PINTA MURALES Y CUADROS

Chiquimulteco encuentra salida en el arte para sobrevivir durante la crisis junto a su familia

Por Grecia Ortíz
gortiz@lahora.com.gt

Aunque la pandemia afectó a miles de personas en Guatemala, Walter Pineda originario de Chiquimula, le contó a La Hora como el esfuerzo y su talento le han permitido salir adelante en estos días, pues luego de ser profesor de arte en un municipio de ese departamento, la emergencia lo llevo a ofrecer su trabajo pintando murales dentro de viviendas a cambio de una remuneración económica o víveres con los que su familia ha logrado sobrevivir.

Pineda, cuenta que antes de la pandemia impartía clases en una academia de arte en pintura, música, canto, instrumentos musicales, pero debido a lo que ocurrió cerraron porque los estudiantes no podían estar expuestos.

La falta de un empleo llevo a Pineda a encerrarse en casa, al ser músico tampoco tenía opción a devengar un salario en eventos y por eso empezó a hacer cuadros desde casa, aunque la situación económica también lo hizo considerar la posibilidad de pintar murales a cambio de alguna remuneración o de víveres.

“Puse un precio bastante bajo comparado con los precios normales con los que hago un mural, pero con la idea de que alguien de Chiquimula de repente tenía trabajo pensé en esa opción, de pronto la publicación se hizo viral en Facebook y se compartió en varios medios”, comentó.

Aunque la pandemia afectó a miles de personas en Guatemala, Walter Pineda originario de Chiquimula, le contó a La Hora como el esfuerzo y su talento le han permitido salir adelante en estos días. Foto: Cortesía

La idea explicó que era obtener recursos para sobrevivir con su familia y la respuesta dice que no se hizo esperar y los chiquimultecos lo apoyaron, empezaron a llamarlo, algunos le dieron víveres por trabajo y otros lo hicieron para ayudarle sin nada a cambio.

COMPARTE LO QUE HA RECIBIDO

La voz se corrió entre otras personas y dice que empezó a enviar sus cuadros a otros lugares del país, así que consciente de que hay muchísimas más personas que viven en situación compleja durante la emergencia, decidió apoyar a otras familias compartiendo parte de lo que recibe.

“Trabaje mucho tiempo en la Casa de la Cultura de Chiquimula, pero de ahí me independice y empecé con mi academia que se llama la Casa del Artista, ahí se quedaron mis cosas porque no las he sacado porque tengo esperanza de volver a abrir al pasar esto”, mencionó.

El trabajo del guatemalteco incluso lo llevo a viajar a la capital y con eso dice que logró reunir víveres que le sirvieron para su familia y para compartir con vecinos.

Walter no encuentra limitaciones cuando se trata de reflejar el arte en un lugar, de hecho, cuenta que varias personas le han pedido murales de fotografías y lo ha hecho con mucha dedicación. Foto: Cortesía

También explicó que es posible que viaje a otros lugares para seguir pintando murales, pues personas de diferentes departamentos han manifestado su interés y de momento menciona que ha hecho unos 15 murales que le han solicitado en el interior de viviendas.

SIN LIMITACIONES PARA SALIR ADELANTE

Walter no encuentra limitaciones cuando se trata de reflejar el arte en un lugar, de hecho, cuenta que varias personas le han pedido murales de fotografías y lo ha hecho con mucha dedicación, “el tema que quieren lo hago, retratos de personas a caballo, también hecho cosas así”.

El guatemalteco recuerda que este talento nació cuando era estudiante de primaria y ahí se dio cuenta cuando, emocionado por una caricatura, hizo un dibujo por el que su profesor lo felicito.

“De unos cuatro años para acá me dedique exclusivamente a pintar y he hecho muchos cuadros, algunos han ido a Estados Unidos y otros lugares”, mencionó.

Estos son algunos de las obras de arte que realiza Pineda:

Aunque ahora sobrevive en parte por su talento con el arte, el guatemalteco dice que antes no había valorado lo que hacía hasta que se percató que podría sobrevivir con esto.

Luego que se popularizo su trabajo, contó que decidió impulsar un proyecto de clases de pintura en línea, así que averiguó como se utilizaba el portal de Zoom para comunicarse con sus estudiantes, así que esa opción también está disponible y únicamente deben pagar una mensualidad para obtener este recurso.

“Ha habido bastantes personas pidiendo información de cómo ingresar al grupo de estudiantes, aunque han pedido clases personalizadas también, ya solo uno les dice que se necesita para la clase que se hará, esponjas o pinturas”, destacó.

LA TECNOLOGÍA SE HA VUELTO ESENCIAL

Sobre lo que hace dice que se siente muy contento cuando ve la expresión de las personas, en especial al verificar un mural o tal vez un cuadro o dibujo terminados, por otro lado, menciona que la tecnología se ha convertido en una parte esencial de la vida en estos momentos.

“La tecnología es lo que nos ha apoyado como artistas para nosotros poder hacer lo que queremos, así que si podemos estar presentes a través de esto porque de otros países me escriben y doy a conocer mi trabajo”, dijo.

Cuando Walter explica que se vio sin recursos, pensó en su habilidad y por eso anima a artistas guatemaltecos a que no se dejen vencer, “si no podemos hacer lo nuestro hagamos otra cosa, ahora me estoy dedicando a la pintura, así que con alguna podemos salir adelante”.

La crisis dice que también ha llevado a que compañeros que trabajan como músicos salgan en sus motos a hacer mandados, algo con lo que dicen les ha ido muy bien.

La familia del chiquimulteco también se ha involucrado en todo el proceso de trabajo, así que sus hijos le ayudan con algunas tareas, “mi esposa también ha hecho cosas preciosas que me asombraron”.

Si alguien desea contactar al guatemalteco para solicitar un mural, apoyar o solicitar un cuadro, puede comunicarse al 3096-6962 y por WhatsApp al 4073-4397.
“He hecho mascotas, paisajes, caídas de agua para sala y comedores también para ambientes de comerciales, salones de belleza, además de otros lugares en donde he diseñado otro tipo de creaciones, también para recamaras”, dijo.

Walter dice que ahora los maestros han aprovechado a explotar otras habilidades que poseen, “el poder enseñar es un regalo de Dios, de lo que enseñamos es un como sembrar una semilla”.