Dermatitis atópica

Alfonso Mata

Es una enfermedad multifactorial inflamatoria crónica de la piel acompañada de picazón, que en casos típicos comienza en la primera infancia, puede continuar o reaparecer en la edad adulta y conduce a la desadaptación física y emocional del paciente y sus familiares. La dermatitis atópica en la infancia y la edad adulta, parece ser una enfermedad única, y es muy posible que en el futuro, se puedan distinguir subtipos genéticos diferentes y mejorar los tratamientos.

Tres cosas se reúnen para que se dé: herencia, problema inmunológico y problema de la piel.

EN QUIÉNES SE DESARROLLA

En la mayoría de casos, en personas con predisposición hereditaria y a menudo se combina con otras enfermedades alérgicas, como asma bronquial, rinitis alérgica, alergias alimentarias y también con infecciones cutáneas recurrentes. Pero es multicausal con frenado anormal de reacciones inmunológicas (desregulación) que tiene una causa intestinal. OJO: no es alergia alimentaria.

POR QUÉ ES IMPORTANTE

La dermatitis atópica es una de las enfermedades más comunes (del 20% al 40% en la estructura de las enfermedades de la piel), que ocurre en todos los países, en personas de ambos sexos y en diferentes grupos de edad. La prevalencia de la enfermedad ha aumentado en las últimas tres décadas y, en los países desarrollados es del 10-15% en niños menores de 5 años y del 15-20% en escolares. Se desconocen los motivos del aumento de la incidencia. Se conoce que se desarrolla en el 81% de los niños si ambos padres la tuvieron, en el 59%, si solo uno de los padres está enfermo y el otro tiene una patología alérgica del tracto respiratorio, y en el 56%, si solo uno de los padres está enfermo.

La formación temprana de dermatitis atópica (de 2 a 6 meses) se observa en el 45% de los pacientes, durante el primer año de vida, en el 60% de los pacientes. A los 7 años, el 65% de los niños, y a los 16 años, el 74% de los niños con dermatitis atópica tienen una remisión espontánea de la enfermedad. En 20 a 43% de los niños con dermatitis atópica posteriormente desarrolla asma bronquial y dos veces más frecuente: rinitis alérgica.

SU DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de dermatitis atópica se basa principalmente en datos clínicos. Las pruebas de diagnóstico objetivas para confirmar el diagnóstico no existen actualmente. El examen incluye una toma de historia completa, evaluación de la prevalencia y gravedad del proceso de la piel, evaluación del grado de desadaptación psicológica y social y el impacto de la enfermedad en la familia del paciente.

Los criterios de diagnóstico para la dermatitis atópica se desarrollaron por primera vez en 1980. Según estos criterios, el diagnóstico de dermatitis atópica requiere la presencia de al menos 3 de los 4 criterios principales y 3 de los 23 adicionales. El principal (debe estar presente): picazón- eccema (agudo, subagudo, crónico): con elementos morfológicos típicos y características de localización para cierta edad.

La presencia de la atopia: antecedentes familiares de atopia o la presencia de enfermedades atópicas en un paciente también es importante.

A todas las edades las pruebas inmunológicas suelen acompañar al examen clínico.

LA CLÍNICA

Las manifestaciones clínicas de esta endiablada enfermedad dependen de la edad del niño.

• En los niños del primer año de vida, se distinguen dos tipos de curso de la enfermedad. 1. El tipo seborreico, caracterizado por la presencia de escamas en el cuero cabelludo, que aparecen en las primeras semanas de vida, o la enfermedad se desarrolla como dermatitis en el área de los pliegues de la piel. En el futuro, su transformación en eritrodermia es posible. 2. El tipo nominal ocurre a la edad de 2-6 meses y se caracteriza por la aparición de manchas con costras; localización característica: mejillas, glúteos y / o extremidades. También a menudo se transforma en eritrodermia.
• En la Edad preescolar: en el 50% de los niños que padecen eccema infantil, las manifestaciones cutáneas se van a los 2 años de vida. La mitad restante tiene una localización característica del proceso: pliegues de la piel.
• Edad escolar: localización característica – pliegues de la piel. Una forma separada de dermatitis atópica a esta edad es la dermatosis palmar-plantar juvenil, en la cual el proceso patológico de la piel se localiza en las palmas y las plantas de los pies. Esta forma de dermatitis atópica se caracteriza por la estacionalidad: exacerbación de los síntomas en la estación fría y remisión en los meses de verano.
• La enfermedad en adolescentes y adultos se caracteriza por erupciones principalmente en las superficies de flexión de las extremidades (en los codos y pliegues poplíteos, las superficies de flexión de las articulaciones del tobillo y la muñeca), en la parte posterior del cuello, detrás de la oreja. Las erupciones están representadas por eritema, pápulas, descamación, infiltración, liquenificación, excoriaciones múltiples y fisuras. En los lugares donde se resuelven las erupciones, quedan áreas de hipo o hiperpigmentación en los focos de lesión. Con el tiempo, en la mayoría de los pacientes, la piel se despeja de erupciones cutáneas, solo las curvaturas poplítea y del codo permanecen afectadas.

En la mayoría de los pacientes, a la edad de 30 años, se observa una remisión incompleta de la enfermedad (piel seca, su mayor sensibilidad a los irritantes, son posibles exacerbaciones estacionales moderadas).

EL TRATAMIENTO

La cura completa del paciente no es posible. Es necesario: reducción en la severidad de los síntomas de la enfermedad; asegurar el control a largo plazo de la enfermedad al prevenir o reducir la gravedad de las exacerbaciones; cambio en el curso natural de la enfermedad.

En cualquier período de la enfermedad, incluso en el período de remisión, se usan emolientes y humectantes. Los medicamentos de elección para el alivio de los síntomas de la exacerbación y la terapia de mantenimiento son los inmunomoduladores locales.

Otras acciones que se buscan con el tratamiento son: restauración de la discapacidad; mejorar la calidad de vida de los pacientes.

NOTAS DE TERAPIA GENERAL: De fundamental importancia en el tratamiento de pacientes con Dermatitis atópica es la eliminación de factores desencadenantes (estrés psicoemocional, ácaros del polvo doméstico, moho, cambio de zonas climáticas, problemas ambientales ambientales, violación de la dieta, violación de las reglas y el régimen de cuidado de la piel, uso irracional de detergentes sintéticos, así como champús, jabones, lociones con un pH alto, humo de tabaco, etc.).

ES CIERTO QUE SE PUEDE PREVENIR EN EL EMBARAZO CON DIETA
No es cierto que una dieta hipoalergénica durante la lactancia por parte de una mujer embarazada puede reducir el riesgo de desarrollar dermatitis atópica en un niño. Sin embargo, la lactancia materna exclusiva durante los primeros 3 meses de vida, puede retrasar el desarrollo de dermatitis atópica en niños predispuestos en promedio por 4,5 años.

Pero hay un dato que si puede serle útil a la madre lactante actuando en su bebé como Prevención Secundaria si hay alto riesgo de que padezca en el futuro de dermatitis: seguir una dieta hipoalergénica durante la lactancia y además en un niño que padece dermatitis atópica ello puede reducir la gravedad de la enfermedad.