REPRESENTANTE DE UNICEF EXPLICA LOS DESAFÍOS DE LA SITUACIÓN

Carrera: Todo el Estado debe priorizar la protección e inversión en la niñez

POR MARIELA CASTAÑÓN
mcatanon@lahora.com.gt

La semana pasada, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Embajada de Suecia, lanzaron un nuevo programa de protección de niñez, priorizando a la familia y a la comunidad para prevenir y detectar situaciones de riesgo en la niñez guatemalteca.

Algunos datos generales, compartidos por Unicef reflejan la violencia y los riesgos a los que está expuesta la niñez y la adolescencia diariamente, a continuación, las estadísticas:
– 2 niñas y niños mueren a causa de la violencia.
– 40 niñas y niños quedan huérfanos por la muerte violenta de alguno de sus padres.
– 17 niñas y niños desaparecen.
– 132 denuncias se reciben de crímenes contra la niñez.
– 15 adolescentes son detenidos.
– 35 casos de maltrato infantil se registran.
– 5 mil niños y niñas están institucionalizados, de los cuales el 94 por ciento tiene algún recurso familiar y el 33 por ciento se encuentra en instituciones por pobreza.
– 300 niños, niñas y adolescentes migran a México y Estados Unidos, al huir de la violencia, la falta de oportunidades o buscando reunificación familiar.
Ante esta situación, La Hora buscó una entrevista con Carlos Carrera, representante de Unicef en Guatemala, para abordar diversos temas sobre la situación de las niñas, niños y adolescentes (NNA), los desafíos de país y la postura de algunos candidatos a la Presidencia.

La Hora ¿Cuál es el diagnóstico que hacen de la situación de la niñez en Guatemala?
Carlos Carrera: Hay muchos retos que está enfrentando la niñez en Guatemala. En los aspectos que se ha venido mejorando un poco es en la mortalidad infantil, en los cuales el país –estuvo– cerca de alcanzar las metas del milenio y en algunos otros aspectos como son algunas reformas legales etc., sin embargo, son muchos los retos en los ámbitos de la vida de la infancia, en teoría nosotros estamos tratando de concentrarnos en tres aspectos críticos: uno es la situación de la primera infancia de los primeros años de vida que parte desde el propio embarazo. Tenemos evidencia científica global en el mundo de que esta es la época más importante de desarrollo del ser humano, el 70, 80 por ciento del cerebro de todas nuestras capacidades intelectuales, emocionales, de comunicación, etc. se desarrollan en esta época de la vida, eso significa que en el resto de la vida se pueden desarrollar, cuesta muchísimo más y tenemos una limitación.

Es esencial que durante este período de la vida los niños tengan todas las condiciones que requieren para su desarrollo completo ¿cuáles son esas condiciones? Salud y nutrición adecuadas. En el país sabemos que la mitad de los niños sufren desnutrición crónica, esto tiene efectos no solo sobre su desarrollo físico, sino especialmente sobre su desarrollo emocional, cognitivo emocional y a ello se une que muchas veces las prácticas de crianza, las formas en que las mamás, los papás y la comunidad se interrelacionan con los niños no crean un espacio óptimo de estimulación para que los niños desarrollen sus capacidades de cariño y afecto, y de protección frente a la violencia, también existe evidencia global. Sabemos que un niño que sufre estrés tóxico es un fenómeno que se da cuando un niño pequeño sufre una situación traumática ya sea por violencia, abandono o aislamiento, sentirse sin compañía de adultos y este estrés tóxico puede bloquear el desarrollo del cerebro, lo frena, lo para. Es tan importante que los niños estén bien nutridos, tengan afecto, cariño, cuidados y estimulación, la unión de todos esos elementos hace que un niño pueda desarrollar su potencial.

