Caminos críticos para modificar la cuarentena actual (XIII parte)

Alfonso Mata

La Conred se perdió en la epidemia COVID-19

La Conred y sus atribuciones
La Evaluación Nacional de Riesgos, debería de ser un gran proyecto nacional, no solo un documento clasificado que incorpore la experiencia de una amplia gama de departamentos y agencias. Debería de ser un sistema que evalúa el impacto y la probabilidad de los principales peligros como amenazas que el país podría enfrentar y por venir, lo que permitiría priorizar la planificación para emergencias.

Al igual que configurar un registro nacional que incluya los riesgos de suficiente gravedad que requerirá intervención del gobierno central para la respuesta, los niveles locales deberían de hacer lo mismo. La CONRED ha venido realizando un esfuerzo estudiando y analizando los riesgos naturales y debería de incluir información sobre cuáles son los servicios gubernamentales y de emergencia qué está haciendo para prepararse para estas situaciones de emergencia en todo el país. Además debería proporcionar orientación sobre algunas medidas de preparación que las organizaciones, individuos, familias y comunidades podrían considerar tomar, para prepararse para emergencias a nivel nacional, lo que demanda de un gran esfuerzo de divulgación que no realiza pese a contar el material de divulgación para hacerlo.

Dentro de nuestra legislación, la Conred es “el órgano responsable de coordinar con las instituciones públicas, privadas, organismos nacionales e internacionales, sociedad civil en los distintos niveles territoriales y sectoriales, la gestión de riesgo a los desastres, como estrategia integral que contribuye al desarrollo sostenible de Guatemala”. Y tiene como visión: “Ser una institución consolidada que garantice la coordinación de acciones para la reducción de riesgo a desastres, que incluye el conocimiento del riesgo, fortalecimiento de la gobernanza, preparación para la atención efectiva, rehabilitación y reconstrucción por daños derivados de los efectos de los desastres y que impulse la construcción de resiliencia en Guatemala, con la participación de la población, sin discriminación de género, edad o etnia como agente transformador en el proceso de la gestión integral del riesgo”.

¿Por dónde empieza todo eso? Por entender la terminología que existe sobre las calamidades. Empecemos por sobre lo que trata, desastre. La información que da la Conred al respecto es. DESASTRE: Alteración intensa en las personas, los bienes, los servicios y el medio ambiente, causadas por un suceso natural o generado por la actividad humana, que excede la capacidad de respuesta de la comunidad afectada. Interrupción y alteración severa e intensa que trastorna gravemente el funcionamiento normal de una comunidad o sociedad, provocado por un evento físico potencialmente destructor, de origen natural o antrópico, determinado por condiciones de vulnerabilidad latentes en la sociedad, que puede causar importantes pérdidas de vidas humanas, materiales, económicas, productivas o ambientales, que amenaza la forma de subsistencia y desarrollo de un territorio, comunidad, grupos de personas y ecosistemas.

El segundo elemento es EMERGENCIA que la define como: Alteración intensa en las personas, los bienes, los servicios y el ambiente, causados por un suceso natural o provocado por la actividad humana, que la comunidad afectada puede resolver con los medios que ha previsto para tal fin.

El tercero es VULNERABILIDAD, es una condición de fragilidad o susceptibilidad construida histórica y socialmente, determinada por factores socioculturales y ambientales, asociados al desarrollo, que caracteriza y predispone a un individuo o sociedad a sufrir daños en caso del impacto de un fenómeno natural, amenaza socio-natural o antropogénica afectando su capacidad de recuperación. (Conred, 2011)

Y el cuarto es RIESGO. RIESGO A LOS DESASTRES: Probabilidad de consecuencias perjudiciales o pérdidas esperadas a causa de un desastre (muertes, lesiones, propiedad, medios de subsistencia, interrupción de actividad económica o deterioro ambiental) como resultado de la interacciones entre amenazas naturales o antropogénicas y condiciones de vulnerabilidad a las cuales está expuesta una comunidad1.

Su intencionalidad y áreas de trabajo, la Conred lo resume en un gráfico como el siguiente
Fuente: https://conred.gob.gt/site/Quienes-Somos#filosof%C3%ADa

Bajo esos aspectos, no cabe duda que la pandemia de COVID-19, constituye un desastre y una emergencia como tal: por consiguiente corresponde a la Conred su manejo y tratamiento, debería haber sido la entidad nacional que asumiera la responsabilidad total y el protagonismo de liderazgo al respecto. Cosa que no se dio en la realidad, así vocifere el gobierno que sí.

Por dónde empezar
Comprender los riesgos y determinar su importancia relativa en términos de impacto potencial, es el punto de partida para la planificación de emergencias.

La clave para convertir esto en información de planificación útil, es recordar que no son los riesgos en sí mismos con los que las personas tienen que lidiar cuando las cosas van mal, sino sus consecuencias. En una sociedad cada vez más compleja e interdependiente, las emergencias pueden tener efectos colaterales cada vez más complejos. El trabajo de Conred es identificar las consecuencias directas e indirectas, muchas de las cuales son comunes a varios riesgos, y proporcionar información sobre cómo prepararse para ello y preparar a la población y la organización civil que va desde lo académico hasta las organizaciones de base.

Pese a todo un andamiaje teórico-educativo y estratégico de manejo de desastres, dentro de los cuales se incluye la amenaza sanitaria como puede verse en la gráfica siguiente, no existe en la Conred ni tampoco en el MSPAS un documento base para el manejo de endemias o epidemias, y tampoco sección específica al respecto ni en Guatemala ni regional, a pesar que en la últimas dos décadas, se han desarrollado al menos entre amenazas y casos de pandemias y endemias, muchos estados de emergencia y no digamos de endemias relacionadas fundamentalmente con procesos nutricionales, infecciosos y salud mental.

