La decisión de Madre Teresa no fue un capricho de juventud, sino más bien una elección razonada, fruto de su profunda relación con Jesús. Muchos años después ella desvelaría, “desde mi infancia el Corazón de Jesús ha sido mi primer amor”. Hizo clara su determinación en su carta de solicitud a la superiora de las religiosas de Loreto:

Reverenda Madre Superiora,

Sea tan amable de escuchar mi sincero deseo. Quisiera entrar en su Congregación, con el fin de llegar a ser un día una hermana misionera y trabajar por Jesús que murió por todos nosotros.

He terminado el quinto curso de la escuela secundaria hablo albanés, que es mi lengua materna y serbio; conozco un poco el francés, no sé nada de inglés, pero espero que Dios me ayude a aprender lo poco que necesito y entonces empezaré inmediatamente en estos días a practicarlo.

No tengo otro requisito especial, sólo quiero estar en las misiones y todo lo demás lo dejo completamente a la disposición del buen Dios.

En Skopje, 28-VI-1928

Gonda Bojadijevic

(Gonxha Bojaxhiu a la superiora general de Loreto, 28 de junio de 1928. El nombre de bautismo de Madre Teresa es Gonxha Agnes Bojaxhiu. Sin embargo, como su carta a la superiora general fue escrita en serbocroata, firmó en esa lengua (práctica común en Skopje en esa época): Gonda Bojadijevic

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