Granit Xhaka (derecha), del Arsenal, discute con el árbitro que lo expulsó durante la ida de las semifinales de la Copa de la Liga inglesa ante Liverpool. (AP Foto/Jon Super)

Si la expulsión de Granit Xhaka no representó una sorpresa, sí lo fue el hecho de que el Arsenal haya sobrevivido con 10 hombres en Anfield.

Liverpool desaprovechó la superioridad numérica tras la tarjeta roja a Xhaka a los 24 minutos por una patada en el pecho al portugués Diogo Jota, y los Gunners rescataron el jueves un empate 0-0 en la ida de las semifinales de la Copa de la Liga inglesa.

Sin los delanteros Mohamed Salah y Sadio Mané, quienes disputan la Copa Africana de Naciones, Liverpool careció de pegada frente a un Arsenal ya diezmado que perdió a otros dos jugadores —el portugués Cedric Soares y Bukayo Saka— por lesiones durante el encuentro.

Mikel Arteta, el entrenador del Arsenal, buscaba que su equipo reaccionara tras la eliminación sufrida el domingo ante el Nottingham Forest de la segunda división en la tercera ronda de la Copa de la FA.

El estratega español obtuvo lo que quería con una férrea labor defensiva. En particular, los dos centrales Ben White y el brasileño Gabriel, lucieron impresionantes.

“Hay mucho espíritu de lucha en este equipo”, recalcó White. “Es suficientemente difícil jugar acá con 11, y mucho más si te expulsan a uno. Ha sido una actuación absolutamente soberbia de todos”.

 

El trabajo de White se dificultó más por culpa de Xhaka, el temperamental mediocampista que ha recibido cinco cartones rojos desde 2016, cuando se incorporó al Arsenal. Ningún otro jugador de la Liga Premier ha sido expulsado más veces en ese periodo.

Xhaka perseguía a Jota, quien a su vez buscaba apoderarse de un largo centro de Andrew Robertson. El suizo estiró la pierna izquierda y le propinó una patada al portugués.

Sin ese impacto, Jota se habría escapado probablemente hacia el arco. El árbitro no dudó en llevarse la mano al bolsillo posterior para extraer la cartulina roja.

Curtis Jones de Liverpool, centro desafía el balón con Gabriel Martinelli de Arsenal durante la semifinal de la Copa EFL, partido de ida de fútbol entre Liverpool y Arsenal en el Anfield Stadium de Liverpool. (Foto AP/Jon Super)

Fue la segunda expulsión de Xhaka en la campaña —la otra fue en una derrota por 5-0 en la cancha del Manchester City dentro de la Liga Premier, cuando la zaga del Arsenal terminó desfondándose.

Eso no ocurrió ahora.

Liverpool, que trituró 4-0 a los Gunners en Anfield esta temporada y que había marcado 43 tantos en 15 duelos frente al club londinense bajo las órdenes del técnico Jürgen Klopp, apenas amenazó esta vez al arquero Aaron Ramsdale sino hasta los minutos finales.

Takumi Minamino dilapidó la oportunidad más relevante para Liverpool, al enviar un disparo por encima del travesaño a los 89 minutos, cuando tenía el arco abierto, después de que Ramsdale entregó un centro desde la derecha.

Los Reds tuvieron el 78% de la posesión del esférico pero realizaron sólo un disparo a puerta —y ello fue en el descuento de la segunda mitad.

“Pienso que hemos mostrado lucha, determinación, actitud y hermandad”, dijo Arteta. “Jugamos el partido que queríamos hacer”.

Agencia AP
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