Amenazas nacionales

La naturaleza de los riesgos
Las verdaderas catástrofes sanitarias, en la escala reciente en Guatemala, cabe separar de verdaderas pandemias, son las endemias Acá de nuevo necesario diferenciar términos.

Una epidemia se produce cuando una enfermedad contagiosa se propaga rápidamente en una población determinada, afectando simultáneamente a un gran número de personas durante un periodo de tiempo concreto. En caso de propagación descontrolada, una epidemia puede colapsar un sistema de salud.

Las enfermedades endémicas son aquellas que persisten de una forma continuada o episódica en una zona determinada. Fuente. https://www.msf.org.ar/actualidad/que-una-pandemiacual-la-diferencia-pandemia-y-epidemia

La malaria, el Chagas o el dengue son ejemplos de endemias en zonas muy específicas de Guatemala. La desnutrición las infecciones respiratorias y gastrointestinales son de mayor cobertura nacional.

Las endemias son de lo más frecuente en nuestro medio y de magnitudes catastróficas para nuestro desarrollo humano como la desnutrición y las infecciones respiratorias y gastrointestinales, así como enfermedades producidas por vectores y en los últimos años, hemos visto varias emergencias de un tipo u otro que pueden no ser de esa magnitud pero que aún tienen un impacto significativo en nuestra capacidad para llevar a cabo nuestra vida cotidiana como la violencia.

En el establecimiento de riesgos – su probabilidad y su impacto – deberían estar magnificados tanto cualitativa como cuantitativamente no solo en su incidencia y prevalencia sino en su predicción, dado que cualquier tipo de emergencia como son las endemias, se materializan en algo y ese algo debería de clasificarse en que ocurriría en una determinada escala. Los eventos mal interpretados tienen la costumbre de confundir predicciones; y una planificación de emergencia prudente se basa en la consideración de una amplia gama de riesgos más que en un pronóstico de que ocurrirá un riesgo particular y numérico. ¿Qué significa realmente dentro del contexto nacional la pandemia de coronavirus? ¿Qué la endemia de desnutrición?. Dentro del contexto productivo, social, ambiental cómo y cuánto pesan. No existe en nuestro medio documento tal; luego hablamos muchas veces de esos temas de salud, en base a prejuicios, experiencia personal y anecdótico. Sin ciencia que apoye tales posturas, no puede existir una adecuada gestión sanitaria.

Visualización del registro de riesgos.
Creo que la forma más simple de entender esto, es construir una gráfica que relacione el impacto que puede estar teniendo en aspectos de la vida de las personas el evento (la pandemia de coranavirus) con la magnitud esperada del evento su incidencia

Si observamos en la gráfica (solo es un ejemplo) los eventos destrucción ambiental, productividad podríamos decir que son los de mayor magnitud (incidencia) e impacto y por lo tanto de alta prioridad en el grupo de población que estemos analizando por ejemplo la rural.
En cambio finanzas y religiosidad la cambia poco el evento del coronavirus. En otro grupo socio económico la cosa podría cambiar. Conocimiento y razones para todo ello resultan fundamentales de conocer determinar y sopesar en la toma de decisiones.

Básico para la toma de decisiones, desarrollo de estrategias y planificación, es el establecimiento de una indicación de la probabilidad relativa y el impacto de los riesgos de alta consecuencia que debería describir la Conred y ser presentados de acuerdo a la naturaleza de los riesgos contenidos dentro de cada grupo humano nacional, mostrando cómo interactúan, se correlacionan y dan lugar a nuevos riesgos. Es necesario representar una comparación exacta o al menos dar una idea de lo más aproximado, de la posición de cada grupo de riesgos en relación con los demás, en términos de probabilidad de impacto en clases sociales. De esa manera, algo que parece insignificante al unirse a lo catastrófico, puede dar lugar a un verdadero desastre, la interacción nutrición infección es un claro ejemplo de ello.

El registro nacional de los tipos de contingencia que tenemos permanente y en forma esporádica, deberían ser los motores que impulsen la planificación por parte del gobierno y los servicios de emergencia y las guías para las organizaciones, individuos, familias y comunidades para que puedan planificar razonablemente y esto debería de ser un ejercicio continuo y permanente dentro de la Conred y las instituciones que la conforman. Por ejemplo, resulta incongruente que ante tanta amenaza y desastre de todo tipo a nivel nacional, no existe en el MSPAS un departamento de emergencias y desastres sanitarios, como elemento y marco fundamenta en la gestión coordinada de riesgos para emergencias y vulnerabilidades y para ayudar a la planificación.

Conred en segundo plano
Hay que partir de un hecho, ningún gobierno debe esperar que las personas o comunidades aborden por sí mismas ninguno de los riesgos de magnitud poblacional. En todos los casos, el Gobierno debe trabajar para reducir los riesgos de emergencias civiles, que van desde una pandemia de gripe, inflación, desnutrición a inundaciones graves, violencia, narcotráfico. También tiene como objetivo proporcionar una respuesta efectiva donde no se puede evitar que ocurran emergencias. El registro en las principales endemias y la actual pandemia, es y demuestra que en tal sentido, la actuación del gobierno continua siendo favorecer a unos y trabajar en medio de una corrupción intolerable y limitante, para las organizaciones de los sectores público y privado interesados en la planificación de la continuidad del negocio ilícito.

Finalmente, la Conred debería ser un primer intento de informar al público de manera más completa sobre los tipos de riesgos que enfrentamos.
1 Fuente de conceptos https://conred.gob.gt/www/index.php?option=com_content&view=article&id=4922&Itemid=1162