CELEBRACIÓN EN MEDIO DE PROCESO INDEPENDENTISTA

Cataluña celebra su fiesta cargada de desafíos independentistas

Barcelona
DPA

En medio de un proceso unilateral hacia la independencia, la región de Cataluña celebra el domingo su fiesta oficial, la Diada, con las ya habituales marchas en favor de la secesión, que esta vez contarán con una participación polémica, la del jefe del Gobierno de la región, el separatista Carles Puigdemont.

Y es que su predecesor en el cargo, el también independentista Artur Mas, nunca acudió a una de estas manifestaciones celebradas desde hace cinco años para no comprometer su posición institucional. Se entiende por tanto esta participación como un desafío más del mandatario, que actualmente es el principal promotor de la hoja de ruta hacia la independencia que está siguiendo la región.

El propio Puigdemont ha animado a través de un video publicado en redes sociales a los catalanes a sumarse a las movilizaciones, convocadas por dos colectivos secesionistas, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, para demostrar que están “a punto” para la independencia.

“Hemos de demostrar, a nosotros mismos pero sobre todo al mundo, que estamos a punto para culminar este proceso que debe convertir Cataluña en un Estado independiente”, apuntó el político de Junts pel Sí, la coalición que gobierna actualmente en Cataluña y que busca lograr la independencia de esta región del noreste de España.

Puigdemont participará en la movilización de Salt (Gerona), una de las cinco poblaciones donde habrá concentraciones el domingo. Barcelona, Tarragona, Lérida y Berga (Barcelona) serán las otras cuatro. Estas arrancarán a las 17:14 horas (local, 15:14 GMT), una hora simbólica que recuerda la caída de Barcelona hace tres siglos a manos de las tropas borbónicas.

Con el lema “A punt” (a punto), las marchas comenzarán con las campanas de la catedral de la Seu Vella de Lérida. Acto seguido, se leerá un manifiesto y sonará una canción que acompañará a los participantes en el levantamiento acompasado de cartulinas amarillas, simulando el efecto de un latido.

Pese a que a las marchas puede acudir cualquiera, los organizadores abren unas listas las semanas previas donde los ciudadanos pueden inscribirse para anunciar que van a participar. Hasta la mañana de este viernes, la ANC y Òmnium Cultural tenían 342 mil inscritos, un 24 por ciento menos que en las mismas fechas el año pasado, cuando había 450 mil.

Cataluña, una región de 7,5 millones de habitantes, vive inmersa en un proceso unilateral de declaración de independencia después de que el Gobierno catalán impulsara una hoja de ruta hacia la secesión tras las elecciones regionales celebradas hace un año en la región.

Desde entonces, se han dado algunos pasos hacia la creación de un “Estado catalán independiente en forma de república”, aunque el Gobierno español del conservador Mariano Rajoy los ha impugnado ante los tribunales. En días recientes, la Fiscalía española anunció que está preparada para actuar incluso a través de la vía penal si se comete alguna ilegalidad en el marco del proceso secesionista.

A las marchas del próximo domingo no solo acudirán representantes del independentismo político sino también dirigentes de Podem, la sección de los izquierdistas Podemos en Cataluña. Entre ellos estará la alcaldesa de Barcelona, la ex activista antidesahucios Ada Colau.

No estarán representantes ni del Partido Popular (PP) ni del Partido Socialista (PSOE). Desde ambas formaciones lanzaron hoy reclamos para que la Diada sea una fiesta incluyente para todos los catalanes, independentistas o no.

El socialista José Montilla, ex presidente catalán, advirtió hoy: “Si en las celebraciones de la Diada sólo se pueden encontrar cómodos los que promueven una determinada vía para la solución de nuestros problemas políticos, económicos y de autogobierno, estaremos debilitando el valor institucional y transversal” de esta fiesta. “Nadie puede pretender disponer del monopolio de la catalanidad y del patriotismo”, agregó.

Por su parte, el líder del PP de Cataluña, Xavier García Albiol, hizo un llamamiento a recuperar una Diada “serena” y “de todos” frente al “secuestro” de esta festividad por el independentismo.