Se calcula que en el país hay más de 2.7 millones de emprendedores. Foto La Hora

David Casasola, director de Investigación del Proyecto GEM de la Universidad Francisco Marroquín (UFM), conversó con La Hora para explicar a detalle cómo los 2.7 millones de emprendedores que se estima hay en el país, según el Monitor Global de Emprendimiento 2020-2021, evidencian que las personas encuentran en un negocio, la oportunidad de generar ingresos para sobrevivir.

El entrevistado también destacó que cada vez más hay personas emprendiendo con una inversión inicial pequeña. Además, considera que, establecer un negocio propio se ha convertido en una oportunidad de generar ingresos ante la falta de un empleo formal y se convierte en una puerta abierta y una respuesta a necesidades que tienen.

LH: Emprender para sobrevivir en Guatemala, ¿se puede decir de esa manera?

D.C.: Creo que es la respuesta a la necesidad de generar ingresos, creo que todavía están, me he quedado pensando mucho en esa frase, pero afortunadamente tienen, aunque sean mínimos los medios para hacerlo porque cuando pensamos en intervenciones de política pública.

Siempre he creído que hay programas de política pública que tienen que ir a atender a personas en condiciones de infrasubsistencia que no pueden sobrevivir sin un apoyo para asegurar que no caen en desnutrición crónica, para asegurar que no les dé una enfermedad que los lleve a la muerte o sea hay una capa en realidad bastante de condiciones de vida bastante precarias y creo que los emprendedores que medimos no llegan a ese punto.

David Casasola, director de Investigación del Proyecto GEM de la Universidad Francisco Marroquín (UFM). Foto La Hora

Los emprendedores que medimos son personas que han tenido acceso a educación formal, algunos han terminado inclusive diversificado y logrado reunir y aunque uno ve y dice bueno inicié mi negocio con una inversión de 5 mil quetzales, pero 5 mil quetzales, es casi tres veces el ingreso promedio de una persona entrevistada en el 2016 en una de estas encuestas de condiciones de vida, entonces si es algo que para nuestro estándar o para nuestro modelo quizá que es lo que vemos en redes o que es lo que vemos en programas, que es aspiracional.

Ya dentro de los estándares guatemaltecos, yo diría que el emprendimiento es una forma de generar ingresos donde afortunadamente existe la opción, porque estas personas están pudiendo ver una puerta abierta y ver una respuesta a necesidades que tienen.

 

La Hora: ¿Qué quiere decir que 2.7 millones de personas emprendan en Guatemala?

David Casasola: Lo que nos muestra es esta necesidad de generar ingresos, la manera o la respuesta que están encontrando las personas es poniendo un negocio, a través de poner un negocio se está encontrando esta respuesta a las necesidades y nosotros especialmente como los datos los levantamos entre septiembre y octubre del año pasado, todavía era un momento donde las fronteras estaban cerradas porque estábamos todavía empezando a liberar restricciones por el tema de Covid.

Vemos también que si bien una válvula de escape como le llamamos nosotros, es la migración a Estados Unidos, en medio de la pandemia creo que como esa válvula se cerró, el emprendimiento una de las mayores apuestas en la que muchas personas pusieron su mirada, aunque es algo que ha estado presente, porque si bien el efecto de la pandemia incrementó emprendimientos en etapas iniciales y redujo emprendimientos en etapas establecidas la participación siguió oscilando en casi 40 por ciento de población adulta teniendo un negocio como tema general de ingresos.

Entonces creo que ha sido una estrategia que siempre ha estado presente y que últimamente pues le hemos puesto más atención, pero a lo que ahora quizá le llamamos emprendimiento, antes le llamábamos autoempleo, le llamábamos trabajador por cuenta propia y ahora pues nos damos cuenta de que reúne todas las características de un emprendedor, de alguien que se las juega cada día y tiene que ver cómo genera ingresos y es su propio jefe y genera ocupación para otros.

Foto ilustrativa. Muchos guatemaltecos emprenden desde diferentes áreas en las que les llama la atención y que se han especializado. Foto La Hora

L.H.: La mayoría de estos negocios que se empezaron a crear, empezaron con menos de Q5 mil, según el informe del GEM, ¿Es así?

