IMÁGENES FUERON CAPTADAS DURANTE EL TOQUE DE QUEDA

Carlos López Ayerdi hace un recorrido por Guatemala y lo plasma en imágenes

POR MARGARITA GIRÓN
jgiron@lahora,com.gt

El fotógrafo guatemalteco Carlos López Ayerdi, a través de un video, recopiló el trabajo realizado durante aproximadamente dos meses en donde recorrió Guatemala. En las imágenes, López, quien además colabora como reportero gráfico para La Hora, captó cómo lucían las cabeceras departamentales de los 22 departamentos del país, en horario de toque de queda.

Según detalló, el trabajo documental se extendió a parques nacionales, que lucen vacíos en el video, debido a las restricciones derivadas de la pandemia del COVID-19 en el país. “estos archivos quedarán como parte de nuestra historia”, destacó.

En el video, López Ayerdi envía un mensaje a los guatemaltecos que, en medio de las restricciones han cambiado sus costumbres y se han adaptado a una realidad distinta.

Además, se incluyen versos de los poetas Amir Estrada y Ligia García, mientras la artista Mónica José interpreta el himno nacional. En la producción también se observan distintas escenas que López Ayerdi documentó en el interior de la República en donde destaca cómo los guatemaltecos se han adaptado a una “nueva realidad”.

Desde la Ciudad Capital, Antigua Guatemala, Petén, Retalhuleu, Izabal, Totonicapán, Zacapa, Chiquimula y Mazatenango, López Ayerdi captó sitios históricos del país a través de imágenes y videos que se observan en el video.

“La Unión de este material video gráfico, un himno cantado por una voz espectacular y el poema hacen de este video algo único, por favor compartan y traten de hacer turismo por nuestro país, se sorprenderán”, acota el fotógrafo que ha colaborado con La Hora en distintas ocasiones mostrando escenarios naturales de Guatemala, a través de su lente.

EL POEMA

El poema destaca la hermandad entre los guatemaltecos e invita a recuperar el tiempo que la pandemia ha mantenido a las familias alejadas y en confinamiento.

“Hoy luchamos desde casa, aunque extrañemos tener
los domingos en familia con alfombras de pino bajo los pies,
que no se nos olvide, ni ahora ni después,
que siempre hemos sido hermanos, que son maíz y café.
Hagamos mejor las cosas, recuperemos el tiempo que se nos fue.
Escribamos juntos la historia, cuando nos veamos otra vez.
Velaremos todos por todos, honraremos al ser querido, aunque ya no este.
Y voltearemos a ver al cielo, sabiendo que vamos a estar muy bien,
Latiremos a un solo ritmo, tendremos una misma piel,
Nada hermana tanto a un pueblo, que sufrir a la misma vez”, dice el poema.