A lo largo de su historia, La Hora ha sido un medio de comunicación comprometido con Guatemala y que desde 1920, cuando se fundó tras la caída de Estrada Cabrera, ha trasladado información a la ciudadanía que pueda ser útil para entender la realidad del país y comprender el papel que los ciudadanos debemos jugar en el esfuerzo por erradicar los vicios que tanto daño nos han hecho. Obviamente la corrupción y la actitud de políticos que anteponen sus intereses personales a los del país son, han sido y serán, tema de preocupación y sin distingos de bandos o posiciones ideológicas los hemos señalado.
En 106 años de historia son muchísimos los casos publicados que han generado malestar entre quienes se han sentido afectados por las críticas y señalamientos que, en el marco de esa aspiración de una nación diferente, hemos realizado. En los últimos años fuimos directos y concisos para cuestionar los actos de corrupción de los que gobernaron a Guatemala durante los regímenes de Jimmy Morales y Alejandro Giammattei en lo que se puede y debe considerar como los gobiernos más corruptos de nuestra historia, lo cual ya es mucho decir.
El trabajo publicado esta semana sobre las acciones del diputado Samuel Pérez está centrado en cómo ellas alentaron e hicieron crecer el lobby anti embajada, mismo que logró la abrupta salida del anterior Embajador de Estados Unidos, Tobin Bradley y el ex Encargado de Negocios Patrick Ventrell y que luego terminó influyendo notablemente en la conformación de la nueva Corte de Constitucionalidad.
Hemos comprobado los efectos de ese cabildeo realizado. Hemos visto que a las nuevas autoridades de Estados Unidos se les ha compartido información a medias, se les han limitado los espacios para que se nutran de información más balanceada y hemos visto que operadores de agentes chinos resultaron electos, lo que genera una tremenda confusión de la agenda de la Cumbre de la Américas que fue anti-China y contra el crimen organizado.
Aquí, en estas últimas semanas celebran los diputados cuyos vínculos con el narco son claros y operan los nuevos tiempos otros congresistas a los que les han heredado la corrupción como una forma de vida en cuello blanco. Y todos esos esfuerzos encuentran vasos comunicantes en la intención para garantizar que persista el control de la justicia para que siga siendo garantía de impunidad. Llama la atención que quienes dirigen los hilos, han intervenido por sancionados a los que se les señaló en su momento de ser los que manejaban los dineros del Jefe de Jefes y su pareja.
Pero también hemos sabido cómo es que se lograron tales objetivos y la forma en que el proceder, las expresiones y no digamos alianzas del diputado Samuel Pérez fueron utilizadas para darle más sabor al caldo de ese esfuerzo tremendo que se hizo para lograr que el país más poderoso del mundo metiera las manos con información incompleta o manipulada a la conveniencia de quienes la trasladan.
Pérez quiere además exacerbar la lucha de clases como si eso fuera la receta del cambio y se aferra a defender sus alianzas con oscuros personajes que operan desde los grupos que desean preservar el sistema para seguirlo usando para sus fechorías delincuenciales. Era fácil criticar cuando no lo invitaban a las fiestas (como las de comunicaciones y las obras), pero una vez oficialista, se convirtió en peor de lo que tanto criticó y el Presidente nunca quiso ser tan claro en el distanciamiento existente.
Siempre que se publica algo sobre el proceder de una figura púbica y se señalan errores o desaciertos, es natural que se produzcan críticas contra el medio que las divulga. En ese proceder no hay distinciones por temas ideológicos porque, simple y sencillamente, desagrada que se destapen realidades que para muchos deben permanecer fuera del escrutinio público.
Tenemos un compromiso desde la creación de La Hora y no lo abandonaremos por ninguna razón. El tiempo, como ha ocurrido tantas veces ya, nos terminará dando la razón, aún y cuando estamos claros que más que tener la razón, necesitamos que Guatemala y su gente se articule para lograr los cambios que tanto necesita la gente que demanda más y mejores oportunidades








