Conflictos de interés

Somos un país que se ha ido acostumbrando a que los conflictos de interés no llegan a tener la relevancia del caso y por lo tanto aceptamos que terminen siendo determinantes en asuntos vitales, a sabiendas de que las autoridades actúan para beneficio propio o de los sectores que representan.

En Estados Unidos se produjo a principios del gobierno de Donald Trump el caso célebre del designado Secretario de Justicia, Jeff Sessions, quien se excusó de tramitar todo el proceso relacionado con la intromisión de Rusia en la campaña electoral porque él mismo no sólo fue de los primeros en apoyar al candidato presidencial cuando el millonario se lanzó al ruedo, sino además porque había tenido algunas reuniones con el Embajador ruso, lo que lo hizo considerar que tenía conflicto de interés y delegó en subalternos toda la responsabilidad de investigar ese caso. El Ministerio de Justicia tiene las funciones que en Guatemala corresponden al Ministerio Público y su titular es también designado como el Fiscal General de los Estados Unidos.

Pues ahora estamos viendo una investigación compleja por el tema del crimen brutal contra los miembros del Ejército en circunstancias que despiertan muchas dudas y han dado lugar a variadas interpretaciones, por lo que se reclama desde distintos sectores que el Ministerio Público haga una investigación seria y responsable para llegar al fondo de lo que realmente ocurrió en El Estor cuando fueron asesinados esos elementos de las fuerzas armadas, crimen que ha generado rechazo y la solidaridad de la población hacia las víctimas y sus familias.

Es importante que esa investigación sea llevada a cabo con toda seriedad y objetividad y lejos de reales o supuestos conflictos de interés, por lo que es deseable que toda persona que pueda tenerlos adopte actitudes como la que mostró Jeff Sessions. Cierto es que eso finalmente le terminó costando el puesto al ex senador norteamericano porque en los Estados Unidos de hoy resultó que su nombramiento no era para servir al país sino para servir al Presidente de turno y cuando se excusó de dirigir la investigación permitió que la misma continuara en vez de haberla frenado de golpe, como esperaba Trump.

En Guatemala ahora que sabemos que el nombramiento de Fiscal se hizo para servir al gobierno de turno y no al país y su Estado de Derecho, lo que genera ese conflicto de interés que el mismo Sessions quiso evitar a toda costa. No es solo que la Fiscal sea esposa de militar, sino que ha demostrado que su interés es servir a Morales.