Celtics vencen a Heat y se acercan a 2-1 en final del Este

Kemba Walker (izquierda) y Marcus Smart, de los Celtics de Boston, conversan durante el tercer duelo de la final de la Conferencia del Este, ante el Heat de Miami. Foto/AP/Mark J. Terrill

LAKE BUENA VISTA, Florida, EE.UU/AP

Tomar grandes ventajas ha sido relativamente fácil para los Celtics de Boston en esta final de la Conferencia del Este.

Pero esta vez, también supieron preservarla. Y de pronto, la serie parece mucho más apretada.

Jaylen Brown anotó 26 puntos, Jayson Tatum añadió 25 y los Celtics de Boston se recuperaron con una victoria de 117-106 sobre el Heat de Miami, en el tercer encuentro de la serie por el título del Este.

“Hay algunos grandes jugadores en nuestro vestuario”, resaltó Brown. “Hay mucha emoción y pasión. Pero somos una familia. Nos apoyamos mutuamente al final del día. Ejemplificamos esto cuando jugamos unidos… Mantuvimos la moral alta y perseveramos para ganar este partido”.

Kemba Walker consiguió 21 unidades para ayudar a que Boston se aproximara a 2-1 en esta serie al mejor en un máximo de siete partidos.

Marcus Smart anotó 20 puntos por Boston, al atinar sus nueve disparos desde la línea de castigo en el cuarto periodo. Los Celtics, apoyados también en 14 rebotes y ocho asistencias de Tatum, superaron a Miami por 60-36 en la pintura.

Tuvieron ventaja de incluso 20 puntos y jamás estuvieron en desventaja. Limitaron a Miami a atinar el 39% de sus tiros.

Bam Adebayo contabilizó 27 unidades y 16 rebotes por el Heat, que cayó apenas por segunda vez en 12 partidos durante estos playoffs. Tyler Herro consiguió 22 unidades, Jimmy Butler logró 17 y Duncan Robinson terminó con 13.

“No somos la clase de equipo que consiga un funcionamiento perfecto en la primera mitad. En el tercer periodo y en el cuarto tratamos eso”, dijo Adebayo. “No somos ese equipo. Tenemos que afinar los detalles”.

El Heat remontó una desventaja de 14 puntos para ganar el primer partido en tiempo extra. En el segundo revirtió un déficit de 17 unidades.

El sábado, simplemente no lo consiguió.