TRAS DECRETAR ESTADO DE EMERGENCIA

Cabecillas de pandillas presos en El Salvador, enviados al aislamiento

SAN SALVADOR, El Salvador
AP

Las autoridades salvadoreñas decretaron ayer estado de emergencia en siete cárceles y trasladaron a un penal en el occidente del país a 299 cabecillas de las pandillas que permanecerán aislados, en una de las primeras medidas extraordinarias anunciadas por el gobierno para combatir a estos grupos criminales. Las pandillas respondieron a la medida ordenando que se mantenga un cese indefinido de los homicidios iniciado el pasado sábado.

Horas más tarde de que se decretara el estado de emergencia en las cárceles, supuestos cabecillas de las pandillas Mara Salvatrucha (MS13), Barrio 18 Revolucionarios y Barrio 18 Sureños, convocaron a un grupo de periodistas de medios locales para anunciar que han decidido prolongar el cese indefinido de homicidios.

El estado de emergencia implica el encierro permanente de los reclusos, así como la suspensión de visitas íntimas y familiares durante quince días.

Los líderes de las pandillas fueron trasladados de otras cárceles hasta el penal de Quezaltepeque a 25 kilómetros al oeste de la capital, al ser identificados por las autoridades como los principales responsables de estar ordenando crímenes y todo tipo de hechos delictivos desde las cárceles.

“Van estar sometidos a un régimen de mayor seguridad, de mayor control para garantizar el cese de la comunicación desde el interior del sistema (penitenciario), partiendo que han sido identificados como los principales involucrados en realizar la comunicación hacia afuera, en dirigir y coordinar las actividades ilícitas de los miembros de sus grupos delincuenciales”, dijo en conferencia de prensa el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Mauricio Ramírez Landaverde.

El jefe de la seguridad pública que llegó hasta el penal de Quezaltepeque para verificar las nuevas medidas anunció que unidades combinadas de la policía y el ejército desarrollarán operaciones de seguridad dentro y fuera de los diferentes centros penales del país.

Informó que en los alrededores de las cárceles realizarán patrullajes, verificarán las viviendas particulares y todo tipo de establecimientos que estén ubicados en las proximidades debido a que han sido usados por las pandillas “para mantener su influencia en el entorno de los centros penales”.

“Queremos pedir la colaboración de la población que vive en los alrededores de las cárceles ya que se van a intervenir viviendas particulares y establecimientos”, expresó Landaverde.

Los cabecillas de las pandillas, considerados reos peligrosos, fueron trasladados de otros penales en diferentes puntos del país y no fueron llevados a la cárcel de máxima seguridad conocida como Zacatraz debido a que está a su máxima capacidad.

Esta es una de las primeras medidas del gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén que rechazó una oferta de los pandilleros de cesar los homicidios y dijeron que “no hay necesidad de poner medidas que solo vienen a violentar la Constitución de la República, y toda ley que depende ella”.

El secretario de Comunicaciones de la Presidencia de la República, Eugenio Chicas anunció que el miércoles presentarán a la Asamblea Legislativa el primer paquete de medidas extraordinarias que dijo “garantizan la seguridad a la población y serán un duro golpe a la criminalidad”.

Entre estas medidas destacan el despliegue de más soldados en tareas de seguridad, decretar estados de emergencia en zonas conflictivas, los estados de emergencia en las cárceles del país, desde donde, según las autoridades, los cabecillas de las pandillas ordenan los homicidios, extorsiones y otros delitos.

También podrían pedir que se impongan sanciones severas a las empresas telefónicas que, según dijo Chicas, se han negado a bajar la intensidad de sus señales en las proximidades de las cárceles y “lejos de disminuir señal, las han aumentado”.