Foto: Cortesía.

Del 13 al 15 de octubre, la Universidad Da Vinci de Guatemala realizará el congreso “Alternativas a la Migración Irregular”, en el cual abordarán los factores que la impulsan, así como opciones para quienes ya migraron. En este contexto, Elías Alonzo, líder migrante de programas de desarrollo en Estados Unidos, emprendedor y académico guatemalteco, compartió detalles de la iniciativa para crear un programa de educación para los guatemaltecos que residen en Estados Unidos a través de la Universidad Da Vinci de Guatemala, así como los desafíos que enfrenta un migrante que busca formarse académicamente.

OPORTUNIDADES Y DESAFÍOS EN LA EDUCACIÓN

En el contexto de los desafíos que enfrentan los migrantes, surge un programa de educación para los guatemaltecos que residen en Estados Unidos a través de la Universidad Da Vinci de Guatemala y en especial a partir de su Campus Central en Huehuetenango, que ofrece la Licenciatura en Administración de Negocios para aquel migrante que terminó “high school” en Estados Unidos o un título de diversificado en Guatemala antes de migrar, según explicó Alonzo.

Sin embargo, aunque considera que el programa es una extraordinaria oportunidad, deben enmarcarse otros aspectos que complican el acceso al proyecto. “Uno pensaría que los migrantes correrían a formar parte de esta comunidad estudiantil, sobre todo frente a los costos bajísimos que ofrece comparados con las universidades estadounidenses, pero no es así”, mencionó.

Sobre esto, justificó que, las largas horas de trabajo en las fábricas o las cansadas jornadas de construcción bajo el sol, pueden marcar la corta perspectiva de que, el retorno a la inversión o el costo-beneficio de una educación no haría mucha diferencia ante el monto del cheque semanal que ya reciben ahora.

Además, de acuerdo con el experto, durante sus recorridos por Estados Unidos ha observado cómo se han creado comunidades mayas, lo que les permite mantenerse muy unidas y servir de apoyo a sus compatriotas; sin embargo, esta concentración también ha sido una barrera para expandir horizontes.

“En algunas no es necesario aprender el inglés ni el español, ya que los servicios más básicos se encuentran al alcance de todos. Esto desincentiva la necesidad de mejorar su educación y por eso uno de los consejos que le doy a los jóvenes migrantes y a los que me preguntan cómo aprendí el idioma inglés y me gradué en la universidad, es atreverse a salir y expandir sus zonas de confort constantemente”, dijo.

Foto cortesía Universidad Da Vinci

BAJA ESCOLARIDAD EN MIGRANTES

Para Alonzo, llegar a Estados Unidos implica enfrentar otros factores y es que, por ejemplo, los guatemaltecos migrantes tienen la más baja escolaridad en Estados Unidos.

Añadió que, no solo los guatemaltecos son afectados por los bajos niveles de escolaridad, pues según datos estadísticos del Migration Policy Institute los centroamericanos en Estados Unidos tienen menos probabilidad de dominar el idioma inglés (el 67% no lo dominan), el 49% de centroamericanos, mayores de 25 años, no terminó la secundaria y menos del 10% tienen un título universitario, lo cual podría limitar aún más las oportunidades.

 

Foto cortesía Universidad Da Vinci

AL IGUAL QUE MUCHOS, “NI DE AQUÍ, NI DE ALLÁ”

Sobre su vivencia en Estados Unidos, Alonzo refirió que, la primera vez que regresó a Guatemala como visitante, seis meses de haber migrado a Estados Unidos, publicó en redes sociales la frase “ni de aquí, ni de allá”. Sin embargo, fue en el viaje de vuelta a Estados Unidos que comprendió que ya no solo pertenecía a un país sino a dos. “Así que yo soy tanto “de aquí como de allá”, expresó.

“Sí se siente más de Estados Unidos es porque se le han abierto las puertas y el sistema económico lo ha ayudado a lograr metas que le hubiese costado dos vidas en Guatemala”, detalló.

Además, indicó que, si un migrante en EE. UU. se siente más de Guatemala es porque el sistema no lo reconoce como suyo y para no ofenderlo le llama “foreign national” (nacional extranjero) en vez de migrante ilegal, y esto termina siendo una pesada circunstancia que no permite sentirse tanto de aquí como de allá.

“Todos nosotros soñamos con una Guatemala de oportunidades. Los migrantes que tenemos el privilegio de sentirnos tanto “de aquí como de allá” estamos invirtiendo y creando estas oportunidades para que otros no tengan que sufrir las dificultades de la migración irregular. ¡Guatemala puede ser un país de oportunidades! ¡Ese es el gran sueño!”, enfatizó Alonzo.

Añadió que, el Congreso busca precisamente ese sueño. “No se pretende que la solución sea fácil y simple, pero es por primera vez que se lleva a cabo una actividad así con la participación directa de migrantes en Estados Unidos”, aseguró.

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