Educación y dignidad (Parte II)

Sandra Xinico Batz

sxinicobatz@gmail.com

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Hace unos días, estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala -USAC-, organizadas y
organizados como bloque de FERG-CEU y Estudiantes Organizados de las Diferentes Unidades
Académicas, hicieron público los resultados de una encuesta que fue realizada a más de doce mil
estudiantes de Centros Universitarios y el Campus Central, para conocer el impacto de las medidas
implementadas por el Consejo Superior Universitario -CSU-, con referencia a la modalidad de
clases virtuales que fue adoptada por la USAC frente a la suspensión de las clases presenciales
derivado de la pandemia del COVID-19.

Dentro de los resultados sobresalta la alarmante desigualdad de acceso a recursos electrónicos e
internet, entre estudiantes del Campus Central y de los Centros Regionales, en el que estos
últimos suelen ser quienes poseen menos herramientas para acceder al sistema virtual, ya que
como indica el documento presentado por los colectivos estudiantiles “Educación Superior Virtual
– USAC, Informe del medidor colectivo sobre la educación virtual en tiempo de COVID19”, la
mayoría de encuestadas y encuestados indican que las limitaciones son mayores para quienes
estudian en los Centros Universitarios y Extensiones Universitarias, lo cual refleja el problema de la
centralización que la USAC ha tenido por décadas en el Campus Central y la desigualdad,
desprecio y abandono de las sedes ubicadas fuera de la Ciudad de Guatemala, por el hecho de
albergar a la población rural principalmente maya.

Según los resultados de la encuesta, el 56% de estudiantes de Centros Universitarios sólo cuenta
con celular para acceder a internet y la red de acceso y conexión a internet varía no sólo según el
tipo de acceso, sino del territorio. 7 de cada 10 estudiantes de los Centros Universitarios tienen
acceso a internet a través de un plan prepago (tarjetero), en cambio 7 de cada 10 estudiantes que
tienen acceso a internet residencial son estudiantes del campus central universitario. 1 de cada 10
estudiantes encuestados indicaron tener garantía de poder seguir pagando el servicio de internet,
para continuar recibiendo clases virtuales si la crisis empeora o se mantiene; el 91% de las y los
estudiantes encuestados de Centro Universitarios mencionaron que no podrían continuar
pagando, lo cual implicaría su deserción o el abandono de sus estudios debido a la falta de
recursos económicos para costear su acceso a internet, además de la desventaja que poseen de no
contar con computadoras, las cuales son irremplazables para ciertas actividades que requiere la
modalidad de clases virtuales adoptada por la USAC, que además según refleja los resultados de la
encuesta, tampoco es accesible para las personas con algún tipo de discapacidad y la mayoría de
estudiantes (82%) coinciden en que los docentes no se encuentran capacitados para impartir los
cursos de forma virtual.

El 79% de las y los estudiantes manifestaron que las medidas adoptadas por el CSU no responden
o están acorde a la realidad socio económica de toda la población estudiantil y tampoco garantiza
la continuidad de la educación superior pública. De parte de las autoridades universitarias no han
surgido otras alternativas.