D.C.: Sí, es algo que a nosotros nos pareció muy interesante y es una tendencia que vemos a lo largo del tiempo, que cada vez más hay personas iniciando negocios con una inversión inicial más pequeña, entonces esto de alguna forma lo que refleja es la escala de un negocio que cada vez es menor y también está muy atado a la generación de empleo que reportan esos emprendimientos.

Tenemos personas que generan más empleos, personas que inician inversiones por arriba de 100 mil quetzales, pero las grandes tendencias de la mayoría es cada vez más generar ingresos a través de un emprendimiento, pero es solo un emprendimiento de pequeña escala que requiere una menor inversión.

Pero a la vez es un emprendimiento que no genera ocupación para alguien más, entonces esto a la vez se puede ver de dos formas, se puede ver como un vaso medio lleno y uno dice bueno, dice al final las personas están generando ingresos, las personas están pues, están viendo cómo salen adelante, eso lo podemos ver medio vacío y decir, cada vez más tenemos emprendedores que pueden estar en una condición de mayor vulnerabilidad que tener una inversión pequeña quizás de diferentes acontecimientos.

 

LH: ¿Cuántos de esos nuevos emprendimientos surgieron en la pandemia?

D.C.: Al final vemos que hubo negocios que arrancan y negocios que cierran, entonces la contabilización nos quedó de esta forma, pues estimamos que alrededor de 400 mil negocios abrieron o vimos que fueron creados y aparecieron negocios, esa cantidad de negocios más en actividades tempranas.

Cuando vemos negocios que cerraron o esta caída en negocios establecidos, vemos una caída de 425 mil y pico y hay unos decimales y al final el efecto neto es que hay 23 mil negocios menos, eso es como la contabilización y un poco lo que nos muestra es que hubo una reconfiguración porque en realidad ese es un número más bajo de la cantidad de empleo formal, por ejemplo, que se había destruido a finales del año pasado.

Ahorita ya nos recuperamos si lo comparamos, pero más o menos en octubre o diciembre del año pasado comparado con el empleo registrado en el IGSS, que había a inicios de 2020.

Fueron dos efectos, una caída a nivel agregado que no fue muy grande, hubo otras variables como esta que cayó más y a nivel de composición, tenemos una mayor proporción de negocios que están en etapas de inicio comparado con lo que era antes con etapas un poco más avanzadas.

Hay diferentes emprendimientos y muchos de ellos inician con capitales mínimos. Foto La Hora

LH: ¿Cuántas personas hubieran pensado en la migración como una salida en lugar de emprender?

D.C: Sí, nos llamó mucho la atención que en el grupo de 18 a 24 años creció la participación el año pasado, esa participación era del 24.8% y en este año creció a un 36%… encontramos una cantidad atípica de jóvenes que otros años no habíamos visto… entonces nosotros conectamos eso al hecho también de que las fronteras estuvieron cerradas un buen tiempo durante 2020 y a partir de ahí pues si empezamos a intuir, que quizá por ahí pueda venir una explicación porque muchos jóvenes que ya sea de un empleo formal o ya sea migrando iban a generar ingresos pues fue en el emprendimiento que encontraron una respuesta.

LH: ¿A qué se dedican los emprendimientos en su mayoría en el país?

D.C.: La mayoría de los emprendimientos están en actividades orientadas al consumo… entonces nosotros vemos que la gran mayoría está en actividades de consumo y esto básicamente es compra venta de productos y aquí estamos hablando casi, tanto negocios en etapas tempranas, como negocios que llevan más de 42 meses de estar funcionando.

El 62% está en actividades orientadas al consumo seguido de actividades de transformación y esto pues también tiene mucho que ver con nuestra metodología, porque lo que nosotros lo que hacemos es seleccionar hogares al azar o sea nosotros desplegamos a nuestros encuestadores en diferentes puntos en municipios, en 170 municipios del país cuidando que estén todos los departamentos representados.

Les pedimos (a los encuestadores) que hagan caminatas al azar entre las casas y ahí entrevisten a personas mayores a 18 años para averiguar cómo generan ingresos… nosotros no vamos a empresas o Registro Mercantil, por ejemplo, para averiguar el giro de negocios registrado por una sociedad inscrita entonces creo que eso de una manera, cuando uno ve esos negocios uno se pone a pensar cuando va a la calle son la mayoría de los negocios que ve que existen.