Hay que tener una especial atención a cómo tratamos y cómo invertimos en esta generación de niñas, niños y adolescentes (NNA) porque el país se encuentra en un momento histórico muy especial, que es momento de transición demográfica en el cual esta generación de niños es la más grande que va a tener Guatemala en toda su historia a partir de ahora, ya están de hecho reduciéndose las tasas de fertilidad y cada vez van a ir naciendo un poco menos de niños, hay razones variadas de eso, pero lo importante es que va a haber un momento en el que dentro de 15, 20 años, en las cuales cuando estos NNA empiecen su vida adulta, laboral y cívica, va haber muchas más personas en edad activa laboral, que niños o personas de la tercera edad.

Hay un tercer ámbito en el cual consideramos es prioritario para el país que es todo lo que tiene que ver con la prevención y atención a la violencia, el país sufre altas tasas de violencia en general y altas tasas de violencia contra los niños en particular y las niñas más, y esto tiene forma de varias expresiones, digamos las formas de disciplina en el hogar que son violentas en muchos casos, la violencia que encuentran los adolescentes particularmente en sus contextos, los adolescentes urbanos, urbanos vulnerables, las pandillas y en general la violencia que enfrentan y en particular las niñas y las adolescentes sufren diferentes formas de violencia de género, incluyendo por supuesto violencia sexual de varias formas.

Uno de los puntos principales que queremos resaltar es que la protección frente a la violencia empieza en la familia y en la comunidad, tiene que ser la familia un espacio seguro y protector para los NNA, no siempre es así, es al revés, es el entorno en el que sufren violencia, por tanto pensamos que uno de los esfuerzos que requiere el país es fortalecer las capacidades, las formas de relacionamiento de las personas dentro de las familias, de los padres con los hijos, de las comunidades, que realmente entiendan que tienen una responsabilidad de proteger a los niños de la violencia y todavía requiere un apoyo. Por otro lado, el sistema de protección oficial, formal, según está planteado, por ahora, ha venido teniendo un enfoque más de respuesta, es decir, una vez que ha habido un acto de violencia de una forma o de abuso contra una niña, un niño, dentro del sistema de protección, del sistema judicial, a tratar de ver cómo reaccionan. Nosotros pensamos que debe existir por supuesto, un sistema de respuesta, pero sobre todo un sistema de prevención, porque el sistema de respuesta en el fondo ya cuando un sistema de protección lo que hace principalmente es reaccionar frente a la violencia, en realidad llegamos demasiado tarde, ya ocurrió el hecho violento, tenemos que invertir, pensamos que uno de los grandes retos del país es invertir mucho más en prevenir la violencia contras las niñas y los niños.

L. H. ¿Creen que la iniciativa 5285, Ley del Sistema de Protección de Niñez y Adolescencia podría apoyar con el sistema de protección? y ¿cómo evalúan que todavía esté en segunda lectura en el Congreso?
C. C. Creemos que sí, puede ser una plataforma que apoye mucho el desarrollo de un mejor sistema de protección, porque entre otras cosas, la propuesta de Ley 5285 lo que propone, por un lado, llevar un sistema de protección mucho más cerca de los niños y las niñas, llevarlo hasta los niveles municipales, luego lo puede llevar hasta la comunidad, porque actualmente está muy centralizado, una descentralización que acerque el sistema de los niños. Por otro lado, lo que propone es una reorganización, hay muchísimas entidades que tienen que intervenir depende de cada caso, cuando hay una violación a un derecho de un niño, que parte de todos los agentes del sistema judicial hasta la Secretaría de Bienestar Social (SBS), la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (Sosep), la Procuraduría General de la Nación (PGN), el Consejo Nacional de Adopciones (CNA), hay un montón de actores que tienen que relacionar y que muchas veces porque como son tantos es muy complicado coordinar, entonces crea un sistema, una institución, un ente rector que organiza y de alguna manera centraliza o cohesiona todas estas funciones y en tercer lugar, también lo que hace es conectar el sistema de respuesta, de protección, protección especial le llamamos en Unicef, que es respuesta contra casos de violencia que han ocurrido, con el sistema de protección social, es decir, con todo lo que tiene que ver con la educación, la salud y los sistemas de subsidios o transferencias, programas que tratan de crear las condiciones justamente para que no se dé la violencia, integrar la respuesta con la prevención y también que la respuesta sea una respuesta integral.

