EE. UU. en contra de impuestos a compañías tecnológicas

El ministro de Finanzas de Francia, Bruno Le Maire (izquierda) con el secretario del Tesoro de EE. UU. Steve Mnuchin en la reunión del G7 en Chantilly, Francia. Foto la hora: Michel Euler/Ap.

Por THOMAS ADAMSON y ALEX TURNBULL
CHANTILLY, Francia
Agencia (AP)

Estados Unidos se opone a los planes de Francia de cobrar impuestos a Facebook, Google y otras empresas tecnológicas, una discrepancia que está dominando la reunión del Grupo de los Siete en las afueras de París.

En el encuentro en Chantilly, el secretario del Tesoro estadounidense Steven Mnuchin planeaba asumir una postura crítica hacia Francia.

Mnuchin tenía programado reunirse hoy más tarde con el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, y se esperaba que le diría que Estados Unidos se opone al gravamen de 3% sobre las empresas tecnológicas, informó un funcionario estadounidense.

El impuesto controversial aprobado por el Parlamento francés hace pocos días y que en unas semanas podría convertirse en ley ya ha suscitado una dura crítica de la Casa Blanca, que amenazó con imponer aranceles a productos franceses como represalia.

La disputa podría agravar desacuerdos ya existentes en otros temas, como el comercio. Estados Unidos impuso aranceles sobre algunos productos de la Unión Europea el año pasado, lo que suscitó represalias del continente.

“Estamos muy decepcionados por el hecho de que Francia ha aprobado unilateralmente este impuesto a los servicios”, dijo la fuente estadounidense que pidió no ser identificada.

Las autoridades francesas aseguran que el impuesto busca alentar un acuerdo internacional en la reunión del G7 y prometen que será derogado una vez que dicho pacto sea concretado. Con esta estrategia, Francia busca tener una posición de fuerza en las negociaciones con Estados Unidos.

“Hemos aceptado negociar un nuevo impuesto global a las actividades digitales”, dijo Le Maire a reporteros frente a los establos reales en Chantilly, un poblado famoso por sus carreras hípicas.

Los desacuerdos no son infrecuentes en las reuniones del G7. En junio pasado, en la cumbre celebrada en Canadá, el presidente estadounidense Donald Trump accedió a firmar la declaración conjunta pero se retractó a última hora, quejándose porque el primer ministro canadiense Justin Trudeau había criticado los aranceles anunciados por Trump. Mediante una tormenta de tuits, Trump desestabilizó las negociaciones dentro del G7.

El Grupo de los Siete está integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón.