Corte de apelaciones da golpe a Trump en su intento por eliminar DACA

Washington/dpa

Una Corte de apelaciones estadounidense dictaminó ayer que el Gobierno de Donald Trump no puede eliminar DACA, el programa con el que su antecesor demócrata, Barack Obama, protegió de la deportación a decenas de miles de jóvenes indocumentados que llegaron de niños al país.

El pronunciamiento de la Corte de apelaciones del Noveno Circuito es un nuevo golpe a Trump en este asunto, pero no supone el punto final del caso.

Lo que hace es mantener en vigor el fallo de una Corte federal de California que, en enero, ordenó a la administración republicana restablecer el programa -cancelado en septiembre de 2017- mientras se dirimen las denuncias contra esa medida del Gobierno.

DACA fue aprobado por Obama en 2012. Ha llegado a dar permisos temporales de residencia y trabajo a cerca de 800 mil jóvenes indocumentados conocidos como “dreamers” (soñadores), que son en un 80 por ciento mexicanos.

El Gobierno de Trump lo canceló bajo el argumento de que Obama se extralimitó en sus poderes presidenciales asumiendo un tema que le corresponde al Congreso. Pero el bloqueo de un juez federal de San Francisco y otro de Nueva York mantuvo vivo el programa mientras se deciden las demandas contra la administración.

Una de ellas la presentaron hace un año de forma conjunta varias instituciones y estados federales, entre ellos California.

La decisión de la Corte de apelaciones del Noveno Circuito -considerada progresista- llega tres días después de que el Gobierno de Trump intentara que fuera la Corte Suprema la que se pronunciara sobre el caso.

Trump llegó hace unos meses a ofrecer legalizar la situación de 1.8 millones de jóvenes -más del doble de los que han llegado a estar inscritos en DACA- e incluso abrirles la puerta a obtener la nacionalidad estadounidense 10 o 12 años después a cambio de 25 mil millones de dólares para el muro en la frontera con México y para incrementar las deportaciones del resto de los indocumentados.

Los demócratas se negaron, pero el tema también causó malestar en las filas republicanas, donde hay representantes que están a favor de una reforma migratoria que permita a los jóvenes continuar en un país en el que han crecido y consideran el suyo.