L. H. ¿Creen que el Estado debe priorizar algunos temas específicos? ¿Cuáles?
C. C. Pensamos que hay tres aspectos fundamentales que un poco coinciden con el diagnóstico que le planteaba, por un lado tiene que haber una priorización mucho más clara, mucho más intensa de la primera infancia, realmente ahí se pueden prevenir y solventar muchos de los problemas del país y de la infancia, empezando por los niños, eso significa desarrollar un verdadero programa de desarrollo infantil, que luche contra la desnutrición crónica, de manera eficaz y que apoye otro tipo de aspectos como son la estimulación, la prevención de la violencia en la primera infancia. Un primer tema, una inversión muy grande en la primera infancia, igualmente darles mucha mayor prioridad a las inversiones en crear un contexto de oportunidades para los adolescentes en la educación formal, en la educación no formal, en espacios de participación, en prevención de la violencia, en prevención del embarazo en adolescentes, etc. Hay acciones de alguna manera que van orientadas a la primera infancia y a la adolescencia, pero como ocurre en muchos otros países si uno ve la inversión por ejemplo del sistema educativo, la gran mayoría de la inversión está entre los 6 y 12 años, menores de 6 y mayores de 13 hay muy poca inversión del Estado en general, en muchos países, incluido Guatemala. Guatemala en particular tiene muy poca inversión pública en educación secundaria comparada también con los países de la región.

L. H. El Consejo Nacional de Adopciones dice que todavía hay 4 mil 148 niños y niñas institucionalizados, este número a veces está en 5 mil y otras en 4 mil ¿hay una ruta más corta que pueda apoyar a que estos niños no estén institucionalizados?
C. C. Nosotros venimos trabajando mucho antes del caso de Hogar Seguro, pero después de ese caso más intensamente con el Estado y con el sector privado, la gran mayoría de estos niños que están en instituciones, están en instituciones privadas, en realidad, no de la SBS, sino de organizaciones privadas, sociales, religiosas y de otro tipo. Se están haciendo esfuerzos de desinstitucionalización, es decir, reintegrar a niños a sus comunidades, pero por supuesto, hay niños que regresan a sus comunidades, pero otros llegan al sistema judicial, vuelven a entrar al sistema de institucionalización.

Nosotros estamos apoyando a la SBS básicamente en dos cosas: a desarrollar programas de apoyo no residencial, por ejemplo un programa de asistencia, de apoyo a niñas víctimas de violencia sexual, que no suponga que las niñas tengan que ir a donde está el Estado, es llevar apoyo ambulatorio, acompañamiento para dar apoyo psicológico y de otro tipo en la comunidad donde está la niña. Otra área donde estamos trabajando es en el desarrollo de un programa para NNA con adicciones, que en la medida de lo posible debería ser en su propia comunidad y su familia.

L. H. ¿Hacen alguna recomendación a la Secretaría de Bienestar Social? todavía tiene varias casas de protección bajo su administración. El Consejo Nacional de Adopciones ha hecho 174 supervisiones entre 2017 a 2019 y entre los hallazgos que mencionan son la mezcla de perfiles, hacinamiento y falta de personal capacitado
C. C. Hay que clarificar que la SBS tiene aproximadamente un 10 por ciento de estos 4 mil, 5 mil niños que están en instituciones, en realidad la gran mayoría, el 90 por ciento está en instituciones privadas que están bajo la supervisión del CNA, mientras que la SBS tiene su propio sistema, venimos trabajando, apoyando a la SBS, justamente para mejorar sus sistemas, sus casas, sus hogares. ¿De qué forma? Exactamente en los términos que usted pregunta, tiene una clara definición de perfiles y teniendo personal adecuado y programas. La cuestión no es tener a los niños en un edificio, sino en un contexto que requieran para los problemas que estén sufriendo, es decir que tengan el personal adecuado y los programas adecuados, hemos hecho una experiencia piloto con la propia SBS, el Refugio de la Niñez y Unicef. El año pasado un hogar en el cual, tratamos de poner los medios adecuados de personal, con la política adecuada, programas y procesos de funcionamiento y realmente los resultados han sido muy buenos, en el sentido que los niños han mejorado mucho en su situación o estado anímico y psicológico, no ha habido problemas de tensiones como los que ha habido en otros lugares.