 

LH: En una parte del informe del GEM, expertos hablaban de qué tan importantes son las políticas públicas a favor de los emprendimientos ¿qué debería mejorarse en el país?

D.C.: Yo creo que al final, creo que el desafío que tenemos es que emprendimiento es una categoría demasiado amplia, tenemos de todo, tenemos negocios de pequeña escala, negocios de gran escala, negocios en actividades agrícolas, negocios en actividades tecnológicas, entones creo que si es necesario ajustar expectativas tanto del hacedor de la política pública como el usuario de saber cuál es el perfil o el problema que vamos a buscar resolver a través de la política pública.

Al final, si no nunca nos vamos a poner de acuerdo qué es un emprendedor para mí y que debiera ser una prioridad creo yo que si un tema es muy importante seguir impulsando es el abaratar costos y simplificar el conocimiento para registrar un negocio y para operarlo y cerrarlo en la formalidad.

Creo que eso es algo que igual la pandemia obligó a que muchos trámites que se hacen a nivel de gobierno empezaran a tener más opciones digitales para evitar la presencia de las personas, pero que igual no es algo que se ha logrado generalizar, entonces yo considero que donde pudiéramos empezar es por ahí.

En algún momento, en este año, se aprobó esta ley de simplificación de trámites que todavía estoy a la espera de ver cómo van a implementar… al final uno busca eso, reducción de costos y la reducción de costos no es solo lo que me cobran por usar el servicio sino es a quien tengo yo que contratar o cuanto de mi tiempo tengo que dedicar para este requisito que le estoy dejando de dedicar a mi negocio.

Entonces, a medida que eso sea más simple sea más automatizable, creo yo que se amplié el grueso de actividad formal y eventualmente vendrán los beneficios que para un emprendimiento tiene formalizarse como generar récord crediticio ser un sujeto elegible para participar en programas de gobierno y eventualmente exportar productos al extranjero.

Otro ejemplo de emprendimiento es el proyecto EyesPop, la marca de helados con ojitos. Foto: La Hora/Cortesía.

LH: ¿Qué tan importante es la formalización de los emprendedores?

D.C.: Al final es un reflejo de Guatemala y Latinoamérica, en dónde pareciera ser que muchas de las leyes laborales fiscales, comerciales fueron diseñadas teniendo en mente un tipo de negocio o una escala de operación que ya no es la más común, que eran negocios super grandes, negocios, con grandes ganancias.

Cuando uno lee la legislación pareciera ser que está inspirada pensando en que todas las personas que registren negocios tienen una transnacional.

La realidad es que no es así, la realidad es que, cada vez es más común ver negocios de pequeña escala de personas profesionales que programan, que dan servicios, que dan consultorías que no encajan en ese tipo de legislación.

Creo que históricamente si hemos tenido ese problema serio y es que la mayoría de regulación no necesariamente evoluciona, a cómo evoluciona la actividad económica y eso es lo que hemos visto en las estadísticas… el tema fiscal creo yo sigue siendo una de las barreras más grandes porque hay mucho temor de cómo hacer la reforma sin que se les vaya de la mano y se metan a actividades económicas que en realidad tendrían la capacidad de seguir con la forma que ahora están implementando.

LH: ¿Cuál es la visión del futuro de los emprendedores en Guatemala?

D.C.: Yo creo que depende un poco de las condiciones o del entorno para hacer negocios, yo si veo que quizá la tendencia a como se ven otras cosas, a como se ve que crece la población a como se ve que crecen las oportunidades de empleo formal.

Sí veo una tendencia a que cada vez sigamos teniendo más emprendedores… uno si quisiera que sean negocios que vayan ganando escala que se vayan haciendo más sofisticados, pero de pronto pareciera que vamos a tener muchas más actividades generadas por emprendedores, pero por emprendedores que no logran aumentar su escala, sino que ven en el emprendimiento una oportunidad de generar ingresos, pero porque no encontraron el empleo formal que estaban buscando o se les cerró la oportunidad para migrar y cumplir de alguna manera ese famoso sueño americano.

 

Grecia Ortíz
Periodista y Comunicadora de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Reportera para el Diario La Hora desde 2015. En la actualidad realiza contenido para La Hora Voz del Migrante, en temas de interés para la comunidad migrante en Estados Unidos.
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