ENTRA EN VIGENCIA LA NORMATIVA

CACIF y emisores accionan contra Ley de Tarjetas de Crédito

POR SAIRA RAMOS
sramos@lahora.com.gt

El Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), presentó ante la Corte de Constitucionalidad (CC), una acción de inconstitucionalidad que busca la suspensión provisional de la Ley de Tarjetas de Crédito, la cual entró en vigencia a partir de hoy. Aunada a esto, emisores plantearon otras 7 inconstitucionalidades.

El argumento del presidente del CACIF, Jorge Briz, es que dicha normativa contiene varias “inconstitucionalidades entre las que figura un proceso legislativo viciado”, ya que los diputados no atendieron el criterio de especialistas financieros ni se entregaron dictámenes en las comisiones previo a su aprobación final.

La inconstitucionalidad presentada por el grupo empresarial ante la CC se suma a la que presentó la Asociación Bancaria de Guatemala, según informó el equipo de prensa.

También plantearon acciones de inconstitucionalidad  la Asociación de Emisores de Medios de Pago de Guatemala, Banco Industrial, Sociedad Anónima, Contecnica, Sociedad Anónima, la Cámara de Comercio de Guatemala y Erick Jaschkowitz Schiffer.

Las acciones se presentaron contra varios artículos de la ley.

“BERRINCHE”

Para el diputado Ronald Arango, de TODOS, las acciones que han implementado los emisores de tarjetas de crédito, no son más que un “berrinche”, ante la entrada en vigencia de la Ley de Tarjetas de Crédito, por la que han suspendido los beneficios de tarjetas y hasta el pago en visacuotas, lo cual no quedó prohibido en la normativa.

En dicha Ley, según la explicación de Arango, se aprobó la reestructuración de la deuda sin necesidad de un fiador y sin intereses, se prohibió la capitalización de la mora más intereses, se restringió el hostigamiento por el uso de las tarjetas de crédito y evitar otros cargos solo por utilizar el plástico.

Esta normativa a decir del legislador beneficia a todos los ciudadanos que hacen uso de las tarjetas de crédito por las que los bancos del sistema hacían cobros excesivos.