Detienen ofensiva en Libia por temor a lastimar a civiles

Abdelhadi al-Houij, diplomático de una de las milicias de Libia, en entrevista con “AP” en Túnez, ayer. FOTO LA HORA/HASSENE DRIDI/AP

POR BOUAZZA BIN BOUAZZA Y SAMY MAGDY/AP
TÚNEZ (AP)

Una milicia que se proclama el ejército libio ha frenado su avance sobre la capital del país debido a temores de lastimar a civiles, mientras la agencia de refugiados de la ONU reportó hoy que las luchas en torno a Trípoli han desplazado a 32,000 personas.

Los combates estallaron el 5 de abril entre el autoproclamado Ejército Nacional Libio, del comandante Khalifa Hifter y aliado con un gobierno paralelo en el este del país, contra las milicias del gobierno reconocido por la ONU afincado en la capital, Trípoli.

Los choques podrían degenerar en otra guerra civil en este país todavía afectado por el derrocamiento de Moamar Gadafi en el 2011.

La cifra de muertes por los combates de este mes asciende a 254, inclusive combatientes y civiles, informó el domingo la Organización Mundial de la Salud. Añadió que en los últimos dos días otras 34 personas han perecido y 1,228 fueron heridas.

Desde que inició su ofensiva, las fuerzas de Hifter han tomado los distritos de Gharyan y Qasr Bani Ghashi, junto con varias comunidades pequeñas. También conquistaron el aeropuerto antiguo de la ciudad, ahora clausurado.

Los combates arden actualmente por el control de los poblados de Ain Zara y Azizyia y del distrito Abu Salim, a unos 7 kilómetros (4 millas) del centro de Trípoli.

Abdelhadi Lahouij, representante diplomático del gobierno que rige en el este, dijo a la AP en Túnez el domingo que la ofensiva de Hifter se frenó un poco debido a temores de que quedarán lastimados los civiles, que suman unos 3 millones.

Si no fuese por el cuidado hacia los civiles la batalla no hubiera durado ni una semana, comentó el representante.

“Actualmente el ejército está a 20 kilómetros (12,5 millas) del centro Trípoli. Ya controla el aeropuerto (antiguo) y el puente que comunica al aeropuerto con el centro de la ciudad”, explicó.

El presidente estadounidense Donald Trump llamó por teléfono a Hifter la semana pasada y le declaró su apoyo.