulsa a varias personas de distintas comunidades del país a migrar: La Hora/Christian Gutiérrez

Por Denis Aguilar
daguilar@lahora.com.gt

Un estudio realizado por Oxfam detalla que los efectos de la pandemia del COVID-19 han generado un aumento de la inseguridad alimentaria en Guatemala, asegurando que hay más de un millón de personas que requieren asistencia alimentaria en el Corredor Seco.

Según explicó Oxfam en su estudio llamado “El hambre es la medida del COVID-19: Incremento de la población que requiere asistencia alimentaria en el Corredor Seco de Guatemala”, en la coyuntura actual la situación alimentaria es uno de los indicadores que permite valorar uno de los impactos más dramáticos de la pandemia en términos sociales.

El estudio de Oxfam se elaboró en 51 comunidades de los municipios de Rabinal, Cubulco y San Miguel Chicaj del departamento Baja Verapaz; y de municipios de Jocotán, Camotán y Olopa del departamento de Chiquimula. Estos departamentos han sido los más golpeados por el tema de la inseguridad alimentaria.

Oxfam detalló que, tanto Baja Verapaz y Chiquimula, son las “zonas más emblemáticas del Corredor Seco de Guatemala”.

Oxfam detalló que, tanto Baja Verapaz y Chiquimula, son las “zonas más emblemáticas del Corredor Seco de Guatemala”. Foto: Christian Gutiérrez/LH

El trabajo de Oxfam se realizó con entrevistas a 4 mil 526 hogares, de las cuales 2 mil 717 se realizaron en el 2019 y 1 mil 809 en el 2020, estas últimas de manera remota mediante entrevistas telefónicas debido a la pandemia.

Según Oxfam, los resultados de la zona arrojaron que existe un aumento del 102.8 por ciento en la proporción de hogares que requieren de una asistencia alimentaria, esto en comparación a la cantidad de hogares que lo necesitaba en el 2019.

“En tanto la inseguridad alimentaria severa se ha incrementado en 289.2% y la moderada en 25.3%. Extrapolando las proporciones de inseguridad alimentaria a la población rural del Corredor Seco, se estima que más de un millón personas (1 millón 012 mil 292) requieren asistencia alimentaria”, señala el informe.

Sobre la cantidad de personas con la necesidad de una asistencia alimentaria, Oxfam detalló que se calcula esta cantidad en los 82 municipios que forman parte del Corredor Seco de Guatemala, aplicando las proporciones generales de seguridad alimentaria, las cuales se obtuvieron mediante las personas evaluadas en el estudio.

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A manera de contexto, la entidad mencionó cómo estas poblaciones vienen con problemas de seguridad alimentaria desde hace varios años, pues durante ese tiempo las causas de esa situación ha sido el impacto del cambio climático, lo cual “está colapsando los medios de vida agrícolas”.

La situación anterior se ha agudizado desde el año 2012 y se ha acentuado con la presencia del fenómeno de El Niño en los años 2015 y 2018, añadieron.

“Por si fuera poco, en 2020, la crisis socioeconómica desencadenada por la pandemia del COVID-19 y el impacto de las medidas para contenerla, magnifican la precariedad alimentaria en cientos de miles de hogares, extendiéndose a poblaciones urbanas y peri-urbanas que subsisten de la ahora colapsada economía informal”, señalaron.

Oxfam señala que en estos hogares los principales métodos de subsistencia son la venta de mano de obra como jornaleros agrícolas, así como la producción agrícola para auto consumo, lo cual depende las lluvias.

Desde el 2012, los déficits de lluvias han generado pérdidas de hasta un 80 por ciento de la producción para auto consumo, según Oxfam, dejando a hogares vulnerables sin el 30 o 40 por ciento de su alimentación anual.