L. H. Ustedes presentaron hace algunos días el programa de protección de niñez en Alta Verapaz ¿por qué promovieron el programa en ese departamento?
C. C. El programa es de 2019 a 2022, financiado por el gobierno de Suecia y aclarando que el programa no es para Alta Verapaz, es para todo el país. Se decidió presentarlo en Alta Verapaz y no en la capital porque justamente es un símbolo de por qué hay que llevar el sistema de protección a los niños y no traer a los niños al sistema de protección, queremos llevarlos lo más cerca. Alta Verapaz por desgracia es un departamento que sufre altos niveles de violencia, embarazo adolescente, etc. es uno de los departamentos prioritarios que tenemos como país, como oficina de Unicef.

L. H. ¿Cuáles son las principales líneas de acción a implementar de este programa?
C. C. Un poco en línea con lo que le comentaba anteriormente, una es el trabajo en la comunidad y la familia, el empoderamiento de los niños, un poco más trabajo comunitario, que es relativamente nuevo. Hemos hecho algunas pequeñas experiencias hasta ahora, pero esto sería empezar a ampliar esas experiencias. Una segunda línea de trabajo todo lo que tenga que ver con el fortalecimiento de las oficinas municipales, capacidades municipales. Otra línea de trabajo viene con el sistema estatal de protección, lo que hemos hablado, fortalecer las capacidades de la institucionalidad pública de la SBS, y otras entidades que tienen estas responsabilidades a través de desarrollo de programas no residenciales, de mejoramiento de calidad de los programas residenciales, etc. incluyendo también los programas y las instituciones que dan respuesta a los adolescentes en conflicto con la ley penal, también requiere una mejora su enfoque. Y por último el trabajo con todo el sistema judicial con dos propósitos principales: uno fortalecer la capacidad de investigación, de denuncia, detección e investigación de casos contra niños y otro también el que la justicia tenga todo un sistema especializado, fiscalías especializadas, juzgados especializados en temas de niñez, para que tengan mayor capacidad, pero sobre todo que traten a las niñas y a los niños con dignidad y con calidez.

En Guatemala se acercan las elecciones generales y vemos a muchos políticos tomándose fotos con niños y niñas, usándolos como eslogan de sus campañas o para figurar ¿cuál es el mensaje para los políticos?
C. C. Un gran problema, un gran reto que tenemos en Unicef, es que los niños no votan, les pueden hacer promesas y se las incumplen, parece que no tuviera castigo eso. Nuestro llamado es que tomen conciencia de lo crucial, lo importantísimo que es toda la inversión que pueda hacer el Estado en potenciar, fomentar y proteger a los niños, por lo que hemos hablado, primero por una cuestión de derechos humanos, de dignidad para nuestros propios hijos queremos lo mejor, les damos todo lo que podemos ¿por qué no hacerlo como país? ¿por qué mejor lo hacemos en lo individual, en lo privado y no en lo público? creemos que todo el Estado debe dar alta prioridad a la protección, potenciamiento y a la inversión en la niñez, porque es el presente y es el futuro del país. Es el presente y es lo que estamos diciendo, están sufriendo diferentes formas de malnutrición, de violencia, de falta de oportunidades educativas, de pobreza y sabemos que esto no solamente es una injusticia en sí, sino que cercena y limita la capacidad del país, de poder desarrollarse, de romper el ciclo intergeneracional de la violencia y la desigualdad, y de entrar en un ciclo de desarrollo sostenible, desarrollo inclusivo, que sea un país que brille en el entorno internacional.

Diario La Hora
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